De Estados
►A Propósito
LA RECONSTRUCCIÓN DEL TRANSPORTE METROPOLITANO
En materia de movilidad, la verdadera transformación no depende de la tecnología, sino de la capacidad de integrar sistemas fragmentados bajo una lógica metropolitana, señalan autoridades y reportes oficiales
►Por Lucero Almanza Escalante
FOTO: HILDA RÍOS / CUARTOSCURO
Durante años, la modernización del transporte en México respondió a una lógica que concebía la movilidad como un servicio centrado en tecnología de punta, incluso con énfasis en la electromovilidad. Hoy, los gobiernos entienden esta transformación como un proceso de integración de sistemas fragmentados, más allá de una implementación tecnológica aislada.
Las leyes, planes de movilidad y acuerdos de creación de sistemas de transporte masivo establecen que la actualización del transporte público no debe limitarse a modernizar el parque vehicular. Las autoridades deben ordenar y coordinar la operación para superar la fragmentación territorial y articular rutas más eficientes en cada demarcación.
PUNTO DE PARTIDA
En 2025, el gobierno de Puebla visitó a transportistas de Teziutlán, Huauchinango, San Martín Texmelucan y San Pedro Cholula para sostener reuniones orientadas a dar certeza sobre el nuevo Programa Integral de Reordenamiento y Modernización del Transporte Público.
Durante el diagnóstico y mejoramiento del sistema, el Gobernador Alejandro Armenta Mier señaló que, aunque el Gobierno Federal impulsa la electromovilidad, su administración prioriza entender las necesidades de la ciudadanía. En sus palabras: "Sabemos que cuando tenemos acceso a un taxi, a una combi, a un micro, a un autobús, lo que deseamos es llegar seguros a nuestro trabajo o a nuestra casa. Por eso necesitamos orden, revisión y claridad sobre quiénes prestan el servicio del transporte; esto es un acto de justicia por parte del gobierno de Puebla".
A partir de esta postura, el gobierno estatal reconoció el desorden estructural del sistema y las necesidades de usuarios y concesionarios antes de incorporar nuevas unidades. Con ello, inició la reorganización de la red desde sus bases. Actualmente, más de 2 mil concesionarios participan en este proceso, cuyo objetivo es mejorar el servicio y garantizar condiciones más seguras y eficientes.
El proyecto no solo integró unidades nuevas a la red de transporte; también reincorporó unidades existentes mediante un programa de reemplacamiento exclusivo para transporte público. Esta medida amplió la vida útil de las unidades de 7 a 10 años e incluyó la condonación de adeudos por control vehicular y derechos de concesiones y permisos de los últimos cinco años.
FOTO: ©CHANANNAT WISAWARAJAROENKIT/DREAMSTIME.COM
EJE DE INTREGRACIÓN
La creación del Sistema Metropolitano de Transporte Público Masivo Línea 4 en Puebla, formalizada mediante acuerdo oficial en 2023, representa uno de los avances más claros. El documento no solo autoriza una nueva línea, sino que también define la construcción de un sistema metropolitano diseñado para articular distintos modos de transporte en la zona urbana.
Este cambio marcó un giro en la política pública: el Estado dejó de limitarse a la regulación y asumió el diseño de corredores estructurantes capaces de ordenar la operación del sistema. El acuerdo establece que esta infraestructura mejora la conectividad urbana, reduce tiempos de traslado y ofrece un servicio más seguro y eficiente.
El gobierno estatal impulsa una movilidad integrada mediante la coordinación entre autoridades y concesionarios, lo que fortalece la red de transporte como parte del Programa Integral de Reordenamiento y Modernización del Transporte Público.
Silvia Tanús Osorio, titular de la Secretaría de Movilidad y Transporte (SMT) de Puebla, explicó durante la presentación de los avances del programa que a través del diálogo con los transportistas ha puntualizado que las concesiones de transporte público son un permiso que otorga el gobierno estatal para que brinden un servicio de calidad, digno y eficiente para toda la población usuaria.
PLANEACIÓN METROPOLITANA
El gobierno de Hidalgo también consolidó una política de movilidad con enfoque metropolitano a través de su Plan Integral de Movilidad Urbana Sustentable de la Zona Metropolitana de Pachuca. Este instrumento reconoce que la movilidad no puede resolverse desde una lógica municipal fragmentada.
El plan establece objetivos claros: generar rutas mejor conectadas, reducir tiempos de traslado e integrar territorialmente los sistemas de transporte.
Estos casos identifican la fragmentación como el principal problema del sistema de transporte y han impulsado la creación de marcos normativos más sólidos, instrumentos de planeación metropolitana y proyectos de infraestructura que articulan el sistema en su conjunto.
Sin embargo, la adopción de estas políticas en el resto del país avanza de forma gradual. Persisten inercias históricas como la fragmentación de concesiones y la limitada coordinación entre municipios.
Aun así, por primera vez en décadas, los gobiernos estatales reconocen el problema y comienzan a intervenirlo desde su origen. La modernización adquiere así un nuevo significado: ya no se centra en renovar vehículos, sino en construir sistemas capaces de mover ciudades completas de manera eficiente.