Orgullo y beneficio

Publicado Por

Saúl AlcántaraMéxico es uno de los países que actualmente cuenta con más lugares y monumentos —31 hasta el momento— declarados como Patrimonio Mundial por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) en América Latina. Xochimilco en la Ciudad de México, la ciudad prehispánica de Teotihuacan, el paisaje agavero de Jalisco, el Centro Histórico de Oaxaca, la biosfera de la mariposa monarca de Michoacán, las minas y la ciudad de Guanajuato, el santuario de la ballena gris en el Mar de Cortés, los monasterios ubicados en las laderas del volcán Popocatépetl y muchos sitios más, son protegidos por la comunidad internacional.

El reconocimiento como Patrimonio Mundial implica un detonante social, económico y turístico para una zona o sitio histórico, asegura Saúl Alcántara, director de Apoyo Técnico de la Coordinación Nacional de Monumentos Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). “Creo que la declaratoria de Patrimonio Mundial conlleva muchos más beneficios: la gente tiene mayor conciencia de un sitio cuando tiene este reconocimiento, ya que tiene mayor valor y puede exigir al gobierno Federal y a los diferentes gobiernos estatales y municipales la salvaguarda y conservación de sus lugares”, añade, en entrevista con Alcaldes de México.

El especialista señala, por mencionar un ejemplo de los beneficios, la declaración como Patrimonio Mundial del paisaje cultural agavero de Jalisco hecha en 2006. “Este evento creó mucha expectativa y dio, sobre todo, mayor fuerza de conservación del patrimonio cultural del área del tequila; un espacio al que nadie le hacía caso. También está en la declaratoria, como área de amortiguamiento, la zona arqueológica de los Guachimontones”, explica.

No obstante los beneficios, Alcántara no descarta que las declaratorias hayan causado conflictos y especulaciones entre los habitantes de las comunidades. “En un inicio, cuando se declaró patrimonio cultural al Centro Histórico de Oaxaca y a la zona arqueológica de Montealbán, los costos subieron, empezaron a haber protestas, pero después se logró un equilibrio y vemos ahora como resultado la planificación del Centro Histórico de la ciudad”, menciona el arquitecto, quien también ha fungido como asesor de la misma Unesco.

Problemas similares surgieron entre el gobierno de Michoacán y los vendedores ambulantes, cuando éstos fueron desalojados, en 1991, del Centro Histórico de Morelia, capital del estado. Las protestas dieron paso a la planificación y conservación de los sitios y monumentos históricos.

GRAN PROMOTOR

Collage 5

La Unesco, con el voto de los países miembros y luego de un riguroso análisis, es quien otorga la declaratoria a un sitio determinado, pero no sanciona ni castiga, solamente reconoce la autenticidad y la integridad del sitio. “La Unesco monitorea todos los sitios que pueden estar en riesgo y cuáles no; y hay gente que se dedica a visitar sitios Patrimonio Mundial, pero el mayor responsable de salvaguardar y conservar el área reconocida es el país miembro”, expone el especialista.

El guardiánLos recursos que aporta el organismo internacional son limitados, y éste no interviene en las gestiones de la comunidad. “La Unesco sí puede aportar recursos para salvaguardar sitios y monumentos históricos, pero son pocos, porque recordemos que son los estados miembros los que aportan cuotas”, aclara.

Sin embargo, destaca que la Unesco es un extraordinario promotor que puede conseguir recursos de diferentes entidades internacionales para un sitio. Por ejemplo, en Xochimilco, ha otorgado recursos para el plan de manejo de la demarcación. “La gente está cada vez más consciente de su patrimonio y sabe del beneficio que conlleva que una ciudad conserve sus valores históricos. La evolución de una ciudad no está peleada con su conservación”, concluye el especialista.

RESCATE DE TLACOTALPAN

Iglesia 2El caso más reciente de rescate de un sitio Patrimonio Mundial en México es Tlacotalpan, Veracruz, con 613 monumentos. Luego de pasar más de un mes bajo el agua por el desbordamiento del río Papaloapan, esta ciudad podría sufrir daños irreversibles, reconocen especialistas.

La ciudad colonial donde nació el poeta y cantante Agustín Lara, fue una de las más afectadas por las inundaciones causadas por el huracán Karl, el año pasado, junto con La Antigua, donde se encuentra ubicada la casa del conquistador Hernán Cortés y el malecón del puerto.

Tlacotalpan fue reconocido como Patrimonio Mundial desde 1998 y ante la desgracia natural, la comunidad internacional, a través de la Unesco, prendió los focos rojos y lazó un grito de auxilio para rescatar la ciudad. Solamente para Tlacotalpan se anunció un fondo mixto de rescate con dinero del gobierno Federal, estatal y municipal.

Los trabajos de rescate fueron coordinados por los especialistas del INAH y del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta). “No podemos decir que no hay daño, eso se tendrá que ver con los peritos que harán la valoración“, menciona Saúl Alcántara.

De igual forma fueron afectados otros sitios de gran valor histórico y cultural de Veracruz, como el puerto y La Antigua. En éste último en especial los daños se ubican en la que fue la casa de Hernán Cortés. Solamente a ésta le fueron destinados 6 millones de pesos para su rehabilitación, indica por su parte Ana María Lara, directora de Inspecciones y Registros de la Coordinación Nacional de Monumentos Históricos del INAH.

Deja un comentario

No Announcement posts

A %d blogueros les gusta esto: