La disminución de la pobreza es lo fundamental

Andar por las zonas populares de las ciudades implica preguntas evidentes: ¿Por qué no se ha logrado incrementar su desarrollo y resolver problemas ancestrales como los márgenes de pobreza, la rehabilitación y conservación de la infraestructura y el “crecimiento” cultural y social de la comunidad?

La gentrificación es entendida como el proceso de “aburguesamiento” de los barrios populares, con procesos urbanos que van desde la forma y diseño arquitectónico hasta el desarrollo comercial, cultural, el esparcimiento y la atracción de habitantes con mayor capacidad económica. Entre los males —aseguran— se encuentra la pérdida de identidad del barrio y expulsión de la población local.

¿Existe una prueba consistente que determine que estas políticas expulsen a las personas o rompan con la identidad local?

Antes debemos preguntarnos: ¿los instrumentos operados, y que denominamos gentrificación, se proponen resolver los problemas de las comunidades o simplemente buscan embellecer, rehabilitar, reconstruir, activar o hacer atractiva la ciudad?

Al margen de los índices de niveles de escasez, dentro del Glosario sobre Medición de la Pobreza, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social define los tres principales tipos de pobreza:

• La alimentaria, que implica la incapacidad de una canasta básica de alimentos.

• La de capacidades, que consiste en la insuficiencia de ingreso disponible para adquirir el valor de la canasta alimentaria y efectuar los gastos necesarios en salud y educación.

• La de patrimonio, cuya característica es la insuficiencia del ingreso disponible para adquirir la canasta alimentaria, así como realizar los gastos necesarios en salud, vestido, vivienda, transporte y educación.

Utilizar el vis a vis entre gentrificación y pobreza resulta un principio metodológico erróneo. Debemos de establecer una serie de indicadores que desde el inicio sean considerados por las intervenciones urbanas para atender el tema de la pobreza, lo que nos permitirá disminuirla o por el contrario generar las afectaciones con las que se identifica a la gentrificación:

1) ¿Cómo incide la intervención para promover el tema educativo, cultural o de esparcimiento?

2) ¿Cumple con las normas básicas en materia de accesibilidad universal, equidad de género, apoyo a las personas adultas mayores y promueve la no discriminación?

3) ¿Genera mejores viviendas a costos accesibles para las personas locales?

No en vano, Göran Therborn señala: “La desigualdad es una violación de la dignidad humana porque niega la posibilidad de que todos los seres humanos desarrollen sus capacidades”. En ese sentido, las políticas de desarrollo urbano deben asegurar que todos los habitantes tengan acceso a esa posibilidad.

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