Costos de TIC pueden disminuir con la nube

► Por Lilia Chacón A.

Cada día hay más datos digitales en los gobiernos municipales, por lo que es obligatorio implementar soluciones con tecnología de punta que garanticen seguridad y eficiencia en el manejo de la información.

FOTO: DREAMSTIME

Aunque en México no existe una política nacional sobre el uso de los servicios de cómputo en la “nube” o cloud, desde hace más de una década, organismos federales, estatales y municipales han comenzado a utilizar estas soluciones, por sus ventajas en ahorro, mejora en la administración pública y desarrollo de nuevos servicios para la ciudadanía, entre otros beneficios.

Jesús Alarcón. Foto: Cortesía del IMCO

Jesús Alarcón, especialista en Mejora Regulatoria y Tecnologías de la Información y Comunicaciones (TIC) del Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco), explica que la nube se entiende como una forma de obtener servicios de cómputo bajo demanda, por medio de un centro de datos virtual (en la nube de Internet), para acceder a información, aplicaciones, procesos e infraestructura en forma remota, en lugar de tenerlo dentro de las instalaciones del mismo organismo.

De acuerdo con el documento “Cómputo en la nube: nuevo detonador para la competitividad en México”, desarrollado por el Imco y Microsoft, existen tres tipos de servicios que ofrecen esta tecnología: renta de infraestructura, plataformas o software.

Aunado a ello, el documento agrega que existen varios tipos de nube, definidos por la cantidad de clientes o sus combinaciones:

• Nube pública. Una oferta de recursos que comparten varias organizaciones, la cual genera eficiencia en costos, colaboración y flexibilidad.
• Nube privada. Es rentada por una sola organización, que se puede encontrar dentro o fuera de las instalaciones de la empresa, es más segura y tiene un mayor control, pero su precio es más alto.
• Nube híbrida. Una combinación de las anteriores, brinda los beneficios de ambas y abre la posibilidad de seleccionar qué información y aplicaciones pueden migrar a la nube pública y cuáles deben de permanecer en las instalaciones de la institución, para reducir los costos.

CRECIMIENTO DEL MERCADO

Se estima que los primeros servicios se dieron en 2006, pero es hasta los últimos años que la nube ha tenido un crecimiento importante en México.

La consultora IDC estima que para el cierre de 2019, el servicio de almacenamiento en la nube crecerá 37 por ciento respecto a 2018, y la oferta de SaaS (del inglés software as a service) 32 por ciento, y comenzarán a despegar el IaaS (del inglés, infrastructure as a service), al contar con soluciones más flexibles.

La organización Software Alliance, en su indicador de 2018 Global Cloud Computing Scorecard, donde compara y evalúa las políticas informáticas en la nube en el mundo, colocó a México en el lugar 13 de entre las 24 principales economías de TIC (dos lugares arriba del estudio de 2016), debido a que el entorno legal y regulatorio está fomentando la innovación en la nube.

BENEFICIOS EN LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA

El crecimiento de la nube es impulsado por las ventajas que puede generar a empresas e instituciones públicas, explica Hugo Ortiz, Ingeniero Senior en Soluciones de VMWare, ya que a decir del directivo, “optimiza los recursos computacionales existentes en los organismos y genera economías de escala porque el modelo se basa en compartir recursos entre distintas organizaciones y usuarios, logrando un mayor aprovechamiento de los servidores, del personal y de la electricidad”.

Para la propuesta de austeridad de la cuarta transformación (4T), destaca Jesús Alarcón, ayuda a reducir costos y permite crecer la infraestructura de TIC sin necesidad de comprar más equipos, ya que sólo se paga por lo que se usa.

Además, ofrece la ventaja de la inmediatez porque las organizaciones pueden adquirir y utilizar el servicio en un solo día, a diferencia de la tecnología de información tradicional, que requiere de mucho más tiempo para ser ordenada, configurada e instalada.

Ortiz complementa que el cloud ofrece flexibilidad y escalabilidad para cubrir las crecientes necesidades de los usuarios en días pico, como cierres de mes.

DESDE 2012, SAT ESTÁ EN LA NUBE

Un caso relevante es el Sistema de Administración Tributaria (SAT), en 2012 atendía a 40 millones de contribuyentes desde su plataforma en línea, con servicios como: declaraciones, facturaciones y contabilidad electrónica; sin embargo, en ese año la dependencia enfrentó 120 caídas de su portal por más de seis horas.

Al estudiar las alternativas, el SAT encontró que construir dos centros de datos locales le tomaría 12 meses, y si contrataba el servicio en la nube de Microsoft, Azure, la tendría operando en tres meses, además de incrementar su capacidad de procesamiento. Entre 1997 y 2012 generó 9.5 millones de facturas, entre 2013 y 2014 alcanzó 10 mil millones y en 2015 superó los 7 mil millones de comprobantes.

En 2016, integró el sistema DeclaraSAT, una aplicación intuitiva y más fácil de usar, que le permitió aumentar en casi 15 por ciento el número de declaraciones fiscales anuales de las personas físicas, con 4 millones 179 mil 746.

COMBATIR LOS MITOS

A pesar de sus beneficios, las soluciones cloud enfrentan varios mitos en temas de seguridad, disponibilidad (conexión), el control sobre los datos (dónde se encuentra la información y quién tiene acceso a ésta) y el temor al lock-in (atarse a un solo proveedor porque su tecnología no es compatible), puntualiza el reporte del Imco.

La seguridad de la nube puede abordarse con herramientas de seguridad del propio organismo, como la codificación de datos; se debe seleccionar a un proveedor con estándares de seguridad mejores a los que tenga la entidad de gobierno.

En el caso de VMWare, menciona Ortiz, para entidades gubernamentales ofrece Cloud Foundation, porque facilita la implementación y ejecución de una nube híbrida e incrementa la seguridad en la parte de virtualización, incorporando inteligencia para proteger las aplicaciones. Esto permite al organismo tener un mayor entendimiento del estado y comportamiento de una aplicación, y monitorear los cambios que indican una amenaza, respondiendo de manera automática en caso de presentarse una.

La nube ofrece flexibilidad y escalabilidad para cubrir las crecientes necesidades de los usuarios en días pico, como cierres de mes

En la privacidad se cree que la información está mejor protegida cuando se encuentra “físicamente” en las instalaciones o servidores del usuario, o en servidores o instalaciones ubicadas en territorio nacional; pero ésta no depende del territorio en el que se encuentre, sino del estándar de protección al que ésta se somete, desarrollado por las políticas del proveedor del servicio, las disposiciones contractuales y las leyes de protección de datos y privacidad.

El contar con disponibilidad para evitar la caída del servicio, es un elemento crítico para los proveedores. La dependencia debe conocer cuál es el nivel de tolerancia de sus aplicaciones para poder estar fuera de línea y contratar un servicio que responda ese nivel de demanda.

Una de las principales características de los servicios en la nube, es contar con altos niveles de infraestructura y ancho de banda, generalmente redundantes, para cumplir los requerimientos de acceso de alta velocidad, de almacenamiento y de aplicaciones de los clientes, describe Alarcón.

El riesgo del lock-in surge cuando un proveedor ofrece aplicaciones que sólo pueden ser desarrolladas y corridas en su infraestructura o que los datos almacenados no puedan exportarse fácilmente al usar otro proveedor. Por ello, es importante que la empresa ofrezca interoperabilidad y permita mover las aplicaciones dentro, fuera e incluso a otras nubes.

VMWare asegura que con su oferta los gobiernos pueden trabajar con un proveedor que sea de su preferencia y unificando recursos con una administración basada en políticas, además de proteger y optimizar las inversiones realizadas, así como permitir la migración de datos y sistemas heredados a la nube en forma segura.

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