Guerra contra “AVIADORES”

El establecimiento del servicio civil de carrera en los ayuntamientos, la vigilancia ciudadana y las evaluaciones a las autoridades locales coadyuvan a corregir prácticas de opacidad y nepotismo

OficinaEl diseño institucional de los gobiernos municipales en México se inclina más hacia el ejercicio patrimonialista del cuerpo político administrativo y a la opacidad de las acciones y decisiones gubernamentales. Cuando ambas situaciones se articulan tenemos que no sólo las decisiones y acciones emprendidas son poco ventiladas hacia la sociedad, sino los propios cuerpos administrativos se ven blindados por prácticas burocráticas que no ofrecen transparencia sobre la cantidad de los puestos existentes, las responsabilidades exactas de los funcionarios, así como de sus honorarios y demás percepciones.

Ha sido larga y compleja la lucha desde la sociedad civil para poder conocer los honorarios que perciben los funcionarios municipales. En diversas leyes de transparencia locales esta información queda como un aspecto obligatorio por parte de los ayuntamientos, sin embargo, eso no significa que se lleve a cabo.

También está el poder de autonomía que ejerce el cabildo de decidir las percepciones que reciben y de los funcionarios y “colaboradores” cercanos del equipo de gobierno. Para nadie es un secreto que la nómina absorbe buena parte de los recursos públicos que disponen los ayuntamientos, sin que esto signifique mejores servicios y un mejor desempeño de las administraciones.

Capítulo especial merecen los llamados “aviadores” y/o “asesores”, cuya presencia en la nómina representa muchas veces el pago a favores o cuotas partidistas, el ejercicio del amiguismo, y/o el ejercicio del nepotismo abierto al colocar a familiares en la administración pública bajo el pretexto de que éstos “califican” al puesto. Muchas de estas prácticas lesionan profundamente la legitimidad y credibilidad de los gobiernos municipales; sólo es un disfraz de la cultura patrimonialista que se impone en los ayuntamientos.

ANTÍDOTOS A IMPLEMENTAR

Un paso central es el establecimiento del servicio civil de carrera a escala municipal, en especial en los ayuntamientos urbanos de mediana y gran escala. Por supuesto que dicho sistema chocaría de frente a esta cultura patrimonialista, pero permite entrar a un sistema de selección, promoción y evaluación del personal administrativo en el que no tendrían cabida los “amigos-familiares” en tanto que deben demostrar sus capacidades y ser evaluados permanentemente para ocupar un cargo.

Otra forma de evitar espacios para el ejercicio de la existencia de “aviadores” es la vigilancia ciudadana. Solicitar la lista de cargos y de quienes trabajan en el cuerpo administrativo y cruzar dicha información con la nómina se debe complementar con mecanismos para llamar a rendir cuentas a todos los servidores públicos y no sólo a los alcaldes.

Como en el Colectivo Ciudadanos por Municipios Transparentes (Cimtra), que a partir de las evaluaciones ciudadanas a las autoridades locales, califica algunos de los anteriores aspectos mediante la aplicación de un cuestionario sobre la selección, contratación y despido del personal.

Esta práctica de preguntar a las autoridades qué funcionarios están de base, por honorarios, cuáles son sindicalizados o de confianza, las obliga a dar una respuesta con mayor precisión que la simple presentación de la nómina. Significa que tienen que ofrecer una rendición de cuentas más exhaustiva sobre procedimientos, procesos y criterios acerca del personal que contratan.

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