Gobierno, termómetro laboral en regiones.

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CUEl Bajío es la zona industrial de más rápido crecimiento de América Latina ya que, en 2012, captó 1,419 millones de dólares (mdd) de inversión extranjera directa, equivalente a 11 por ciento del total del capital productivo que atrajo el país el año pasado, según datos de la Secretaría de Economía.

Las empresas que propician ese boom demandan personal calificado, sobre todo las que pertenecen a las industrias en auge, como la Buenas leccionesaeroespacial, la automotriz y la de tecnologías de la información, por mencionar algunas. Sin embargo, la pregunta es: ¿las instituciones educativas mexicanas forman a ese talento? y ¿qué hacen los tres niveles de gobierno para propiciar que la respuesta sea positiva?

El hecho es que la vinculación no siempre ha sido exitosa, esa es una de las causas por las cuales más de la mitad de la población ocupada del país se desempeña en condiciones de informalidad. “Tenemos mucha mano de obra poco calificada que tiene que esperar para incorporarse al sector productivo formal”, afirma Mario Zavala, gerente senior de Management Consulting-People&Change de la firma KPMG en México.

El especialista añade que cerca de 60 por ciento de la demanda de talento del sector privado no se satisface, porque la formación profesional que proporcionan los centros escolares no está alineada con lo que las compañías requieren. Por tanto, las organizaciones se abastecen de recursos humanos de sus competidores o los buscan en regiones lejanas.

 

TRINOMIO FUNDAMENTAL.

Otra de las consecuencias negativas se refleja en la competitividad. Juan Pablo Castañón, presidente nacional de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), refiere que en este terreno México se ubica en un lugar que no le corresponde de acuerdo con el tamaño de su economía. “Somos el lugar 53 como país competitivo, mientras que nuestra economía es la número 12 del mundo.”

Juan Pablo CastañónEl líder empresarial advierte que, para mejorar el atractivo del país ante la inversión, nacional y extranjera, es preciso hacer un esfuerzo desde lo local a lo nacional, lo que implica trabajar “empresa por empresa, área municipal por área municipal, en la cotidianidad”.

Por lo pronto, existen casos de ciudades en las que se han realizado esfuerzos para fortalecer esta vinculación entre el sector productivo y la educación.

Mario Zavala menciona a las metrópolis del noroeste del país, como Mexicali, Tijuana y Tecate, en Baja California; Saltillo, Coahuila; y Hermosillo, Sonora. Además de Aguascalientes, Aguascalientes; León, Guanajuato; la zona metropolitana de Guadalajara, Jalisco, y San Luis Potosí, San Luis Potosí.

El denominador común en ellas ha sido la existencia de un trinomio exitoso, integrado por el sector productivo, las universidades y el gobierno, comenta el consultor.

RAMO AUTOMOTRIZ, NOTABLE.

En Puebla capital se han generado las condiciones básicas para crear una sinergia entre academia y sector privado, pues la mayoría del empresariado se ha acercado a las universidades para buscar soluciones a los problemas que enfrentan, afirma en entrevista el alcalde Eduardo Rivera.

Como resultado, a partir del ciclo escolar que inició en agosto de 2013, seis universidades ofrecen carreras equivalentes a la de Ingeniería Automotriz, con el objeto de formar profesionistas para la nueva planta de Audi, que iniciará operaciones en 2016, y sus proveedoras en la entidad.

En esta tarea, los ayuntamientos desempeñan un papel estratégico. “Una parte muy importante es que los gobiernos tengan canales de comunicación abiertos entre los centros educativos y las empresas. Ellos pueden ser un vínculo entre ambas partes, porque los contactos de los dos lados convergen en las instancias gubernamentales”, dice Angélica Rodríguez González, directora del Centro de Innovación Empresarial, del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM).

Además, existen muchos apoyos que los gobiernos pueden dar a los agentes involucrados para desarrollar talento humano que cubra las necesidades de empleo de la población y de las empresas.

Los gobiernos deben operar como termómetros de las demandas de éstas últimas, en materia de capital humano y transmitirlas a las escuelas, refiere la experta.

En el caso de la Angelópolis, el ayuntamiento y 12 instituciones de formación superior signaron la alianza Puebla Capital Universitaria de México, con el propósito de lograr mecanismos que contribuyan al for talecimiento del conocimiento y retención del talento, subraya Eduardo Rivera.

Mediante dicho acuerdo, cada año se realiza la Feria de Oportunidades Laborales, además de que algunas de las universidades que forman parte de esta iniciativa “ofrecen sus programas educativos fordentro de las compañías del ramo automotriz de la región, como parte del programa In Company, un ejemplo de la cooperación entre la academia y el sector privado”, agrega el munícipe.

MODELO DUAL.

Angélica RodríguezDesde el ámbito académico, existen esfuerzos que fomentan esa relación. Un caso de estos es el ITESM. “Las empresas nos solicitan apoyo para el desarrollo de soluciones técnicas y de procesos industriales, hasta estudios macro sobre las actividades que la compañía realiza”, menciona Angélica Rodríguez.

En los últimos años, el ITESM ha creado nuevas carreras: la Licenciatura en Desarrollo Sustentable, además de las Ingenierías en Robótica, Biotecnología y Aeroespacial, entre otras. “Cada campus tiene su propia oferta, dependiendo del mercado y la vocación de cada región”, precisa la especialista.

De parte del empresariado también hay esfuerzos. “Tenemos una iniciativa para que los alumnos de las escuelas superiores técnicas se incorporen a programas específicos de formación dentro de las empresas en el modelo dual, donde el alumno esté parcialmente en el aula y en la empresa, aplicando los conocimientos adquiridos en el salón de clases. Lo estamos organizando por clusters de la industria”, menciona Juan Pablo Castañón.

“Actualmente trabajamos con el Gobierno Federal en el cluster automotriz, aunque también es de nuestro interés el aeroespacial. Estamos en conversaciones con los gobiernos de los estados para hacer programas específicos conforme a las vocaciones locales y tendríamos que particularizar con los alcaldes de los municipios de El Bajío, de Baja California, de Jalisco y de Saltillo, Coahuila, específicamente”, por las áreas de aeronáutica, metal mecánica, aeroespacial e industria de la transformación, asegura el líder patronal.

La idea es firmar convenios entre las instituciones de instrucción media superior, como los planteles del Centro de Bachillerato Tecnológico Industrial y de Servicios (CBTIS), del Centro de Estudios Científicos y Tecnológicos (Cecyt) y del Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (Conalep), y al menos 20 empresas de cada región, para que éstas contraten a los jóvenes que cumplan con el perfil que buscan, en programas piloto, con el objeto de contar con una nueva generación de técnicos mexicanos especialistas por cluster industrial.

POR MEJORES SALARIOS.

Mario ZavalaEl impacto inmediato de una vinculación exitosa entre educación y empresa se refleja en la productividad, que además es el indicador básico para detonar la actividad económica.

“En segundo lugar, hay un beneficio en la calidad de vida, porque el empleo es más calificado, lo que supone más sueldo, y se ve replicado en una mayor tasa de distribución fiscal para las comunidades”, asegura Mario Zavala.

En tanto, las compañías ven disminuir los costos de capacitación en nuevas competencias y en contratación, además de que se potencializa mucho más rápidamente lo que la empresa requiere para ser competitiva, dado que no tiene que adiestrar al nuevo personal, concluye Juan Pablo Castañón.

 

Geografía productiva Profesionistas mexicanos

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