Elefantes blancos, la obra pública mal planificada

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Especialista en Desarrollo Municipal, ponente en seminarios, coloquios y congresos nacionales e internacionales, interesado en políticas públicas, especialmente en áreas de seguridad púiblica, juventud, desarrollo, programas sociales y obra pública.

12273776_693575547445054_461704953388576198_o copia De acuerdo con Giovanni E. Reyes (2002) el desarrollo es la condición social dentro de un país en el cual, las necesidades auténticas de su población se satisfacen con el uso racional y sostenible de sus recursos y sistemas naturales, respetando los aspectos culturales y los derechos humanos, como el empleo, educación, vivienda, salud, alimentación y la satisfacción de necesidades básicas,

Dado que en México tenemos una división de poderes en tres niveles, la tarea del desarrollo queda de la siguiente manera según la constitución y la ley orgánica de administración pública federal:

  1. Gobierno federal o nacional: fijar, dirigir y controlar las funciones de las secretarias de estado y sus organismos desconcentrados (SEGOB, SER, SEDENA, SEMAR, SSP, SHCP, CJEF, SEDESOL, SEMARNAT, SENER, SE, SAGARPA, SCT, SFP, SEP, SALUD, STPS, SRA, SECTUR, PGR)
  2. Gobierno estatal: garantizar en términos de su constitución, los derechos básicos de cada habitante y visitante del estado respectivo; regulaciones del comercio, comunicaciones y transportes; seguridad, propiedad privada, obra pública, educación, salud, protección civil, siempre y cuando no interfiera con el ejercicio del poder federal.
  3. Gobierno municipal: dirigir todo tipo de actividades que la ley autorice y cuya finalidad sea el aprovechamiento de los recursos para lograr bienestar y seguridad; sin embargo, las principales tareas que le corresponden son los servicios públicos inherentes a las necesidades primarias de su población e indispensables en la convivencia social, entre los que destacan:
  • Servicios educativos: jardín de niños, primarias, talleres artesanales, escuelas técnicas, centros de capacitación
  • Servicios asistenciales: Guarderías, asilos, clínicas, comedores públicos
  • Servicios urbanos: agua potable, drenaje y alcantarillado, alumbrado público, parques y jardines, limpia, mercados, rastros, panteones, transporte urbano
  • Seguridad pública: policía preventiva, policía de tránsito, bomberos, servicios médicos de urgencia

El cumplimiento de estas condiciones se refleja en mejores condiciones para la población, en términos socioeconómicos, culturales y en el aumento de su calidad de vida, pero sobre todo, es a través de la infraestructura u obra pública mediante la cual nos percatamos de que los representantes gubernamentales cumplen con su función.

A inicio de este año en más de la mitad de los municipios del país iniciaron nuevos periodos de alcaldía, junto con nueve nuevos gobernadores, lo que también significa que es inicio del año fiscal y por lo tanto existen recursos económicos para hacer obra pública.

Lamentablemente mucho de este recurso acabará destinado a lo que se conoce como elefante blanco y no refiero al animal alvino que se puede encontrar en países asiáticos, sino al concepto de las sociedades occidentales, el cual se atribuye a posesiones muebles e inmuebles donde el mantenimiento es incosteable, o mayor, a los beneficios que aporta, incluso a obra pública que tras su conclusión es inservible, porque son excluyentes o utilizarlas requiere de un costo excesivo en tiempo, dinero o energía, es decir, una mala planeación.

Este tipo de obra se puede visualizar en cualquier municipio y estado (hablando en términos territoriales) y fomentada por cualquier nivel de gobierno, incluso por Asociaciones Público Privadas (SPP o PPS según sus siglas en inglés), sólo es cuestión de observar, algunos ejemplos de esto son:

  • Viaducto bicentenario: con un costo de inversión mayor a los 23 mil millones de pesos, presenta al día de hoy fragmentos incompletos como pilares que sostienen nada, y carriles que si no es por la valla perimetral conducirían a un precipicio
  • Estela de luz: conocida también como la suavicrema, requirió más de 1,300 millones de pesos en inversión y su costo anual de mantenimiento esta alrededor de los 2.5 millones de pesos
  • Unidades habitacionales: durante el sexenio presidencial 2000-2006 se promovió una política de apoyo a la vivienda, situación aprovechada por gobernadores para ampliar la mancha urbana, y por constructoras que edificaron vivienda de interés social, carente de alumbrado público, de aguan potable, de equipamiento urbano o servicios, más de 400 mil viviendas fueron abandonadas ocasionando fraccionamientos fantasma que actualmente están en rescate, en el estado de México rehabilitar una unidad habitacional de este estilo tienen un costo de 10 mil millones
  • Cosmovitral: jardín botánico de la ciudad de Toluca, cuya historia se remonta al porfiriato, cuenta con un diseño en vitral elaborado por el artista Leopoldo Flores, su reciente remodelación requirió de una inversión de 31.5 millones de pesos, fue reinaugurado inconcluso el pasado 21 de diciembre por el gobernador Eruviel Ávila Villegas, con agua cristalina, peses en estanques, aparatos móviles y luces para un espectáculo nocturno, y al día de hoy existen plantas marchitas y moribundas, agua mohosa, no hay peces y los aparatos móviles se perdieron.

Y más obras cuyos costos dependen de la longitud o magnitud de la estructura como los puentes peatonales, el encarpetado o la construcción de calles y caminos sin alcantarillado y drenaje.

México es una de las mejores economías a nivel mundial y debido a esto no es tan notorio el desperdicio financiero de quienes implementan este tipo de políticas o de obra pública, sin embargo, si se implementaran políticas públicas de calidad, se incluirían mecanismos institucionales con visión a corto, mediano y largo plazo, y personas con mejor perfil capaces de prever resultados y de evaluar.

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