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Bosques, una oportunidad para el desarrollo comunitario

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Reforestamos México se enfoca en el desarrollo del potencial del país, con una visión que integra el cuidado del medioambiente, desarrollo social y económico de poblaciones. Emilio Cruz, subdirector de Políticas Públicas de la organización, explica cómo trabajan para mejorar las condiciones de vida de diversas comunidades mediante la participación de la iniciativa privada

BosqueEn 1998 hubo fuertes incendios que afectaron a muchas áreas naturales protegidas del país. La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), en ese momento, invitó a varias empresas a hacer donaciones para restaurar dichas áreas. Uno de los invitados fue Grupo Bimbo. Éste convocó a sus trabajadores y al propio corporativo de la empresa para que hicieran donaciones, las cuales se utilizaron para reforestar áreas naturales protegidas.

A partir de entonces, Grupo Bimbo empezó a interesarse por estas actividades y fue en 2002 cuando decidieron hacerlo de manera más sistemática y responsable. Entonces impulsaron la creación de una organización que continuara con el trabajo y además convocara a otros actores para trabajar en las reforestaciones. Así surgió la organización Reforestamos México.

Cuando iniciamos, el equipo se componía de dos personas y dos servicios sociales; ahora ya somos una asociación civil conformada por casi 30 personas. Tenemos una oficina en el DF, una en Guadalajara, Jalisco, y otra en Chetumal, Quintana Roo, y el equipo que hoy día trabaja con nosotros se ha ido incorporando desde 2010.

SUSTENTABILIDAD INTEGRAL

Con el tiempo nos dimos cuenta de que reforestar no era suficiente. Tenemos una anécdota que es de los mejores aprendizajes obtenidos: en la primera reforestación que hicimos en el Ajusco, después de tres meses, el nivel de sobrevivencia de los árboles fue de cero por ciento, debido a que no trabajamos con el dueño del predio, metió a su ganado y se comió todos los árboles.

ReforestaciónEntonces entendimos que sí hay que reforestar, pero además hay que trabajar con las personas y contar con una visión. Si de la reforestación, las comunidades pueden obtener ingresos y satisfacer sus necesidades, eso va a garantizar el éxito del proyecto. Si no logramos que la gente que habita en el bosque viva de él, entonces es cuando los bosques empiezan a perderse.

Trabajamos actualmente con una visión de sustentabilidad ambiental, económica y social. Nos dimos cuenta de que si no hay componentes económicos que permitan a la gente vivir bien, entonces no será posible cuidar del medioambiente.

En esta línea, actualmente estamos conformados por tres áreas operativas. La primera es el área de Incidencia, en donde se realizan análisis de políticas públicas o empresariales, y mediante la que ofrecemos propuestas para transformar el sector forestal; en el tema de políticas empresariales buscamos que las empresas entiendan que todas tienen una vinculación con el bosque. Aunque sea una compañía de paquetería: desde los camiones que desprenden dióxido de carbono, el cual tiene que ser capturado por un bosque, hasta el cartón que utilizan para las cajas.

También trabajamos políticas públicas con propuestas de modificaciones a la ley y a las reglas de operación de algunos programas gubernamentales, sobre todo los que están enfocados al sector forestal. Recientemente publicamos el Índice de Competitividad Forestal Estatal, un ranking entre las diferentes entidades federativas del país que refleja cómo está cada una y a partir de ahí qué oportunidades tiene cada estado, qué está haciendo bien y cómo mejorar.

También contamos con el área de Desarrollo Nacional, que es la que trabaja directamente con las empresas y se encarga de organizar eventos forestales; por ejemplo, cuando llevan a los empleados de alguna empresa a reforestar áreas boscosas. Estas actividades también ayudan a que el personal conviva y desarrolle ejercicios de liderazgo y de cohesión.

Además, las empresas que participan en estas dinámicas establecen contacto con la comunidad que vive ahí. Los habitantes les explican las actividades en ese bosque, qué tipos de plantas hay, cuál es el clima a lo largo del año, la comunidad es quien capacita al personal de la empresa para hacer una adecuada plantación o siembra del árbol. Nosotros junto con la comunidad establecemos el compromiso con la empresa de que se les dé seguimiento a los árboles durante tres años, tiempo a partir del cual se asegura su sobrevivencia.

ECOTURISMO A LA VISTA

La siguiente área de la organización es la de Desarrollo Empresarial. Ésta trabaja directamente con las comunidades y hace un acompañamiento para crear empresas dedicadas al aprovechamiento de madera o de ecoturismo. Por ejemplo, en el Nevado de Toluca vimos que la comunidad tiene un gran potencial para proveer de truchas a los restaurantes cercanos y por eso se decidió un proyecto de cultivo de esta especie.

Emilio Cruz

Emilio Cruz

Otro ejemplo lo tenemos en Chetumal: hay un grupo de señoras que trabajan con la semilla de un árbol que se llama Ramón, con la cual elaboran harina y galletas. El problema es que para la gente de la zona, el Ramón es el alimento de los animales, entonces la gente no quería sus productos porque decían que era comida para animales.

Ante esta situación pensamos que lo que tenían que hacer era irse a la zona turística y ofrecer sus productos a los visitantes que no tenía ese prejuicio con la planta. Se hicieron estudios de mercado y se comenzó a producir para el turista, y eso ha garantizado el éxito del proyecto.

Eso no se los dijimos nosotros, sino que las productoras lo decidieron, aunque siempre con nuestro acompañamiento; ellas fueron descubriendo las respuestas y el hecho de no darles la solución facilita que se apropien de su proyecto y lo valoren mucho más.

MÁS PARTICIPACIÓN, MÁS BENEFICIOS

Los recursos para nuestra operación los obtenemos de donativos; 98 por ciento proviene directamente de empresas y el porcentaje corresponde a fundaciones internacionales. Bimbo es ahora nuestro mayor financiador: aporta entre 30 y 40 por ciento de los recursos, y se complementan con la participación de empresas como HSBC, Santander, Banamex, Fedex, La Moderna, despachos contables, entre otros.

Las empresas están interesadas en nuestra labor de reforestación, entre otras cosas, porque trabajamos con sus mandos medios, para que ellos ejerzan liderazgo de tal manera que esto abone positivamente la convivencia en sus grupos de trabajo.

Por otro lado, eso de garantizar la reforestación por tres años es muy atractivo porque con un sólo donativo aseguran que el árbol crezca y se desarrolle. Adicionalmente, ese donativo sirve para llevar a cabo la reforestación, eso genera ingresos para la comunidad e impacta en los proyectos productivos. Es una inversión que permanece y que beneficia a los hijos de quienes toman las decisiones, trasciende generaciones.

Uno de nuestros principales retos en la actualidad es que los gobiernos locales conozcan el Índice de Competitividad Forestal Estatal. México es un país cuyo 70 por ciento del territorio es ecosistema forestal; consumimos alrededor de 25 mil millones de metros cúbicos de madera y sólo producimos 6 millones de metros cúbicos en el país, producimos 30 por ciento de lo que se consume.

El potencial de crecimiento del sector forestal es impresionante, por ello nuestro mayor reto es difundir la competitividad forestal en las entidades federativas, que empiecen a tomar decisiones hacia mejorar el sector.

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