Algunas lecciones olvidadas

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La autora es gerente de Comunicación y Relaciones Públicas de LID Editorial Mexicana.

Por Bertha Herrerías*

Lecciones_Olvidadas_Economia_Alcaldes_de_Mexico_Agosto_2015Economía y política se convierten en un binomio indivisible ante las crisis. 2015 será recordado como el año en el que México enfrentó la tormenta global perfecta. La segunda mitad de este año discurre en medio de una de las situaciones financieras más adversas para los mexicanos, que de eso ya sabemos algo.

El derrumbe de los precios del petróleo, el fortalecimiento del dólar, la incertidumbre ante las tasas de interés norteamericanas, el frenón de la economía china, la inestabilidad del euro por las dificultades griegas, la burbuja especulativa en el mercado de capitales se suman en una ola imparable que nos tomó a todos ―el gobierno en primer lugar― con los dedos en la puerta cuando parecía que hacíamos bien la tarea.

Pero la sorpresa no debió ser tan grande. Esto ya nos ha pasado en otras ocasiones, aunque se nos olvide o no lo sepamos. Eso es parte del problema; un conocido adagio señala que quien no conoce su historia tiende a repetirla. Quizá recordemos el error de diciembre o la administración de la abundancia, pero hay lecciones anteriores que olvidamos, como la devaluación del Sábado de Gloria, o el escándalo de la Agencia Financiera, y podríamos llegar hasta el nacimiento mismo de México como país independiente en el que confluyeron la destrucción, la quiebra, el descrédito, las amenazas externas, etcétera.

Por eso no estaría de más que nuestros políticos, economistas y, en general, los ciudadanos nos acercáramos a las lecciones que nos da nuestra propia historia. Lecciones que, más allá de los números, nos hablan de trabajo, administración, negociación, gestión, liderazgo, sentido común y confianza necesaria para alcanzar una solución. Son lecciones para todos, no únicamente para el gobierno.

Una forma de hacerlo es con la obra Grandes Financieros Mexicanos, de Lid Editorial Mexicana, en la que se reseñan las personalidades, los momentos, las crisis, las oportunidades y las instituciones que, desde el sector público o la iniciativa privada, forjaron el actual sistema financiero nacional. Nos habla, por ejemplo, de la importancia de la confianza y el liderazgo firme de los grandes banqueros o la trascendencia estratégica del Banco de México que, como banco central, da estabilidad a la moneda y propicia el desarrollo del sistema financiero.

Así como hace un recuento de las crisis, este libro nos recuerda también las fórmulas de solución, como lograr instituciones sólidas, personalidades expertas, aumento de la inversión, incremento de la productividad, control de la inflación, fortalecimiento del mercado interno, mejora del clima social, etcétera.

Al comienzo de la crisis actual, Agustín Carstens, gobernador del Banco de México, dijo que para enfrentarla y resolverla, México tenía preparado un arsenal de más de 270 mil millones de dólares. A ellos sería bueno sumarle el arsenal de conocimientos y experiencias que nos trazan los caminos para no tropezar con las mismas piedras; porque de esta crisis hemos de salir fortalecidos, pero no será sólo por nuestras reservas económicas, sino, y fundamentalmente, gracias a nuestra fuerza social y la adecuada concertación de la política y la economía. No hay otra forma.

*La autora es gerente de Comunicación y Relaciones Públicas de LID Editorial Mexicana.

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