Pasivos ambientales, un problema silencioso.

Publicado Por

Hoy día los residuos sólidos son un tema cotidiano, pero al que todavía no se le presta la atención debida. Los hogares son uno de los principales generadores de desperdicios que no pocas veces contienen componentes nocivos para el medioambiente, como el ácido de las baterías alcalinas, los compuestos en el interior de los focos ahorradores, restos de pintura, barnices para las uñas y envases de limpiadores.

Cuando pasa el camión recolector, el problema termina para las familias, pero para las autoridades las dificultades apenas comienzan. La tarea de los municipios no sólo consiste en recolectar, sino en disponer adecuadamente de los desechos. Lo ideal es que todos los tipos de basura fueran a parar a un relleno sanitario con un tratamiento adecuado, pero en la realidad eso no sucede; por lo tanto, los materiales peligrosos se concentran en tal cantidad que hacen de los depósitos sitios altamente contaminantes.

A diferencia de lo que ocurre con las empresas, las cuales deben apegarse a normas que regulan la manera en la que se deshacen de sus desperdicios para no dañar al medioambiente, los ayuntamientos no son auditados. Y si lo hacen, se convierten en juez y parte. Por eso existen grandes rezagos en el cumplimiento del manejo adecuado de los residuos, princi- Expediente Abierto palmente de aquellos catalogados como de riesgo.

De los 2,445 municipios, sólo 196 cuentan con un relleno sanitario. Dentro de éstos, únicamente 13 cumplen en forma con la norma ambiental mexicana NOM-83-SEMARNAT-2003, que establece cómo manejar adecuadamente la basura.

Con estas cifras podemos darnos una idea acerca del tamaño del problema. Si consideramos que somos más de 100 millones de mexicanos, podemos concluir que a diario se generan más de 100 millones de kilogramos de desperdicios, sin contar los que producen las empresas con su respectiva cuota de componentes tóxicos.

Agua contaminada_Diciembre2013CONTROLES ESTRICTOS
Abandonar los desechos es una práctica común en la mayoría de las alcaldías. Para ello se utilizan predios que se encuentran en las afueras de las zonas urbanas; en algunos casos, son almacenados sin un manejo adecuado y sin mecanismos de control. Este tipo de prácticas dan pie a la formación de tiraderos a cielo abierto.

En el caso de los residuos peligrosos existen controles más estrictos para su disposición final y para su tratamiento, sin embargo, cuando no se les da un manejo correcto ocurre algo similar que con la basura común: aparecen vertederos clandestinos que con el paso del tiempo se convierten en pasivos ambientales.

Los confinamientos a cielo abierto y los depósitos clandestinos de desechos altamente dañinos comparten las siguientes características:

• No cuentan con sistemas de protección para el subsuelo, lo que ocasiona que los mantos freáticos se contaminen con sustancias tóxicas.

• Carecen de controles de ingreso, al permitir la entrada a cualquier persona. Tampoco cuentan con básculas que puedan determinar estadísticamente cuánto se deposita y, en consecuencia, hacer una estimación de la vida útil del lugar.

• Por lo general hay pepenadores en busca de materiales reciclables o reutilizables que les permitan generar recursos económicos, en condiciones precarias y con riesgos importantes para su salud.

• Los residuos suelen dispersarse más allá de los límites del tiradero, lo que hace más grande el área de influencia.

• Debido a que la basura no se compacta, el espacio se satura rápidamente, lo que propicia prácticas como la incineración para disminuir el volumen y para obtener materiales reciclables —entre ellos los metales— que se pueden vender como chatarra, sin embargo esta práctica afecta terriblemente el ambiente, ya que se emiten gases tóxicos a la atmósfera.

ESTADOS CONTAMINADOS
Los pasivos ambientales ocasionados por residuos peligrosos se deben principalmente a cierres de instalaciones industriales como minas, refinerías y algunas empresas del ramo metal-mecánico.

El último Informe de la Situación del Medio Ambiente en México, elaborado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), revela que en 2011, las entidades con mayor presencia de sitios contaminados por pasivos ambientales fueron Veracruz con 69 lugares, Querétaro con 58, Guanajuato con 48, Estado de México con 35, Michoacán con 34 y Aguascalientes con 31. Los principales contaminantes involucrados son gasolina magna, diésel, combustóleo, ácidos y bases, turbosina, petróleo crudo, aceites y grasas, sfaltos, mezclas de hidrocarburos, metales pesados, gasóleos y gasavión.

Los accidentes industriales son otra de las principales causas de dicho problema, sobre todo cuando se trata de líquidos que tienden a propagarse rápidamente sobre grandes superficies.

Una vez que un sitio se contamina, es muy difícil emprender una restauración debido al impacto que ocasiona. Existen varias técnicas para remediar los sitios contaminados, esto depende del tipo de toxinas, así como del riesgo para la salud que se tenga y del área afectada. Las técnicas van desde cubrir el área para que las sustancias nocivas no se dispersen, hasta degradar los compuestos tóxicos mediante métodos químicos u orgánicos.

INVOLUCRAR A LOS CIUDADANOS
Revertir los daños de los pasivos ambientales por lo general supera las capacidades técnicas y financieras de los municipios, de modo que un primer paso que pueden emprender los alcaldes consiste en promover medidas que ayuden a acondicionar sitios adecuados para la disposición final de los residuos peligrosos, así como involucrar a los ciudadanos en prácticas de reciclaje y reuso que ayuden a mitigar los efectos de la basura en el medioambiente.

La iniciativa privada puede contribuir a solucionar el problema mediante contratos de participación o concesiones, ya que las empresas especializadas, a diferencia de los gobiernos municipales, cuentan con las posibilidades para emprender este tipo de proyectos y darles continuidad.

Deja un comentario

No Announcement posts

A %d blogueros les gusta esto: