Expediente Abierto

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Visión integral y estratégica impulsan a Celaya

 

Con la designación de este municipio como Polo de Desarrollo del Bienestar por parte del Gobierno de México, aunado a las acciones locales, se inicia un proceso de transformación regional ordenado, equitativo y de largo plazo

 

►Por Isaías Ocampo
FOTOS: CORTESÍA YESRRAEL GONZÁLEZ_AYUNTAMIENTO DE CELAYA

Celaya, Gto.- Con una ubicación privilegiada en el centro del país, Celaya ha sido históricamente un punto de conexión clave entre regiones. Desde la época colonial, sus haciendas agroindustriales exportaban productos a Europa, y durante el Porfiriato fue un enclave ferroviario de relevancia. Actualmente, la ciudad forma parte de la red logística del Bajío, con industrias clave como la automotriz, agroalimentaria y de servicios logísticos.

Después de atravesar diversos desafíos —principalmente en materia de seguridad— que ubicaron al municipio entre los más peligrosos a nivel nacional e internacional, provocando el estancamiento económico y la salida de inversiones, Celaya recupera impulso gracias a acciones locales de rescate del tejido social, obras públicas, y su reciente designación como Polo de Desarrollo del Bienestar.

En entrevista, el Presidente Municipal, Juan Miguel Ramírez Sánchez, explica que el Polo de Desarrollo tendrá un enfoque social amplio e inclusivo, priorizando la atención a las comunidades directamente involucradas en la zona suroriente. Uno de los principales componentes es el reconocimiento y atención oportuna de las necesidades sentidas en materia de infraestructura básica, servicios públicos, movilidad y calidad de vida.

El edil señala que el gobierno municipal ha tenido un rol activo desde la etapa de gestión inicial del proyecto, mediante equipos interinstitucionales que han abordado temas como el ordenamiento territorial, la seguridad, la promoción de la paz laboral y la atención a comunidades locales.

Actualmente, Celaya lidera la elaboración del Plan Parcial de Desarrollo Urbano de la zona suroriente, un documento clave que dará argumentos para el desarrollo territorial, con acento social, ambiental y económico.

La implementación del proyecto se articulará mediante una coordinación directa con el Gobierno Federal y Estatal para la gestión de recursos, asistencia técnica y alineación de programas sociales. “El objetivo es asegurar que el desarrollo económico vaya de la mano con la justicia social y la mejora de las condiciones de vida de las comunidades locales”, puntualiza el alcalde.

Este plan se integrará al Programa Municipal de Desarrollo Urbano y Ordenamiento Ecológico Territorial (PMDUOET), sustentado en criterios técnicos y participación ciudadana.

 

 

 

Juan Miguel Ramírez Sánchez. Tiene doctorado en Gestión Empresarial y cuenta con una especialización en Liderazgo y Gestión Universitaria por el Instituto de Gestión y Liderazgo Universitario (IGLU). Se ha desempeñado como Rector de la Universidad de Guanajuato Campus Celaya-Salvatierra, durante el periodo 2008-2012, y como asesor en el Congreso de la Unión.

 

 

GESTIONES LOCALES
Previo a su designación oficial como Polo de Desarrollo, el gobierno municipal fue determinante en la reactivación de las inversiones. Según Ramírez Sánchez, se realizaron gestiones ante empresas trasnacionales que operan en la localidad, como Canadian Pacific Kansas City (CPKC), dándoles certeza para continuar invirtiendo gracias a la intervención de las fuerzas de seguridad locales para evitar el robo de sus mercancias. Para el edil, hablar del Polo de Bienestar no sería posible sin las inversiones de la empresa ferroviaria.

Por otra parte, el municipio ha avanzado en la definición de vocaciones del uso del suelo mediante el Plan Parcial, y se está desarrollando un censo para conocer las tendencias productivas en las comunidades cercanas.

“La expectativa es que, una vez consolidado el proyecto, estos sectores generen empleos bien remunerados y beneficios tangibles para las familias celayenses, contribuyendo al desarrollo local con visión de largo plazo”, detalla el edil.

 

FOTOS: CORTESÍA YESRRAEL GONZÁLEZ_AYUNTAMIENTO DE CELAYA

El Polo de Bienestar representa una oportunidad para devolverle a Celaya su lugar en la historia del país, pero ahora con justicia, equidad y visión de futuro, asegura Juan Miguel Ramírez

Asimismo, fue posible darle viabilidad a la próxima construcción de una estación en Celaya del Tren México-Guadalajara, gracias a la solicitud del gobierno municipal ante la Presidenta de México, Claudia Sheibaum Pardo.

“Las posibilidades de conectividad estarán garantizadas para el adecuado manejo y desarrollo de las empresas que se vayan a instalar en este lugar, zona suroriente de Celaya. Aunado a eso, también estará conectando y permitiendo la movilidad con visión integral. Esto es: peatones, ciclistas, transporte público y transporte privado, en ese orden”, resalta el alcalde.

Además, se construirán 51 hectáreas de puerto seco, donde se almacenarán y distribuirán mercancías vía ferroviaria y terrestre. Para ello, el gobierno municipal mantiene una coordinación con autoridades estatales y con el grupo promotor del proyecto, incluyendo al consorcio español Grupo Azvi, Ferromex y CPKC. Las acciones municipales están orientadas a garantizar conectividad, servicios básicos, seguridad y certeza jurídica en la zona de intervención.

“Celaya se consolidará como nodo estratégico del desarrollo industrial, logístico y social de la región. La atracción de inversión nacional e internacional detonará empleos formales y generará una derrama económica directa para nuestra población”, explica el alcalde.

La estimación inicial contempla más de 15 mil empleos directos y una inversión superior a 2 mil 480 millones de dólares, lo que convertirá al municipio en uno de los polos económicos más importantes del país.

Este nodo se integrará además con el Tren de Pasajeros México-Querétaro-Celaya-Irapuato y con el aeropuerto local, que será modernizado para fortalecer la conectividad aérea de la región. “Estamos hablando de una visión integral de movilidad, que prioriza a peatones, ciclistas y transporte público, y que conectará comunidades hoy aisladas mediante un tren intraurbano sostenible”, apunta Ramírez Sánchez.

El gobierno estatal, por su parte, ha impulsado el proyecto de la Puerta Logística del Bajío, en alianza con una empresa española de transporte ferroviario y construcción. “Nosotros, como municipio, aportamos más de 200 lotes debidamente regularizados. Hicimos reuniones exprés en el ayuntamiento para resolver todo el marco legal y técnico. No podemos ser un freno, sino un motor del desarrollo”, sostiene el alcalde.

RETORNO DE LA SEGURIDAD
Uno de los logros más notables de esta administración ha sido la pacificación del municipio, anteriormente azotado por la violencia. El primer paso fue la depuración de 400 policías municipales “fedepales” con antecedentes poco claros. “Nos quedamos con solo 100 elementos y gestionamos con el Gobierno Federal 500 efectivos de la Guardia Nacional”, recuerda el edil.

En paralelo, se firmó un convenio con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) para designar mandos militares activos al frente de la seguridad: el Secretario de Seguridad es Coronel y el Director de Policía, Teniente Coronel. “Han funcionado extraordinariamente. Venían de Yucatán, un estado pacificado, y tienen formación en economía y derecho”.

También, se estableció una política de proximidad, se mejoró el equipamiento con patrullas inteligentes, cámaras corporales (bodycams), drones y se integraron más de 400 cámaras de vigilancia al C4, que hoy responde en un promedio de siete minutos, comparado con los 40 minutos en administraciones pasadas. Además, se coordinó la seguridad con tiendas como Aurrera y Coppel, integrando sus cámaras al sistema municipal.

“Nosotros somos el hermano mayor de al menos 17 municipios; la población de esas localidades ya regresó a comprar y a comer a los restaurantes de la localidad, y los micros y pequeños empresarios que se habían retirado vuelven a abrir sus accesorias y negocios. Los estamos apoyando en trámites rápidos y recursos económicos, sobre todo a las mujeres”, resalta.

Juan Miguel Ramírez señala que las universidades del municipio reportan un incremento de estudiantes, lo que permitió abrir licenciaturas que se eliminaban por falta de demanda. “Hoy esas carreras ya tienen cupo completo. Eso es producto del incremento de la percepción de seguridad en Celaya”.

IMPULSO A OBRAS LOCALES
El Polo de Desarrollo también será un instrumento de justicia territorial. El gobierno local ya había avanzado en la identificación de necesidades sociales mediante el Programa General de Obra (PGO) 2026, y con levantamientos participativos en comunidades del suroriente.

“El proyecto tiene un enfoque inclusivo. Se prioriza el acceso a servicios básicos, la infraestructura comunitaria, la integración territorial y el mejoramiento de la calidad de vida”, señala el alcalde Ramírez Sánchez.

Las políticas públicas serán implementadas con enfoque interinstitucional, articulando programas sociales, asistencia técnica y gestión de recursos con los niveles estatal y federal.

Entre los componentes estructurales del proyecto destacan las obras de movilidad intermodal, que permitirán conectar comunidades rurales, la estación del tren de pasajeros y el aeropuerto local. Se prevé la rehabilitación de vías ferroviarias en desuso para implementar un tren intraurbano y rutas sostenibles para ciclistas, peatones y transporte público.

El municipio ha proyectado obras clave como el corredor vial 2 de Abril, que conectará el polo de norte a sur con la autopista México-León, y otras vías secundarias que garantizarán una movilidad sostenible, segura y equitativa.

PROTECCIÓN AMBIENTAL
El área del proyecto colinda con un Área Natural Protegida, por lo que se aplican criterios ambientales rigurosos en la planificación urbana: protección de zonas de amortiguamiento hídrico, control de contaminación acústica y atmosférica, conservación de hábitats silvestres, y regulación estricta del uso de suelo en zonas vulnerables.

Este enfoque responde a la visión de un desarrollo sostenible, donde cada obra deberá cumplir con normativas técnicas, ecológicas y sociales.