Apoyo a emprendedores de escasos recursos.

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Una de las prioridades de los gobiernos locales consiste en promover la actividad productiva para generar empleos y abatir la pobreza. Para lograr dicho objetivo, los municipios tienen a su alcance herramientas como el Programa Nacional de Financiamiento al Microempresario (Pronafim), de la Secretaría de Economía (SE).

Dicho instrumento se creó en el año 2000 con la misión de contribuir a la consolidación del sector microfinanciero, para que la población que vive en comunidades con altos índices de marginación social y porque no puede acceder a los servicios de la banca tradicional mejore sus condiciones de vida mediante la operación de pequeños proyectos productivos.

El Pronafim opera a través de dos instrumentos: el Fideicomiso de Financiamiento al Microempresario (Finafim) y el Fondo de Microfinanciamiento a Mujeres Rurales (Fommur), que distribuyen los recursos federales a intermediarios financieros, quienes autorizan microcréditos a los interesados en obtener un préstamo para poner su negocio o hacerlo más grande.

El Fommur va dirigido exclusivamente a la población femenina, mientras que en el Finafim, los empréstitos son para hombres y mujeres. Los montos que se otorgan a través de estos instrumentos van desde 500 hasta 30 mil pesos.

Elenitza Canavati Hadjópulos, coordinadora general del Pronafim, explica que, al tratarse de recursos del Gobierno Federal, el programa no puede otorgar créditos directamente a las personas. Para ello se vale de intermediarios financieros —Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (Sofomes), Sociedades Financieras Populares (Sofipos) y Sociedades Cooperativas de Ahorro y Préstamo (Socapas) — a los cuales libera el dinero para que éstos, a su vez, otorguen empréstitos con tasas de interés semanales que varían entre 2 y 6 por ciento.

CAPACITACIÓN INTEGRAL
Las instituciones microfinancieras ponen las reglas para otorgar un préstamo, aunque por lo general los requisitos consisten en comprobante de domicilio, un cálculo de la capacidad de pago del solicitante que realizan los promotores del programa, así como un plan en el que se indique cómo se van a invertir los recursos y cómo se cubrirá el empréstito.

Los créditos que otorgan estas instituciones son a la palabra, sin embargo, hace unos meses Pronafim firmó un convenio con el Buró de Crédito para que se conozca la solvencia de los solicitantes y evitar que se sobreendeuden. La funcionaria aclara que si bien las intermediarias financieras deciden quiénes son susceptibles de recibir un crédito, se recomienda que los proyectos sean rentables para sobrevivir por lo menos dos años.

Asimismo, el programa destina recursos a dichas instancias para apoyar a los beneficiarios con cursos de capacitación que les permitan gestionar exitosamente sus negocios.

AYUDA LOCAL
La coordinadora del Pronafim explica que los gobiernos municipales pueden ayudar en la implementación del programa de varias maneras. Una de las más importantes consiste en identificar a emprendedores que deseen poner un negocio o expandir el que ya tienen, para ponerlos en contacto con los promotores del programa. Asimismo, pueden ayudar a detectar intermediarias financieras que requieran fortalecerse y profesionalizar su trabajo.

También asegura que los tres elementos que definen el éxito del Pronafim son: los emprendedores, los facilitadores de créditos y las localidades en las que los negocios puedan prosperar.

Elenitza Canavati_Enero 2014Por lo anterior, destaca la importancia de que a la hora de que un municipio identifique a la población objetivo, tome en cuenta que el lugar donde se instalará el negocio cuente con las condiciones económicas necesarias para que el proyecto crezca, refiere la funcionaria, quien reconoce que en muchas ocasiones las personas tienen la capacidad para operar un negocio, pero el lugar donde desean ejercer su actividad comercial no les permite que sea rentable.

“Los gobiernos locales son un canal de información muy importante para difundir el trabajo y los objetivos del Pronafim. En ese sentido, los alcaldes nos pueden pedir que organicemos eventos de promoción y captación en sus comunidades”, apunta Elenitza Canavati.

Hoy día, el programa tiene presencia en 1,762 municipios, es decir que su cobertura abarca 71 por ciento de todo el país. Los estados del sur y del sureste son los que registran la mayor demanda de créditos a empresas microfinancieras, principalmente en Veracruz, Chiapas y Oaxaca. El Distrito Federal y el Estado de México son otras entidades con una gran demanda de créditos para proyectos de emprendedurismo.

Según estimaciones de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), el crédito popular tiene gran potencial de crecimiento, ya que mientras en países como Brasil y Chile la penetración de crédito como proporción del producto interno bruto (PIB) es superior a 60 por ciento, en México apenas es de 27 puntos porcentuales.

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