Agilice el cobro de peaje

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Una autopista sin casetas de cobro, donde los vehículos que viajan a más de 60 kilómetros por hora no tienen que detenerse para pagar el peaje y, por lo tanto, no existen interminables filas de automóviles esperando entrar o salir, ya existe en México.

Este sistema actualmente opera en países como Estados Unidos, Canadá, Australia e Israel. Se trata de un servicio creado por la compañía multinacional Indra, que consiste en sistemas free-flow de cobro electrónico de peaje totalmente automático.

En 2009, dicha empresa y la concesionaria OHL pusieron en marcha ese sistema en el Viaducto Elevado Bicentenario, una vialidad que comunica el norte de la Zona Metropolitana de la Ciudad de México, a lo largo de 22 kilómetros, desde la zona del Toreo de Cuatro Caminos, en el Distrito Federal, hasta Tepalcapa, en el Estado de México.

PaulinoRodríguezPaulino Rodríguez, director de Transportes y Tráfico para Indra en México, informa que este tipo de sistemas permiten controlar de modo automático e inteligente el ingreso a la autopista, así como la aplicación de diferentes tarifas por derecho de paso.

La velocidad de entrada —a más de 60 kilómetros por hora—, así como la de salida —superior a 90 kilómetros y hasta un máximo de 180 kilómetros por hora—, permite gestionar más de 1,400 vehículos por carril en una hora.

“En ningún momento el vehículo se detiene por completo, salvo en situaciones de mucho tráfico. Los vehículos entran, se les registra y —en función de la distancia recorrida— se les aplica la tarifa de peaje que se calcula en tiempo real. A este sistema se le conoce como peaje cerrado”, detalla.

El Viaducto Elevado Bicentenario opera bajo un esquema de prepago, de tal manera que para entrar a esta vialidad, los automovilistas deben adquirir un dispositivo electrónico (TAG), con la opción de escoger entre recargas en efectivo o recargas automáticas vinculadas a una tarjeta de crédito o débito.

Un conjunto de pórticos en las vías de entrada de la autopista permite identificar al vehículo y al usuario mediante la lectura del TAG instalado en la luna del coche. Si el usuario demuestra ser un cliente activo y que cuenta con garantía de pago, es validado en segundos para entrar a la autopista, en caso contrario, el usuario es desviado a una vía lateral.

En tanto, las vías de salida son gestionadas mediante pórticos que permiten la lectura del TAG y la matrícula del automóvil. El sistema aplica automáticamente la tarifa de peaje según la distancia recorrida y la categoría del vehículo, es decir, si es ligero o pesado.

“Si hace 10 años alguien hubiese dicho que se podía hacer un segundo piso por el Periférico norte y que además sería de cuota, mucha gente habría imaginado una plaza de cobro de 20 vías y pensado que era imposible. Sin embargo, este proyecto ha marcado un antes y un después en la movilidad de grandes ciudades como la Zona Metropolitana del Valle de México”, comenta el experto.

PAGO EN EFECTIVO

Dos pisosAdemás de los sistemas free-flow, Indra ha introducido otras soluciones para agilizar el cobro de peaje en autopistas urbanas de México, tal es el caso del Circuito Exterior Mexiquense y el Arco Norte, en el Estado de México, así como la carretera Tapachula–Talismán, en Chiapas.

En el Circuito Exterior Mexiquense se instaló un sistema de telepeaje rápido de prepago a través de un TAG, similar al que opera en el Viaducto Elevado Bicentenario pero que, a diferencia de éste, el pago se realiza al entrar a la autopista. Esta solución les permite a los automovilistas efectuar recargas en los carriles ordinarios o a través de Internet.

El sistema instalado en el Arco Norte consta de carriles de entrada, donde una máquina expendedora entrega una tarjeta que identifica el origen del trayecto; posteriormente, en los carriles de salida queda registrado el recorrido que efectuó el vehículo y, en función de la distancia recorrida, se realiza el cobro del peaje.

Por lo que hace a Chiapas, el sistema de cobro Tapachula–Talismán opera bajo un esquema de pago por servicio. Se trata de una solución que permite el conteo y clasificación de los vehículos que ingresan a la vialidad, mediante un sistema de videoverificación. “Con esa información, el concesionario le pasa la factura al gobierno”, apunta el directivo.

Debido a que las concesiones de las autopistas competen a los órdenes de gobierno estatal y Federal, Indra no colabora directamente con gobiernos municipales, sin embargo las soluciones de la empresa han permitido mejorar la movilidad en los tramos carreteros de los municipios que atraviesan, comenta Paulino Rodríguez.

La multinacional también ha elaborado estudios de la oferta y demanda de transporte en estados con ciudades cuya población supera los 2 millones de habitantes, como el Estado de México, Nuevo León, Aguascalientes, Tamaulipas y Puebla.

“Lo que proponemos es un estudio de la demanda real de los viajeros que se quieren mover de un lado a otro y la oferta de transporte, con el propósito de ajustar ésta última a las necesidades. Por ejemplo, hay muchos camiones que no atienden la demanda real del ciudadano, por eso buscamos, con nuestros estudios, que el sector se reorganice de forma más eficiente para mejorar el resultado de la movilidad”, detalla.

En 2012 Indra trabajará en el desarrollo de sistemas de control electromecánico para los túneles del tramo carretero Necaxa–Ávila Camacho, en Tuxpan, que reducirá hasta dos horas el tiempo de traslado del norte de Veracruz a la Ciudad de México.

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