El humor infinito de las elecciones mexicanas

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obre los autores: Tonatiuh Suárez-Meaney es Mto, en Urbanismo. Lic. en Asentamientos Humanos, Criminologìa-Criminalística. y estudiante de matemáticas. Responsable de Análisis Espacial (Unidad Gits-IG-UNAM), y coordinador de modelación (Geoestrategias). Profesor de geoestadística (UAEMEX); Andrés Barranco es Geógrafo y Becario de Maestría en Geografía del Instituto de Geografía de la UNAM, ha trabajado el tema de geografía electoral y transporte; Luis Chías Becerril es Doctor en Geografía Université de Toulouse - Le Mirail, Francia. Maestro y licenciado en Geografìa UNAM. Profesor - Investigador de tiempo completo del Instituto de Geografìa de la UNAM. Coordinador general de la Unidad Gits-IG-UNAM.

Daltonismo político y humor infinito de los mapas monocromáticos

En la caza del Snark de Lewis Carroll que su mismo autor, por tantos absurdos que contiene, llamo “de humor infinito”, aparece un mapa vacío (“Mapa” 1). Se trata de un mapa de alguna región del mar. Es evidente que ese mapa no sirve de nada; no hay referencias, no hay información, no hay variación. En un mapa así, da lo mismo si estamos en el sur o en el norte, si no hay diferencia en ello. Si además un mapa de esta clase permaneciera de ese mismo modo a lo largo de los años, no lo necesitaríamos. Los mapas son útiles para saber dónde cambian y cómo cambian las cosas.

“Mapa” 1. De la Caza del Snark (del mismo libro de Lewis Carroll)

Así fue el mapa electoral de México durante muchos decenios (Mapa 2). Lo podemos constatar en la mapa del INE donde se puede generar esta clase de material (http://siceef.ife.org.mx/# ) para muchos años. Podríamos verlo como una versión del mapa del Snark (“Mapa” 3); es una mapa de humor infinito porque es muy paradójico: había 10 opciones electorales; más opciones que los colores primarios y secundarios que existen, pero en realidad solo había un mapa. Es como si un pintor tuviera toda una paleta y solamente pintara un color en sus cuadros. Entonces ¿Para qué querría tantos colores? “Para lo que pudiera ofrecerse”, podría alguien, a la antigua, responder. Digamos que había muchos pinceles y un solo color. En realidad, sí ha ocurrido; en el arte moderno le llaman “lienzo vacío” y a veces llegan a venderlos en millones como obras monocromáticas, como los cuadros de Alph Allais. Ese tipo de arte despierta la risa de muchas personas.

En los años de gloria del monopartidismo se acostumbraba a decir que “el partido oficial ganaba”, pero ganar solo se puede aplicar cuando hubo una competencia. ¿Qué diríamos de una competencia en la que sólo hay un corredor o que el corredor va eliminando a los otros competidores como Haffaz Aladeen en la película -de también “humor infinito”- El Dictador?

Incertudumbre

Así era el partido único y nos acostumbramos a entender el mapa electoral como vacío y sin variación ni en lugar ni tiempo. Se quedaron las expresiones de “todos son iguales” o “nada va a cambiar” pero quizá porque solo conocimos un color y nos dio daltonismo político. Nunca había incertidumbre, ni en tiempo ni en lugar. A la pregunta de ¿Quién “ganará” la elección del año tal en el lugar tal? Había una respuesta universal. Una de las definiciones “más democráticas” de democracia es la de Przeworski, como “la institucionalización de la incertidumbre”. Siguiéndola, vemos que entre menos sepamos del futuro electoral, más democráticos somos. Así, la incertidumbre se convierte en un atributo positivo de las sociedades. Entre más incertidumbre tengan los gobernantes, no de si ganarán o no, sino de quien irá después de ellos, actuarán con más honestidad, pues sabrán que no es posible saber si los auditará otro y no ellos mismos, independientemente de su color. Por lo tanto, la simple inclusión de colores y no solo de pinceles, es ya un factor de cambio, sea quien sea que gobierne.

“Mapa” 2. Primera mayoría electoral en México hasta 1994. (Muchos pinceles y un solo color)

La incertidumbre comenzó a aparecer en municipios aislados, comenzaba a ganar otro partido; luego en estados y finalmente en la presidencia. Hoy, no es ni siquiera posible decir si la presidencia la ganará uno de dos; no se sabe entre tres quien la ganará; puede ser cualquiera. Pareciera entonces que llegamos a la democracia pues por fin hay incertidumbre. Sin embargo, falta la otra parte de la definición; pues esa incertidumbre, debe ser institucionalizada. No cuenta como incertidumbre aquella que no está institucionalizada, pues lleva a incertidumbre pero sobre la tranquilidad social. Dicho de otra forma, esa incertidumbre, no debe venir de no saber qué harán los políticos, sino de no saber qué harán los ciudadanos. En México la incertidumbre proviene de las dos fuentes.

Mapas policromáticos

Por lo anterior, es que los mapas verdaderos (de muchos colores) nos permiten ver qué tan democráticos somos. Dado que es tan importante la variación electoral no solo en el espacio, sino en el tiempo. Es bueno apreciarlos con su variación temporal, en los mapas animados. En los

“Mapa” 3

estudios electorales se acostumbra mapear el resultado de diputados de mayoría relativa por sección como indicador de la preferencia local, ya que este resultado no está afectado por fórmulas convencionales (como en el caso de diputados de representación proporcional) y además, los medios masivos y la publicidad tienen menos influencia sobre las decisiones electorales, por lo que en el caso de los diputados RP, se ve menos alterado el resultado “natural” de una elección. Hay muchas variables que podemos representar geográficamente, pero aquí veremos las tres más importantes.

Victoria electoral

El primer mapa animado que podemos apreciar es el de victoria electoral. Vemos que aunque el mapa ya se pinta de distintos colores, hay zonas que tradicionalmente son “leales”. Tres periodos electorales muestran como existen mayor incertidumbre de quién ganará aunque siguen existiendo los llamados “bastiones”. Es muy claro que el país se muestra en tres regiones según su preferencia predominante en las últimas décadas. Hay un norte con una tendencia más priista. Una franja media del país que atraviesa el bajío con una zona más panista. Y finalmente un sur más “izquierdista”. Vemos que hay saltos y que hay zonas que tenían tradición para un partido y de pronto cambian.

Competencia

El siguiente tema que podemos apreciar es el de la competencia. Hay muchas formas de medir la competencia electoral, estos mapas la calculan con la desviación estadística a la media entre los resultados de todos los partidos. Cuando la desviación es baja, quiere decir que todos se acercan en sus resultados y por lo tanto hay mucha competencia. Si la competencia es alta hay más participación, más incertidumbre, y se espera más honestidad en la administración.  Se aprecia que durante las elecciones presidenciales la competencia crece, porque en las elecciones que llevan fórmula presidencial hay más participación.

Nulidad

En el tercer mapa animado apreciamos dónde la nulidad es diferente al abstencionismo que se refiere a no asistir. La nulidad es la eliminación activa del voto, mediante distintos procedimientos. Existen zonas tradicionalmente nulificadoras como San Luis Potosí y Chihuahua y Nuevo León. Para los estrategas electorales, esta variable resulta importante porque tienden a cambiar el sentido de las elecciones medido por las tradicionales encuestas.

Aunque es poca la población que anula, ya hacen una carga similar a la de un partido “pequeño”. Pero los territorios anulistas pueden darse por diversas cuestiones; existencia de campañas anulistas (en las que las encuestas resultan poco predictivas); poca educación electoral que incida en el mal llenado de boletas; o por el contrario territorios con mayor preparación académica que conlleva gran población exigente con los políticos, pero desinteresada en los partidos, es decir, más exigente con cualquiera que llegue; o bien, territorios donde ya han transitado varios partidos sin dar resultados.

Dependiendo del motivo, pueden ser caracterizadas como zonas muy distintas, por ejemplo pueden ser zonas ideales para ser ganadas por candidatos independientes si se trata de una población exigente, o por el contrario, si el motivo es que son elecciones con alta manipulación.

¿Qué tan incierto es el futuro electoral?

Cabe preguntarnos lo anterior, porque es igual a preguntarnos qué tan democráticos somos. Pero también equivale a saber si nuestro mapa electoral es de humor infinito, o si ya tenemos derecho a decidir.

2 Comments

  1. Beatriz Reyes says:

    Excelente trabajo de investigación , no se si me pueda ayudar con alguna bibliografía sobre el tema ya que estoy manejando cuestiones electorales representadas espacialmente para posgrado , ojala y me pueda ayudar. Gracias y felicidades por su trabajo.

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