¿Vendrán tiempos mejores?

Publicado Por

El discurso de la esperanza siempre es vigente si de política se trata, pues resulta que todos los candidatos ofrecen cambiar la mísera realidad a la que sus antecesores nos han sumergido.

Qué lamentable es que los partidos no quieran refrescar su discurso, que sigan repitiendo los mismos vicios de siempre, como la compra de votos, o lo peor de todo, la compra de conciencias; urgen verdaderas propuestas ciudadanas. Yo soy un acérrimo creyente de que los gobiernos independientes son la solución a la corrupción, pero no lo ven así los diputados que se deben a sus partidos políticos y que por tanto, legislan para frenar ese hermoso derecho de votar y ser votado.

Ahora atravesamos un tiempo en el que ya suena más el 2018 que las acciones necesarias para garantizar la gobernabilidad; los estados agonizan y sus municipios pagan los platos rotos, sufriendo con alcaldes con delirios de grandeza que ya casi se sienten tocados por Salinas de Gortari.

El 2018 suena más a descontrol y a crisis que a un proceso democrático, pues vemos cómo avanza la guerra entre quienes aspiran a la silla presidencial; vemos a una Margarita Zavala queriendo atacar a todos los demás; vemos a un Andrés Manuel López Obrador, apresurado porque ya se le va el carro de la edad y no más no logra gobernar; vemos a un Silvano Aureoles que no gobierna ni su estado, pero se quiere lanzar a la presidencia; vemos a un sin fin de personas que ya están moviendo lo poco o mucho que tienen para ganar adeptos hacia las elecciones presidenciales, pero no vemos gente que trascienda más allá de un proceso electoral.

Una nueva democracia deberá de contemplar la trascendencia política, que la participación ciudadana vaya más allá de un simple voto, y que se convierta en un cogobierno, que vigile, que sancione o que lidere todas las acciones que se implementen, y eso desde un municipio se puede lograr, pues el alcalde camina sólo, quienes votan por él lo olvidan y ni le exigen… entonces, ¿cómo queremos buenos gobiernos?, con todo lo que nos toca vivir, queda la esperanza, y cuestionar: ¿vendrán tiempos mejores?

Deja un comentario

No Announcement posts