DERECHOS HUMANOS / Guanajuato, Gto.
REFERENTE EN COMBATE A LA VIOLENCIA
Guanajuato es el primer municipio del estado en recibir el Distintivo ALVA por crear entornos seguros para su población
FOTO: CORTESÍA DEL GOBIERNO MUNICIPAL DE GUANAJUATO
Samantha Smith Gutiérrez
PRESIDENTA MUNICIPAL DE GUANAJUATO, GTO.
Por Diana Pinedo Ortega
En 2025, Guanajuato capital se convirtió en el primer municipio del estado en recibir el Distintivo ALVA (Alianza contra la Violencia), otorgado por la Procuraduría de los Derechos Humanos del Estado de Guanajuato (PRODHEG). Este reconocimiento representa un logro para la administración de la Presidenta Municipal, Samantha Smith Gutiérrez, y un compromiso tangible con la construcción de una cultura de respeto, igualdad sustantiva y protección de los derechos humanos.
Para la alcaldesa, ser pioneros en el estado proyecta a Guanajuato como una capital sensible, incluyente y referente nacional en políticas públicas que combaten la violencia y garantizan entornos laborales y sociales más equitativos. “El distintivo refleja un avance real en condiciones laborales, acceso igualitario a oportunidades y transformación de la cultura organizacional de todo el gobierno municipal”, subraya.
¿Qué es el Distintivo ALVA?
A diferencia de otros reconocimientos, el ALVA evalúa de forma integral la igualdad sustantiva y la no discriminación, la erradicación de la violencia estructural y la inclusión de poblaciones vulnerables. Además, exige evidencia comprobable: diagnósticos, entrevistas, inspecciones y documentación. No es un premio simbólico, sino una acreditación viva que obliga a las administraciones a sostener y reforzar sus políticas cada año.
Uno de sus criterios clave es que, al menos, el 50 por ciento del personal reciba capacitación en derechos humanos, violencia de género y nuevas masculinidades, y apruebe un examen de conocimientos. En Guanajuato capital, más de 800 servidores públicos participaron en talleres sobre igualdad laboral, prevención del acoso y hostigamiento sexual, empoderamiento de mujeres y niñas, y entornos libres de discriminación. Para facilitar la participación se implementaron unidades móviles de información, materiales didácticos y se diseñaron horarios flexibles.



FOTOS: CORTESÍA DEL GOBIERNO MUNICIPAL DE GUANAJUATO
De la teoría a la práctica
La estrategia no se limita a la formación. El municipio fortaleció la Unidad de Género de la Policía Municipal, especializada en atender casos de acoso callejero y violencia de género, y aprobó el Programa Estratégico de Seguridad Ciudadana y el Programa de Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia, ambos con un enfoque preventivo, transversal y basado en datos, que prioriza la coordinación interinstitucional y la participación ciudadana.
En apoyo directo a mujeres víctimas de violencia, se consolidó el Instituto Municipal para la Atención Integral de las Mujeres (IMAIM), que brinda atención multidisciplinaria: trabajo social, apoyo psicológico, asesoría y acompañamiento jurídico. Además, se implementó el programa Mujeres Seguras, que otorga apoyos económicos para fortalecer la autonomía de mujeres en situación de vulnerabilidad, con estímulos de hasta 5 mil pesos.
La importancia de todo esto es que, como explica Samantha Smith: “El municipio es la primera instancia de contacto de las personas con el estado. Es donde se viven, visibilizan y pueden atenderse, de forma más efectiva, las distintas expresiones de violencia. Como gobierno tenemos la obligación de garantizar los derechos humanos de todas las personas, y prevenir, atender, sancionar y erradicar la violencia. Existe el compromiso de diseñar estrategias que respondan a necesidades específicas de mujeres, niñas, niños, personas con discapacidad, personas indígenas y de la comunidad LGBTIQ+”.
La relevancia no está en la obtención de reconocimientos, sino en el hecho de que prevenir la violencia es clave para reducir la inseguridad, mejorar la convivencia, fortalecer el tejido social y construir entornos seguros, equitativos e incluyentes.
El distintivo impulsa acciones públicas efectivas y mide resultados reales en igualdad, prevención y protección de derechos humanos
Innovación en derechos humanos
Otras acciones innovadoras incluyen la política de corresponsabilidad familiar mediante los Viernes de Consejo Técnico, que permite a servidores públicos ausentarse para el cuidado de sus hijos, fomentando así una cultura de equilibrio entre la vida laboral y familiar.
En comunidades con alta incidencia de violencia se impulsaron iniciativas como las Caravanas Violeta, las redes de Aliadas Violeta y el Espacio Violeta, donde se combinan actividades para el autocuidado físico y emocional —como yoga y mindfulness— con talleres ocupacionales y de capacitación para emprendimiento. Estas acciones buscan dotar a las mujeres de herramientas prácticas para su desarrollo personal, social y económico.
La medida del cambio
Para evaluar el impacto de estas políticas se emplean “indicadores cuantitativos que permiten valorar no solo la eficacia de las estrategias de difusión y sensibilización, sino también acciones como el aumento en el número de denuncias presentadas y el número de mujeres atendidas por los servicios de atención multidisciplinaria, lo que evidencia una mayor confianza en las instituciones. Con ello también se pueden detectar casos de violencia y atender a las víctimas”, explica Leonel Humberto Ramírez Rangel, Director de Recursos Humanos del municipio, quien detalla que han percibido que, gracias a estas acciones, ya no se normaliza la violencia en espacios públicos y privados.
La ciudadanía y las organizaciones civiles han tenido un rol fundamental en la construcción de entornos seguros. Como explica Ramírez Rangel: “Hemos implementado sistemas y consejos conformados por ciudadanos, con el propósito de compartir estrategias, acciones y puntos de vista; contamos con un Sistema Municipal para la Igualdad entre Mujeres y Hombres, y el primer Sistema Municipal de Cuidados”, diseñado para atender las necesidades de personas cuidadoras y de quienes requieren cuidados.
Para alcanzar el reconocimiento y, sobre todo, los resultados actuales, las autoridades aseguran que el mayor reto fue sensibilizar a todos los servidores públicos y, al mismo tiempo, superar resistencias culturales sobre los roles de género, las nuevas masculinidades y la corresponsabilidad. Para lograrlo, se establecieron enlaces por dependencia, roles de asistencia escalonada y una organización interna que permitió capacitar a más de 800 personas en apenas cinco semanas.
Para Samantha Smith, los gobiernos municipales tienen la oportunidad de ser el primer contacto con los ciudadanos y “desde esta trinchera, es donde podemos hacer la diferencia real en la vida de las personas. Combatir la violencia y proteger los derechos humanos es un compromiso transversal que debe guiar todas nuestras decisiones y acciones. Se trata de garantizar entornos seguros, inclusivos y libres de discriminación. No puede haber paz y desarrollo sin justicia social”.
Por lo anterior, Guanajuato capital confirma que proteger los derechos humanos y erradicar la violencia de género es un compromiso diario, riguroso y verificable. Con resultados medibles, programas sólidos y políticas transversales, la ciudad avanza firme hacia el cumplimiento de la Plataforma de Acción de Beijing y del Objetivo de Desarrollo Sostenible 5 de la Agenda 2030: lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y niñas.

