JUSTICIA CÍVICA / Huixquilucan, Méx.

 

RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS EN UN ESPACIO DIGNO

 

El Centro de Justicia Cívica de Huixquilucan ofrece atención de calidad y profesional a la ciudadanía con pleno respeto de los derechos humanos

 

FOTO: CORTESÍA DEL GOBIERNO MUNICIPAL DE HUIXQUILUCAN

Romina Contreras Carrasco

PRESIDENTA MUNICIPAL DE HUIXQUILUCAN, MÉX.

Por Ángel Pérez Sánchez

El gobierno municipal de Huixquilucan, Estado de México, construyó el Centro de Justicia Cívica en una superficie de 435 metros cuadrados, con una inversión de 6.1 millones de pesos (mdp) provenientes de recursos municipales. El objetivo es transformar la resolución de las faltas administrativas y los conflictos cotidianos mediante una atención ciudadana digna y la prevención del delito desde sus raíces.

Para la Presidenta Municipal, Romina Contreras Carrasco, la operación del Centro conlleva un esfuerzo por construir una sociedad más justa y armónica, manteniendo la paz en el municipio.

Asimismo, se busca “cumplir con lo estipulado en la Ley de Justicia Cívica del Estado de México y Municipios que, entre otros aspectos, estandariza y mejora la impartición de justicia cívica en el ámbito municipal, con el fin de prevenir la escalada de conflictos que derivan en delitos y fomentar la convivencia pacífica”, explica la alcaldesa.

A diferencia de otros municipios que adaptaron instalaciones existentes, Huixquilucan optó por crear un espacio modelo, aprovechando sus finanzas sanas. Por ello, el Centro integra diversos elementos contemplados en la Ley: Juzgado Cívico, Oficialía de Mediación y Conciliación, Fiscalía Mediadora, salas para atención médica, trabajo social, pedagogía y psicología, así como áreas destinadas al resguardo de menores y a la defensa jurídica.

Prevención, eje central del orden público
El Centro de Justicia Cívica de Huixquilucan ofrece mejores condiciones para la atención ciudadana y la resolución de conflictos, evitando traslados innecesarios al concentrar todas las tareas relativas a esta labor jurídica en un mismo lugar.

“Estamos muy orgullosos porque, gracias a esta decisión, tenemos un Centro único en su tipo a nivel nacional y referente en la materia, donde se brinda un servicio con pleno respeto a los derechos humanos, avanzando en la construcción de una sociedad más justa que vive en armonía y paz”, enfatiza Romina Contreras.

Uno de los principales retos en el país, señala la alcaldesa, es que se tiende a actuar de forma reactiva más que preventiva. “La justicia cívica surge precisamente para resolver conflictos de manera oportuna y evitar que escalen en actos de violencia o delitos, garantizando el respeto a las personas involucradas, mejorando la convivencia social y preservando el orden público”.

En ese sentido, la edil explica que “el gobierno municipal ha logrado una reducción del 51.7 por ciento en faltas administrativas y conflictos atendidos por el Juzgado Cívico. Aunado a esto, la población ha observado una disminución del 40 por ciento en los delitos de alto impacto”.

El modelo de justicia cívica municipal incorpora el trabajo comunitario como una medida coercitiva, fomentando el respeto al espacio público y desalentando conductas que alteran la tranquilidad. Este enfoque proactivo es clave, especialmente considerando que, según la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el 35 por ciento de la población mayor de 18 años tuvo al menos un conflicto cotidiano en el primer trimestre de 2025, siendo el 71.5 por ciento con vecinos, por causas como basura, ruido o problemas de estacionamiento.

“En Huixquilucan apostamos por atender estos casos oportunamente mediante un modelo de gestión del conflicto y justicia restaurativa, la promoción de la cultura de la legalidad y la disminución de la reincidencia, evitando que las faltas administrativas escalen a conductas violentas o delictivas, preservando el orden y la paz social”, refiere Contreras Carrasco.

 

El Centro de Justicia Cívica se construyó en una superficie de 435 m2 con una inversión de 6.1 mdp de recursos municipales.

Las faltas administrativas y conflictos atendidos disminuyeron un 51.7% y los delitos de alto impacto un 40%.

El inmueble cuenta con un espacio de mediación donde se busca que las partes en conflicto lleguen a un acuerdo mutuo beneficioso.

FOTOS: CORTESÍA DEL GOBIERNO MUNICIPAL DE HUIXQUILUCAN

Ambiente digno y profesional
María José Rueda Beirana, Directora General de Servicios Ciudadanos de Huixquilucan, destaca que el Centro inició operaciones al 100 por ciento desde el 4 de abril de este año. “Tiene espacios muy amplios, la sala de audiencias públicas cuenta con su barandilla y una agradable sala de espera”, asegura la funcionaria.

En el inmueble trabajan más de 20 profesionales, entre Jueces Cívicos, secretarios de acuerdos, psicólogos, médicos, oficiales de barandilla, una preceptora juvenil, un abogado, una trabajadora social y una pedagoga. Esta composición multidisciplinaria es clave para el nuevo enfoque de la justicia cívica.

En el edificio de dos pisos se encuentran el Juzgado Cívico, el área de audiencias públicas y el centro de mediación, con dos salas amplias, seguras y totalmente iluminadas, diseñadas para que las personas se sientan cómodas durante el proceso de mediación. En la planta alta se atiende a menores infractores, brindándoles apoyo para modificar conductas de riesgo.

El recinto también alberga una exposición de obras fotográficas donadas por un reconocido artista local, que busca fomentar un ambiente de paz y reconciliación.

El equipamiento del Centro está completamente pagado y el personal operativo forma parte de la nómina municipal, lo que garantiza su sostenibilidad financiera y elimina la necesidad de inversiones futuras significativas. Además, el personal recibe capacitación permanente a través de cursos y talleres con diversas instituciones, garantizando un servicio eficiente y adaptado a las necesidades de los ciudadanos. Asimismo, el Centro se encuentra ubicado estratégicamente para atender a las zonas tradicional, popular y residencial del municipio.

 

El modelo incorpora el trabajo comunitario para fomentar el cuidado de sitios públicos y desalentar conductas que alteren la tranquilidad

Impulso al trabajo comunitario
El nuevo modelo de justicia cívica representa un cambio significativo respecto al sistema anterior. “Antes llegabas con el Juez Cívico, en ese entonces oficial calificador, y solo había dos opciones: multa u horas de arresto”, indica Rueda Beirana.

Ahora, la Ley de Justicia Cívica promueve alternativas como el trabajo comunitario o la canalización a instituciones de apoyo. Así, el Juez puede ordenar que una persona con conductas agresivas tome pláticas en el DIF de Huixquilucan o asignarle labores sociales. “La trabajadora social es clave en este seguimiento, verificando el cumplimiento de las sentencias y alertando al Juez en caso de incumplimiento, lo que podría derivar en un arresto”, precisa la funcionaria.

Entre las faltas administrativas más comunes que atiende el Centro se encuentran riñas (verbales o con empujones), consumo de alcohol en vía pública, acoso, hostigamiento, alteración del orden público y consumo de sustancias nocivas.

De noviembre de 2024 a junio de 2025, se registraron 90 remisiones de hombres y ocho de mujeres por faltas administrativas, con 99 certificados médicos, 90 tamizajes psicológicos y 70 estudios económicos aplicados.

El inmueble también alberga un espacio de mediación, fundamental para la resolución de conflictos sin llegar a instancias mayores. “Las mediaciones que más se ofrecieron de enero a junio fueron por arrendamientos y problemas escolares, familiares, sociales, vecinales —estos últimos los más frecuentes— o por adeudos”, detalla Rueda Beirana. La mediación, un servicio gratuito, busca que las partes lleguen a un acuerdo mutuo beneficioso con la firma de un convenio.

La Dirección General de Servicios Ciudadanos supervisa el progreso del Centro con informes mensuales al Consejo Municipal de Seguridad Pública, y el modelo es revisado por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública. Además, a través del programa Huixquilucan Contigo 24/7 y sus más de 300 chats vecinales, el gobierno municipal socializa los servicios, invitando a la población a confiar en este sistema amigable.

Romina Contreras exhorta a la ciudadanía a no temerle a la justicia cívica y verla como un modelo para resolver conflictos y prevenir la violencia. “En la medida en que fortalezcamos las capacidades de los Juzgados Cívicos, avanzaremos en la pacificación de nuestras ciudades”, concluye.