“La delincuencia ha llenado el vacío entre autoridades y ciudadanos”

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MantaEn la batalla contra la delincuencia y el crimen organizado, aún queda mucho trabajo por hacer y en esa lucha todos debemos conjuntar esfuerzos, exigir el cumplimiento de los compromisos y asumir nuestras responsabilidades.

Los gobiernos municipales tienen la gran oportunidad de ser los promotores de la prevención del delito, a través de programas de desarrollo social y actividades productivas en las localidades, asegura María Elena Morera, ex presidenta de México Unido Contra la Delincuencia (MUCD).

La clave, destaca en una plática sostenida con Alcaldes de México, es lograr un trabajo conjunto entre la sociedad civil y las autoridades, una sinergia en la que ambas partes asuman sus responsabilidades.

Morera, quien en marzo pasado dejó la presidencia de MUCD, advierte de la gravedad del problema que existe en el tema de inseguridad y delincuencia organizada, en el cual, a pesar de las acciones por parte de las fuerzas de seguridad de los tres niveles de gobierno, todavía hay muchos pendientes por atender.

Además, considera que los índices de inseguridad en México se han mantenido prácticamente en los mismos niveles desde hace varios años, de acuerdo con encuestas y estudios de victimización; pero el conflicto se ha agravado debido a que los delincuentes actúan cada vez con mayor violencia.

“No podemos decir que hemos tenido grandes logros, ni que estemos mucho peor que antes; sin embargo, los índices de violencia con que los delincuentes cometen los delitos sí se han elevado de una manera sustancial.

Ma elena Morera“Por ejemplo, hablando del problema del plagio, hace ocho o 10 años te secuestraban y realmente su moneda de cambio (de los delincuentes) era la vida de la víctima; entonces, de alguna manera la cuidaban.”

Advierte que la ciudadanía actualmente vive bajo el temor de ser víctima de la inseguridad, no sólo en materia de secuestro, sino en otros ámbitos del delito común, como el asalto o la violación. Y agrega que los delitos comunes no reciben toda la atención, o no son considerados con la debida importancia por parte de los gobiernos locales, los que están más enfocados en atacar el problema de la delincuencia organizada.

En el ámbito federal, también el presidente Felipe Calderón ha tenido la voluntad directa de hacerle la guerra al narcotráfico. No obstante lo anterior, Morera señala que no ha habido la coordinación apropiada con el gobierno federal, ni tampoco una decisión de trabajar en conjunto porque, al final, el síntoma es la violencia.

LA RAÍZ DE LA INSEGURIDAD

De esta forma, refiere que las causas de fondo en el tema no han sido atendidas, como son las relacionadas con la falta de una política de seguridad y justicia, así como de un sistema de seguridad que sea confiable. En materia de crimen organizado se deben resolver, también, dos aspectos fundamentales: el rompimiento de la cadena financiera de la delincuencia organizada, y una mayor coordinación del Ejecutivo federal con los gobiernos estatales y municipales.

“Tenemos una gran corrupción e impunidad, un problema de desigualdad, de falta de oportunidades de educación y empleo, y un problema de desarrollo social; entonces, si te vas a las causas de lo que hoy nos está pasando, realmente no están siendo atendidas debidamente”, puntualiza la activista.

GritoLa cantidad de recursos que destinan los gobiernos federal, estatales y municipales a la prevención son mínimos, en comparación con el monto que se aplica a las medidas de reestructura o adquisición de tecnología en materia de seguridad.

Por ello, Morera asegura que aun cuando es importante atacar la delincuencia de forma directa, lo es mucho más el tema de la prevención del delito, pues simplemente por razones económicas, es mucho menos costoso prevenir.

“El gobierno municipal es la célula de nuestro sistema, es el primer obligado a proporcionar seguridad; la idea es lograr esto y para ello me parece que hay muchísimo por hacer.”

Asimismo, enfatiza que es necesario profesionalizar, tanto a los presidentes municipales como a la gente que trabaja a su alrededor, incluyendo a los jefes policiales; además de modificar el esquema de gestión, toda vez que tres años no son suficientes para atender los conflictos que enfrentan los municipios.

A LAS AUTORIDADES HAY QUE SABER EXIGIRLES

DetenidosOtro de los problemas más serios que están relacionados con la delincuencia es la generación de “vacíos” en las comunidades, donde la ciudadanía no encuentra el apoyo de las autoridades para atender, al menos, las necesidades más elementales. La ex presidenta de MUCD expresa al respecto que la confianza de la gente hacia los gobiernos se ha minado, de tal forma, que la falta de comunicación ha creado “huecos”, que a su vez han aprovechado los delincuentes para desarrollar una cierta relación con la sociedad civil. “Todo este espacio que estamos dejando entre ciudadanos y autoridades alguien lo tiene que tomar, porque no existe ningún vacío.

“Cuando no hay autoridades que lo tomen y no hay ciudadanos que lo usen, la delincuencia llena ese vacío, y es lo que al final hemos permitido en esta lucha.” Esto, asevera, cuando todos deberíamos hacer un frente común en contra de la delincuencia.

“El día que los ciudadanos dejemos de pensar que golpear a las autoridades nos beneficia, y pensemos que tenemos que exigirles con responsabilidad y participación, las cosas podrán cambiar.

“Y también, por otro lado, las autoridades deben pensar que para que volvamos a confiar en ellas, nos tienen que poner un sistema distinto al que hoy en día tenemos.”

Respecto a la participación del Ejército en las acciones contra el crimen organizado, Morera manifiesta: “Me parece que es importante; pero, por otro lado, debe haber una mayor coordinación entre los programas sociales en los que se coordinan las autoridades federales, estatales y municipales para recuperación de espacios públicos, por ejemplo.

En cuanto a la apertura para escuchar a la sociedad civil, la entrevistada opina que “en tiempos electorales como los que acabamos de pasar, las autoridades municipales son muy abiertas porque quieren votos; cuando el proceso termina es más complicado que quieran escuchar. Sin embargo, tiene que ser una labor ciudadana exigir ser escuchados, para que podamos hacer un trabajo conjunto y unir a la comunidad para que ésta misma se proteja.”

En el tema de la delincuencia organizada, Morera explica que la ciudadanía está más abierta a hablar y atender el problema, dado que, de cierta manera, muchas personas han convivido con ésta durante muchos años.

Lo anterior se ha visto porque los delincuentes, sobre todo hablando de narcotraficantes, supieron darse cuenta de la importancia del municipio y de las necesidades de la gente, como, por ejemplo, de construir una iglesia, pavimentar una calle, poner alumbrado público o hacer una escuela.

Miting“Entonces, lógicamente los ciudadanos convivieron con ellos y los vieron como parte natural de su vida diaria. Pero hoy en día, los ciudadanos nos hemos dado cuenta que convivir con esta gente también implica un riesgo muy alto”, puntualiza.

No obstante, en la gran mayoría de los municipios donde la delincuencia organizada está completamente vinculada a los ciudadanos, en una u otra forma, el problema es que la gente tiene miedo de no poder salir de su casa con la seguridad y libertad de que no le ocurrirá nada malo. Al respecto, Morera expresa que “tenemos que buscar otro esquema de gobierno que funcione y nos permita realizar una reforma del Estado”.

FALTA DE CONFIANZA

Ma elena Morera 2Con respecto a las autoridades locales y el avance en la organización de la sociedad civil, de acuerdo con Morera, México es uno de los países que tiene menor número de grupos organizados en la sociedad. Una de las razones, según un estudio, es que los mexicanos no nos tenemos confianza y por ello difícilmente participamos en un grupo.

“Creo que debe haber mayor participación en grupos organizados y la gente debe donar más de su tiempo y saber que esto es algo valioso. En realidad el trabajo voluntario es importantísimo en un país.”

En México existen alrededor de 6 mil organizaciones dedicadas a distintos temas, pero MUCD, que nació hace 12 años, fue una de las primeras que se dedicaron a cuestiones de seguridad, de acuerdo con la entrevistada.

“En México creemos que en temas políticos y ciudadanos no tenemos nada que hacer, a veces no queremos avanzar a ser socialmente adultos y saber que tenemos derechos y que debemos exigirlos, además de muchas otras obligaciones que no cumplimos.

“¿Cuántas veces ya vivimos entre lo legal y lo ilegal, y ni siquiera nos damos cuenta? Y eso es porque no lo asumimos.

“Al final, nos guste o no, las autoridades son una fotografía nuestra, así que si queremos que éstas cambien, también tenemos que cambiar los ciudadanos.”

CIUDADANOS, EL GRAN CONTRAPESO

Una realidad es que la sociedad organizada, que exige la rendición de cuentas de sus gobiernos y asume sus compromisos, muchas veces representa una amenaza para las autoridades que buscan manejarse en el abuso o la ilegalidad. Por esto, el objetivo de mantenerse en pie de lucha, de hacerse escuchar y buscar el cambio no siempre es tarea fácil. Además, reconoce Morera, México ha sido un país donde la clase política ha tratado de manera clientelar a la ciudadanía.

“Otro factor es que a las autoridades les da miedo que la sociedad participe; entonces, o la integran o la destruyen. Ese es un tema muy delicado que ha estado vigente durante años y que difícilmente puede cambiar de un día a otro.”

Es muy difícil fomentar la participación ciudadana, debido a que la gente no sabe cómo participar y el gobierno se aprovecha de ello. Por otro lado, las personas algunas veces buscan, también, el beneficio de la clase política. Así, el reto consiste en mantenerse en esa línea invisible en la que se puede exigir a las autoridades, salir y hacer públicos los problemas y conflictos de la ciudadanía, y tener la capacidad, también, de sentarse a tratarlos, a diseñar programas en común, lo cual es fundamental, enfatiza. “Ahí dependes de que no quieras privilegios especiales para ti. Esa es la forma de mantenerte sin que te integren.”

Ante la inseguridad, uno de los objetivos es lograr que los delincuentes no callen también la voz de los ciudadanos. Respecto a esto, Morera explica que “el riesgo es muy alto por cómo están las cosas, y aquí se requiere de la actuación contundente de las autoridades estatales, del gobierno federal, del Presidente, para que no permitan que la delincuencia calle la voz de los ciudadanos.

“Si nosotros seguimos viendo que la autoridad no da una respuesta, y no existe un marco jurídico que realmente nos proteja, difícilmente los ciudadanos vamos a seguir saliendo a denunciar.”

LA REFORMA, UN TEMA COMPLICADO

“El tema de la reforma en materia de seguridad pública y justicia es muy importante, pero no creo que muchas autoridades lo estén tomando en cuenta, está prevista para que se concrete en ocho años, y ya llevamos uno. No lo veo fácil.”

Como ejemplo, Morera destaca los cambios que se aplicaron a la Policía Federal Preventiva, los cuales le otorgan mayores atribuciones, pero también le imponen más candados.

Respecto al Acuerdo Nacional para la Seguridad Pública, señala que MUCD, junto con otros organismos de la sociedad civil, realizaron distintas propuestas, algunas de las cuales incluyen el tema de la autonomía municipal en materia de seguridad pública y la profesionalización de los policías municipales.

“Sin embargo, no importa si hacemos más leyes mientras las autoridades no estén dispuestas a que se hagan cumplir, y que principalmente ellas la cumplan.” De esta forma, asegura, difícilmente viviremos mejor si no se cambia la visión de política pública, bajo un proyecto de largo plazo, en el cual los gobernantes trabajen para los ciudadanos y se comprometan con ello, independientemente del partido político que esté en el poder.

EL RETO

Hacia adelante, el reto para María Elena Morera no ha terminado como activista social, ya que asegura que tiene un compromiso con la ciudadanía.

“He aprendido mucho durante este tiempo, como que no podemos ver el problema de seguridad y justicia como un tema de policías y ladrones, es mucho más profundo, nos tenemos que ir a las causas, no a las consecuencias.” Manifiesta que, por lo general, lo que sale a la luz pública son las consecuencias y no las causas de la delincuencia, por lo que su labor continuará alineada a los temas de prevención, formación ciudadana y desarrollo comunitario, así como de políticas públicas y cambios legislativos.

“En ese esquema es en el que me voy a mover, porque los ciudadanos tenemos derechos, y muchos de ellos no son respetados todos los días, como muchos que marca la Constitución, que a veces parece aspiracional, no real”, enfatiza. Adelanta que su trabajo estará enfocado en las demandas de la gente, en el apoyo a las personas, y no sólo en la denuncia pública. Lo desempeñará ya sea desde la sociedad civil o desde instituciones del Estado, pero a través de un organismo descentralizado, por ejemplo.

Al referirse a su mayor logro al frente de MUCD, Morera destaca “haber hecho una gran organización, que fue la que formó Josefina Nava —pero que era una agrupación más bien familiar y de gente cercana—, con miles de participantes, en donde instituimos tres programas”. Éstos son: el proyecto de atención a víctimas: apoyo psicológico, seguimiento del caso y medidas de prevención; el programa de evaluación a los gobiernos federal y estatales, y el proyecto de cultura de legalidad.

“¿Cuál fue mi fortaleza? Mantenerme en la línea de poder, exigir a los gobernantes que hagan su trabajo, pero también poder sumar esfuerzos con ellos.”

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