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Mujeres empoderadas en el sector hídrico
Esta iniciativa nacional visibiliza el trabajo de las mujeres dentro de los organismos operadores de agua
►Por Martha Palma Montes
FOTO: DREAMSTIME
La Comisión Estatal del Agua y Alcantarillado de Hidalgo (CEAA) lidera la iniciativa nacional Cascos Rosas, la cual busca empoderar a las mujeres y visibilizar su participación en los organismos operadores del agua, no solo en labores administrativas, sino también en la operación de las redes hidráulicas, mantenimiento, atención a emergencias y tareas de campo.
Un total de 150 mujeres que trabajan en los 36 organismos operadores de agua del estado forman parte de los Cascos Rosas, a fin de visibilizar su trabajo, capacitarse y compartir sus conocimientos con más mujeres.
“La intención es construir redes en las distintas comunidades, que las integrantes de Cascos Rosas sean portadoras de conocimiento y capaciten incluso a las jefas de familia para prevenir fugas en los hogares y que estas, a su vez, enseñen a sus vecinas”, comenta Juan Carlos Chávez González, Director General de la CEAA.
Chávez González invita a las mujeres a acercarse a las brigadas de Cascos Rosas en sus comunidades y reafirma el compromiso de la Comisión en seguir fortaleciendo su empoderamiento en el sector hídrico.
IMPULSO
Cascos Rosas es un proyecto a cargo de la Asociación Nacional de Entidades de Agua y Saneamiento de México (ANEAS) con el objetivo de reforzar la participación activa de las mujeres en los organismos operadores y dotarlas de conocimientos sobre las innovaciones y tendencias en el sector.
“Queremos convertir la iniciativa en una política pública para que trascienda a los cambios de administración. Hidalgo es de los estados más involucrados, al registrar 42 municipios comprometidos; reconocemos la voluntad de los alcaldes de promover que más mujeres se integren a Cascos Rosas”, enfatiza Patricia Hernández Martínez, Directora de la ANEAS.
Refiere que es muy importante contar con la participación femenina en la gestión del agua porque aportan una mayor sensibilidad en la solución de problemáticas, especialmente a consecuencia de la falta del recurso en los hogares, y además se promueve el surgimiento de nuevos liderazgos.
“Una mujer también puede estar a cargo de un organismo operador, y la intención de Cascos Rosas es abrir este tipo de oportunidades mediante la capacitación constante; el color del casco, además de visibilizar, sirve para empoderar a quienes lo usan. Considero que incorporar a las mujeres en la gestión del agua vuelve al sector más eficiente y contribuye a garantizar el acceso a este recurso como un derecho humano”, reflexiona Hernández Martínez.
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