Ecatepec, entre la violencia y la sed

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aguaEs el Rudy, nombre ficticio que escogió para que no lo identifiquen las corporaciones policíacas del Estado de México y el Distrito Federal que lo persiguen, y sus enemigos o familiares de víctimas a las que hizo daño.

Aún no cumple 30 años y este hombre de 1.80 metros de estatura tiene un negro historial que empezó en la colonia San Agustín, donde vivió su infancia y parte de su adolescencia.

En su padre, un ex policía judicial de la ciudad de México, encontró el modelo de vida a seguir. Tan violento el uno como el otro. Difícil de adivinar cuál de los dos era el más sanguinario. El Rudy se convirtió antes de concluir la primaria, en el más peleonero de su barrio y el más temido de su escuela.

Antes de cumplir los 15 años ya lo había reclutado una pandilla. Era el de menor edad, pero pronto se ganó el respeto de todos. En las primeras riñas contra otras bandas con las que se disputaban el territorio del barrio exhibió sus dotes de gran peleador. De dos a tres adversarios, a los que dejaba mal heridos, le tocaban en cada bronca.

Al principio las batallas campales eran sólo en su barrio; después, la pandilla del Rudy extendió sus dominios a otras colonias. Entonces empezó a escribir su propia leyenda.

De muy agresivo pasó a ser sanguinario y luego se hizo sádico. Cuando cumplió 20 años ya tenía en su conciencia más de 10 muertes; todas sus víctimas eran miembros de bandas rivales.

De pandillero se convirtió en sicario. Empezó a cobrar 5 mil pesos por cada “trabajito” que hacía. No se vinculó con algún cartel de los que operan en el Valle de México, siempre actuó solo.

En los últimos 2 años ha cumplido con más de 20 “encargos”. El último fue uno de los líderes de la “Mexican King”, una de las pandillas que operan en Ecatepec. Ahora no cobra menos de 20 mil pesos por cada cristiano que ejecuta.

El Rudy está hoy en un centro de rehabilitación del Valle de México, tratando de desintoxicar su cuerpo y mente, porque desde hace 10 años convive cotidianamente con la cocaína, el crack y toda sustancia prohibida que le permita controlar la ansiedad que se desata en furia incontrolable. Arma mortal. Este es un rostro de Ecatepec.

Inseguridad creciente

Ecatepec ha ocupado el primer lugarUn estudio realizado por el ayuntamiento de Ecatepec reveló que allí operan ocho bandas delictivas consideradas de alta peligrosidad, dedicadas, principalmente, al robo y narcomenudeo.

El análisis que realizó la Dirección de Seguridad Pública del municipio más poblado del país, indicó que las agrupaciones están integradas por jóvenes de entre 16 y 25 años. De acuerdo al estudio, las organizaciones delictivas tienen mayor presencia en 11 colonias de Ecatepec.

Según la Policía municipal, “Los Cholos” han extendido sus dominios en las colonias Jardines de Morelos, Llano de los Báez, Ciudad Cuauhtémoc, San Isidro Atlautenco, Venta de Carpio y La Laguna. Otras organizaciones delictivas que fueron detectadas son: “La Fortaleza”, que opera también en la colonia Ciudad Cuauhtémoc; “Los 38” y “Los Pelones”, en la colonia Ruiz Cortines; “Los Cara Dura”, en la comunidad La Popular; “Los Chulos”, en la Estrella; “Los Chacales”, en San Agustín, y “Los Del Valle”, en Valle Ecatepec. El diagnóstico no precisa el número de miembros que conforman las bandas, pero sí señala que son muchos jóvenes los que están ligados con ellas.

El estudio también da a conocer el top ten de las colonias más peligrosas del municipio; Ciudad Azteca es la que ocupa el primer lugar de las comunidades donde se cometen más delitos. Después aparecen en la lista San Agustín, Ciudad Cuauhtémoc, San Cristóbal y Granjas Valle de Guadalupe. En el número seis aparece la colonia Jardines de Morelos, seguida de Las Américas, Rinconada de Aragón, Fuentes de Aragón y Guadalupe Victoria.

El análisis, que fue entregado a la Procuraduría General de la República, indica que se han descubierto por lo menos 66 puntos donde se comercializa droga.

Además, el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) tiene detectadas a cuatro pandillas de alta peligrosidad: “Mexican King”, “Alianza Mexicana”, “Familia Mexicana” y “San Diego 38”.

El director de Seguridad Pública, Gildardo Pérez Gabiño, advirtió que la organización criminal La Familia Michoa cana quiere asentarse en el municipio, y prueba de ello, expuso, son los cuerpos con mensajes de ese grupo delictivo vinculado con el cártel del Golfo que han aparecido en Ecatepec en los últimos meses.

Marginación detona violencia

Estadística Ecatepec

Ecatepec ha ocupado el primer lugar en el número de mujeres asesinadas en el Estado de México, pues del 2006 al 31 de mayo del 2008, se han cometido 44 homicidios dolosos. Las estadísticas no han sido actualizadas por la Procuraduría General de Justicia del estado de México (PGJEM), pero hasta el quinto mes del año pasado 10 féminas habían perdido la vida de manera violenta.

Durante el 2008, 176 mujeres en la entidad fueron asesinadas. No se precisa cuántas de esas muertes se registraron en Ecatepec, pero las autoridades municipales no están de acuerdo en que ocupen el primer lugar en ese delito.

En el municipio residen, según el ayuntamiento, más de 3 millones de personas y por esa razón ocuparía el quinto lugar en el número de homicidios dolosos, y no el primero, como estableció la PGJEM.

Jóven con perroLa directora del Sistema para el Desarrollo Inegral de la Familia (DIF) local, Azucena Cisneros Coss, reconoció que la delincuencia que se presenta en Ecatepec ha modificado su entorno social. Pero esa delincuencia, manifestó, es la consecuencia de las condiciones socioeconómicas en las que vive la mayoría de los habitantes, más no la causa, aseguró.

Según datos del gobierno local, el 60 por ciento de los residentes gana menos de dos salarios mínimos. En el 40 por ciento de los 155 kilómetros cuadrados que conforman su territorio hay asentamientos irregulares.

Cisneros Coss señaló que Ecatepec “es sólo un reflejo de lo que sucede en el país en materia de inseguridad, porque no es un municipio violento por sí mismo”. Además, advirtió que el aumento de la delincuencia, sobre todo en la que participan cada vez más menores de edad, pone en riesgo la tranquilidad social no sólo del municipio, sino del país:

En el municipio el entorno familiar es cada vez más violento por la falta de oportunidades económicas y educativas para los jóvenes, por lo que en las calles manifiestan esa agresividad porque es el único referente que tienen.

La situación, alertó la funcionaria, se agudizará aún más porque no existen políticas federales que atiendan los problemas que viven los niños y los jóvenes.

Este es el rostro violento de Ecatepec.

Sed permanente

Jóvenes durmiendo en la calleNo obstante que Ecatepec es el ayuntamiento que recibe el mayor presupuesto anual del Estado de México, con más de 2 mil millones de pesos, las carencias en los servicios básicos son evidentes.

De esa forma, a los problemas de inseguridad, falta de fuentes de empleo, de asistencia médica, deficiente sistema de transporte y de vialidades, se suma el de la insuficiente dotación de agua potable para miles de familias. Francisco Reyes Vázquez, director del Sistema de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento de Ecatepec (SAPASE), indicó que el 93 por ciento de las familias del municipio dispone del servicio.

Sin embargo, ese suministro no es normal, porque más del 80 por ciento de los habitantes recibe agua potable por tandeo. Miles de familias sólo disponen del líquido una vez en 21 ó 28 días; otras reciben el servicio una vez a la semana; unas más, dos veces cada ocho días; algunas, sólo durante varias horas al día; y menos del 15 por ciento, diariamente.

Según Reyes Vázquez, en Ecatepec más de 100 mil residentes no están conectados a la red hidráulica. Los problemas de abastecimiento son permanentes, pues los sistemas Cutzamala, Chiconautla y Los Reyes no cubren la demanda del municipio más poblado del país.

El promedio de agua por habitante en el municipio es de 80 litros al día, cuando en otras zonas del Estado de México, como Naucalpan y Huixquilucan, es superior a los 250 litros.

Vivir y morir en Ecatepec

hemos aprendidoCuando la familia de doña Gertrudis Jiménez llegó a la colonia El Mirador, ubicada en la parte alta de la Sierra de Guadalupe, pensó que vivirían en el paraíso. Pronto se dieron cuenta que el fraccionador que les vendió el terreno que compraron con muchos sacrificios, los engañó.

Sólo unos meses tuvieron agua que salía de la llave. Hace más de 10 años que eso ocurrió, y desde entonces empezó el suplicio para su familia y miles más que ahora residen en la cima de la sierra.

Doña Gertrudis y sus hijos ya no recuerdan cuándo fue la última vez que salió agua de su tubería. Ahora, seis tambos permanecen afuera de su zaguán en espera de que una pipa del organismo de agua local los llene cada vez que sube. Relata:

No nos bañamos diario, a veces cada tercer día. Mis hijos se asean con poca agua porque la cuidamos lo más que se pueda. Lavamos la ropa y esa misma agua la utilizamos después para echarla a la taza del baño. Hemos aprendido con sufrimiento que el agua es lo más importante para nosotros.

botes Nos moriremosCatalina Suárez y Benita Márquez son comadres desde hace 20 años, cuando llegaron a vivir a la colonia Los Bordos, otra comunidad de la Sierra de Guadalupe; ambas rebasan los 80 años de edad y están resignadas a su suerte: “Nos moriremos y nunca veremos salir agua de nuestras llaves, eso parece que es un sueño que no cumpliremos”, lamentó doña Catalina.

Las dos enseñaron primero a sus hijos y ahora a sus nietos cómo cuidar el agua, que para ellas es como un tesoro:

Para qué pagamos la cuota que nos exige el ayuntamiento, si de todas maneras no tenemos agua; ese dinero lo juntamos para pagarle a los choferes que la suben una o dos veces por semana.

Las dos se encomiendan a Dios para que por lo menos el agua de pipa nunca les falte, “aunque nada más un día a la semana”, es su clamor.

Este es el rostro sediento de Ecatepec.

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