Biorremediación de suelos contaminados

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Suelo contaminado“No hay mal que dure 100 años ni cuerpo que lo soporte”, dice el dicho popular sobre la paciencia que debemos tener para curarnos de una enfermedad o para solucionar un problema determinado. Pero ¿qué pasaría si se pudieran acelerar los procesos naturales para aliviar un daño como el derrame de petróleo, en selvas o bosques, que compromete el bienestar de personas y de especies animales y vegetales?.

Como se sabe, el sector industrial —particularmente en las ramas de la minería, química, petroquímica y refinación del petróleo— es una de las actividades económicas que más impacto ha tenido en las superficies. Según el Instituto Nacional de Ecología (INE), en su estudio Tecnologías de remediación para suelos contaminados, varios miles de lugares están involucrados en problemas de este tipo. El caso más reciente es el derrame de aproximadamente 238 mil litros de petróleo, a finales del año pasado, en Cosoleacaque, Veracruz.

Los desechos comúnmente involucrados son el petróleo y sus derivados (gasolinas, combustóleo, diésel, etcétera), agroquímicos, gas LP y gas natural, además de compuestos que, por su naturaleza, implican riesgos para el ambiente o la población, por lo que autoridades de los tres niveles de gobierno están obligadas a aplicar tratamientos de remediación de suelos en los lugares afectados.

De las empresas autorizadas en México para este servicio, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) asegura que más de la mitad emplea métodos biológicos, como la biorremediación, una técnica que aprovecha las actividades metabólicas de ciertos organismos para inducir la degradación, transformación o remoción de los materiales tóxicos del suelo.

La biorremediación es un proceso de mineralización, al que también se le conoce como composteo, que permite emplear organismos vivos (plantas, hongos, bacterias) ya sea del sitio contaminado o bien de otros lugares —en condiciones aerobias (en presencia de oxígeno) o anaerobias (sin oxígeno)—, con el propósito de tratar suelos, lodos y sedimentos deteriorados con hidrocarburos, solventes, explosivos, clorofenoles y pesticidas, entre otros.

BACTERIAS ÚTILES

Ana María Mora Alcaraz, gerente de Gestión y Cumplimiento Ambiental de la empresa Corporativo de Servicios Ambientales, explica que en el caso específico de la contaminación por hidrocarburos las bacterias se “comen” las sustancias extrañas, “lo que va a permitir, a través de un proceso de oxigenación y homogenización, que el suelo vuelva a adquirir las características que tenía antes del daño”.

La experta comenta que en el tratamiento se utilizan bacterias del suelo adyacente al afectado, para obtener cepas y con ellas inocular el área objeto de restauración. Según las necesidades de cada caso, a las bacterias también se les puede aplicar algún aditivo.

Además de las tecnologías biológicas, existen las fisicoquímicas (electrorremediación, lavado y solidificación/estabilización) y las térmicas (incineración, vitrificación, desorción térmica); asimismo, existen algunas técnicas que usan bacterias sintéticas.

Sin embargo, para seleccionar la tecnología adecuada se deben considerar las características del sitio, el tipo de contaminante, la concentración y las características fisicoquímicas, así como el tipo de suelo.

La biorremediación sirve para sanar todo tipo de suelos damnificados con desechos tóxicos, siempre y cuando se haga un previo análisis y se descarte la presencia de demasiados metales pesados —como arsénico o cadmio—, porque son altamente tóxicos y pueden entrar en contacto con las corrientes de agua subterránea, comenta Mora Alcaraz.

CUESTIÓN DE TIEMPO ¿100 AÑOS O TRES MESES?

Un suelo contaminado sana de forma natural con el paso del tiempo, pero puede tardar hasta 100 años, dice la experta. Lo que hace la biorremediación es acelerar esta labor de limpieza con métodos y técnicas apegados a la normatividad mexicana vigente (NOM-138-SEMARNAT/SS-2003).

Como ya se explicó, el tipo de sustancias derramadas determinarán el tratamiento de la superficie estropeada, al igual que los tiempos de saneamiento y sus costos. Con base en la caracterización que se realiza en el sitio, se puede establecer un plan de acción, que durará ya sea 60 días o hasta tres meses, comenta la experta. Todo dependerá del tamaño del problema.

El 28 de diciembre de 2009, cuando un grupo de trabajadores de Pemex realizaba maniobras de mantenimiento preventivo en las válvulas del pozo Jujo-612 A 500, se produjo una fuga de gas y aceite, lo que damnificó 100 hectáreas de pasturas, cultivo y zonas arboladas del poblado de Ocuapan, ubicado en Huimanguillo, Tabasco.

Los trabajos de restauración se realizaron entre enero y mayo de 2010 y tuvieron un costo de 26.4 millones de pesos (mdp), según el reporte Programas de Compras de Gobierno a Pymes 2011, presentado por Pemex y la Secretaría de Energía.

En todos los casos de biorremediación, después de que el suelo queda limpio, es necesario aplicar materia orgánica (plantas y microorganismos) que enriquezcan el suelo constantemente.

Por lo general, dichos trabajos dependen de quién haya provocado la contingencia o bien del municipio, según las modalidades de los contratos de cada proveedor. Al paso de dos años, aproximadamente, el suelo recuperará casi las mismas condiciones que tenía antes de ser alterado, dice Ana María Mora.

Dentro del mercado nacional existe una gran cantidad de empresas que ofrecen diferentes tipos de tecnologías para la remediación de sitios dañados, las cuales deben estar apegadas a la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos y la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, además de contar con la licencia ambiental única (LAU) expedida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

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