Lecciones en ahorro de energía.

Publicado Por

Daniel Abraham López_Diciembre2013Los sectores público y privado están cada vez más convencidos de que avanzar en la eficiencia energética no sólo representa cuidar el ambiente, sino también generar ahorros económicos, oportunidades de negocio y mayor productividad entro de las organizaciones.

Aunque en México se han dado pasos hacia adelante en este sentido, todavía existen muchas áreas de oportunidad, principalmente entre las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipyme), los hogares y las instituciones de gobierno.

Según la Comisión Federal de Electricidad (CFE), las ventas al público sumaron en 2011 un total de 169 mil 383 gigawatts por hora (GWh), de los cuales el sector industrial —representado principalmente por las ramas de siderurgia, cemento, azúcar, petróleo, minas, celulosa y papel, además de vidrio, cerveza y malta, aguas envasadas, automotores, hule, aluminio, fertilizantes y tabaco— consumió 98 mil 86 GWh.

Lo anterior refleja que el sector secundario de la economía constituye el principal usuario de la corriente que se produce en el país y, por esta misma razón, las empresas de ese segmento son las más avanzadas en emprender acciones de eficiencia energética, asegura Daniel López, director de Asuntos Externos y Relaciones Gubernamentales de Schneider Electric.

EQUIPO ADECUADO, FUNDAMENTAL
Detrás de la industria, otros que poco a poco han adoptado prácticas de ahorro de electricidad son las compañías de tecnologías de la información —entre las que destacan los centros de datos—, los edificios no residenciales, los establecimientos comerciales, los hogares y por último el transporte.

En México existen 35 millones 397 mil 198 clientes del servicio eléctrico, de los cuales 238 mil 516 pertenecen al sector industrial. De ese número, 237 mil 717 corresponden a empresas medianas y sólo 799 a las grandes, lo que significa que un porcentaje pequeño de usuarios consumen una alta proporción de la energía.

El concepto de eficiencia implica promover e inducir el uso sustentable de la electricidad, mediante la aplicación de tecnologías actuales y efectivas. En este sentido, la modernización de instalaciones, sumada al desarrollo y la aplicación de equipo nuevo es una forma de aprovechar en forma inteligente la corriente y disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

Manuel Mestre de la Serna_Diciembre 2013Manuel Mestre de la Serna, coordinador Técnico de la Cámara Nacional de Empresas de Consultoría (CNEC) —quien participó en la Comisión de Seguridad e Higiene en el Trabajo, integrada por las secretarías del Trabajo y Previsión Social (STPS) y de Salud (SS), así como por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)—, explica que un aspecto fundamente para que las organizaciones públicas y privadas transiten hacia la eficiencia y el ahorro de energía consiste en tener ejecutivos conscientes de la importancia de esas acciones.

Dicha capacidad de liderazgo se puede apreciar con más claridad en la gran industria, ya que ha migrado a sistemas de iluminación inteligente, motores y bombas de alto rendimiento, sistemas de recuperación de calor y vapor, sin olvidar que también ha incursionado en la producción de su propia corriente, ya sea mediante gas natural o fuentes renovables, refiere Daniel López.

En contraste, las áreas más rezagadas son las de uso residencial, ya que sus oportunidades de ahorro son menores, al igual que en las Mipyme, debido a que su retorno de inversión es más prolongado.

OPORTUNIDADES EN GOBIERNO
Asimismo, en el sector público existe un amplio campo de acción, sobre todo en las dependencias de los gobiernos estatales y municipales, que requieren de soluciones para alumbrado público, bombas de agua e interiores de edificios.

Como ya se ha demostrado con las compañías de mayor tamaño, las ventajas para los usuarios consisten en una disminución en costos de facturación eléctrica, un incremento en la competitividad y la productividad y la reducción de costos de mantenimiento en equipos.

APOYOS E INCENTIVOS
Sin embargo, las organizaciones no están solas en esos esfuerzos, ya que el Fideicomiso para el Ahorro de Energía (Fide) apoya a los sectores comercial y de servicios, a las grandes empresas, a las Mipyme y a los municipios en el financiamiento para adquirir equipos y herramienta que les permitan emplear de forma más inteligente el recurso.

Entre los equipos que financia el organismo destacan los de aire acondicionado, aislamiento térmico, automatización y monitoreo remoto, balastros electrónicos, bombas para pozos, compresores de aire, control de la demanda, equipos de proceso y generadores de energía eléctrica en pequeña escala con fuentes alternas (fotovoltaicas, biogás, gas natural y eólicas).

Asimismo, el Fide apoya en la adquisición de luminarias, motores de alta eficiencia, sistemas de refrigeración, sensores de presencia, unidades generadoras de agua helada, variadores de velocidad y ventilación, entre otros equipos.

Manuel Mestre, quien por más de 20 años ha representado a la CNEC en comités como los de Caminos y Puentes Federales (Capufe), del Fide y de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), comenta que una de las iniciativas que ha servido de incentivo para estimular a las empresas y a las instituciones públicas del país ha sido el Premio Nacional de Ahorro de Energía Eléctrica (PNAEE).

Como se sabe, se trata de un reconocimiento público anual que se otorga a las empresas e instituciones que se hayan destacado por los logros en el uso racional y eficiente de la electricidad. A la fecha, más de 900 empresas e instituciones, que han participado en los 14 certámenes realizados, han contribuido a disminuir la necesidad de ampliar o construir nuevas centrales generadoras.

Deja un comentario

No Announcement posts

A %d blogueros les gusta esto: