Recursos de la banca privada como alternativa de desarrollo

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Especialistas del sector financiero dan a conocer algunas opciones que tienen los gobiernos locales cuando carecen de recursos suficientes para brindar servicios básicos a la población

FOTO: DREAMSTIME

El gobierno, como representante del Estado, es responsable de proveer los bienes y servicios necesarios para una vida digna y el desarrollo social de las personas. Por su parte, los servicios públicos, en su mayoría, son provistos por los gobiernos estatales y municipales financiados por los contribuyentes a través de los impuestos. En caso de que el recurso económico que se obtiene mediante la recaudación del predial en los municipios y el proporcionado por la Federación, no sea suficiente para dotar de los servicios que los habitantes demandan, se acude al financiamiento de la banca privada.

La provisión de infraestructura y servicios públicos es y debe ser financiada en su totalidad por el Gobierno Federal y los propios recaudados, pero, dado el crecimiento de la población y el desplazamiento de personas, la satisfacción de dichas demandas se complica. El financiamiento de bancos privados se ha vuelto una alternativa recurrente en los municipios para obtener dinero. La infraestructura es la base para el crecimiento y desarrollo de cualquier sociedad: “el financiamiento de la banca privada a los municipios para la construcción de infraestructura es el más común”, señala Ignacio García de Presno, socio líder de Asesoría en Infraestructura de KPMG en México.

DISCIPLINA FINANCIERA 

Los gobiernos estatales y municipales tienen permitido “la ejecución de proyectos tanto de infraestructura como de cualquier tipo a través de las diferentes formas de financiamiento que les permita las legislaturas locales (conforme lo establece el Artículo 117 constitucional)”, apunta Ignacio García.

Ignacio García de Presno.
FOTO: CORTESÍA DE KPMG

La forma de financiamiento más usada es la contratación de créditos con la banca privada. El Artículo 117 constitucional establece que los municipios pueden contratar deuda sólo para inversiones públicas productivas. Con ello se delega a las legislaturas locales el control y nivel de endeudamiento, “pero el término de ‘inversiones públicas productivas’ no especificaba qué era productivo y causaba muchos problemas económicos a los municipios, debido a que se adquirieron deudas que pasaban de una administración a otra”, comenta Oliver Ambía, profesor del departamento de finanzas de la Escuela de Negocios del Tecnológico de Monterrey.

A causa del endeudamiento desmedido en el que incurrieron algunos municipios, en los cuales se heredaron las deudas, se promulgó el 27 de abril de 2016 la Ley de Disciplina Financiera de las Entidades Federativas y Municipios (LDFEFM), en la cual se establecen los lineamientos en materia de presupuesto, endeudamiento, transparencia y rendición de cuentas para la presupuestación y ejercicio de los ingresos y gastos.

Dicha Ley también incluye “las pautas para la contratación de financiamiento de proyectos de infraestructura en los municipios, a fin de evitar que se endeuden por encima de sus capacidades de pago”, comenta el director Corporativo de Gobiernos e Infraestructura Pública de Grupo Financiero Interacciones, Armando Acevedo.

FINANZAS SANAS

Otro de los puntos importantes que se establecen en la LDFEFM es la definición de “inversión pública productiva” (IPP), la que señala como “toda erogación por la cual se genere directa o indirectamente un beneficio social”, afirma García de Presno, quien considera lo anterior uno de los puntos más importantes de la Ley. “Con lo anterior se le da un peso importante a los proyectos a financiar, los cuales valoran la necesidad y el bien social que se producirá con su ejecución.”

Armando Acevedo.
FOTO: ROSALÍA MORALES

La finalidad de la Ley, asegura Oliver Ambía, es establecer las normas para que los municipios y las entidades federativas tengan correcto manejo de sus finanzas, a fin de evitar un endeudamiento excesivo que sea imposible de pagar, y se herede a las administraciones siguientes; con lo cual se fomenta que los municipios mantengan finanzas sanas, ya que así les será más fácil acceder a un financiamiento y requerirán de una menor inversión externa.

El proceso de los municipios que acuden a solicitar financiamiento comienza desde el Plan de Trabajo Municipal. “La elaboración de los proyectos debe ser minuciosa, no todos pueden ser aceptados, ya que son valorados con base en la Ley de Disciplina Financiera. Un requisito Fundamental es que el proyecto debe demostrar el beneficio social que tendrá en la localidad”, explica García de Presno.

Una vez que se cuenta con el proyecto, con los estudios pertinentes, cifras y gastos estimados de mantenimiento a futuro, es necesario establecer la forma y temporalidad de los pagos; “la capacidad de pago es uno de los puntos igual de importantes. Es lo que determina si un municipio será capaz de cubrir los gastos del financiamiento y de dar continuidad al proyecto con finanzas sanas. Son los bancos los encargados de evaluar la forma de financiamiento y la modalidad de pago que pueda realizar el municipio dado el proyecto y la cantidad que se solicita”, asegura García de Presno.

CONSIDERACIONES PARA SOLICITAR UN FINANCIAMIENTO

Algunas de las circunstancias por las cuales un municipio no puede acceder a un financiamiento “es gracias a que la legislatura del estado se lo impida, el cabildo o el sistema de usos y costumbres no lo apruebe”, comenta Oliver Ambía.

Por su parte, Presno afirma que también los proyectos que no sustenten ni demuestren la satisfacción de una necesidad social podrían no acceder a un financiamiento. Asimismo, “la incapacidad de pago sería una circunstancia en contra para que la banca privada considere el financiamiento”, recalca Armando Acevedo.

La LDFEFM es un importante avance en la pretensión de municipios con un desarrollo sostenible y mayor infraestructura con finanzas sanas, pero “hacen falta más adecuaciones, como garantizar la transparencia de los recursos obtenidos de los financiamientos, el compromiso de los municipios del cumplimiento del proyecto que garantice la continuidad del mismo”, señala Oliver Ambía.

El financiamiento de la banca comercial a los estados y municipios disminuyó 4.3 por ciento de febrero de 2016 al mismo mes de 2017, mientras el saldo se ubicó en 336 mil 100 millones de pesos (mdp), según cifras del Banco de México (Banxico). Por su parte, el financiamiento dado por la banca de desarrollo registró un aumento en el mismo lapso de 4.9 por ciento, en el que destaca que lo destinado a los estados y municipios tuvo una disminución de 1.4 por ciento.

Existen instituciones que asesoran a los municipios sobre la elaboración y planes de financiamiento adecuados para cada municipio según los proyectos que se pretendan llevar a cabo. Los municipios no poseen las mismas características económicas y territoriales, características que influyen en la forma y método de pago a la entidad bancaria, “los municipios deben ser conscientes de sus necesidades y una vez establecido eso, considerar proyectos y financiamientos”, puntualiza Oliver Ambía. Armando Acevedo comenta que los municipios deben considerar que “no pueden acudir a una institución bancaria, se deben presentar los proyectos ante dos o más para considerar las mejores opciones de financiamiento”.

Lo principal e importante del financiamiento, asegura Armando Acevedo, es que “es prudente siempre y cuando sea una herramienta para el desarrollo público, permite desarrollar proyectos que difícilmente podrían materializarse con los recursos propios, se necesita de una inversión para generar desarrollo e impulsar la economía”. Para finalizar concluye que “el financiamiento como instrumento del desarrollo es óptimo cuando el proyecto que se lleve a cabo sea rentable, que la necesidad demande, que aumente el bienestar social y tenga continuidad”.

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