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MODELO SAN MIGUEL: PILAR DE LAS PRÓXIMAS DÉCADAS

 

Mauricio Trejo Pureco plantea convertir la planeación de largo plazo, las finanzas sanas y la construcción de instituciones en herramientas para garantizar el desarrollo municipal más allá de los ciclos de gobierno

 

►Por Redacción Alcaldes de México
FOTO: CORTESÍA DEL GOBIERNO MUNICIPAL DE SAN MIGUEL DE ALLENDE

En un periodo de tres años, los gobiernos municipales deben atender problemas inmediatos; sin embargo, decisiones sobre agua, vivienda, movilidad, seguridad o desarrollo urbano pueden determinar durante décadas la calidad de vida de una población. Esa diferencia entre el tiempo de una administración y el de una ciudad da origen al Modelo San Miguel, una política que el alcalde Mauricio Trejo Pureco comenzó a construir durante su primer periodo al frente del ayuntamiento, entre 2012 y 2015; retomó y desarrolló entre 2021 y 2024, y ahora busca consolidar durante el periodo 2024-2027.

El edil plantea que San Miguel de Allende, Guanajuato, trascienda los periodos administrativos, con instituciones capaces de sostener su desarrollo durante las próximas décadas. "Gobernar no puede ser pensar únicamente en los tres años que dura una administración. Hay decisiones que quizá no vas a inaugurar tú, pero que van a definir cómo va a vivir San Miguel dentro de 10 o 20 años. Ahí está la responsabilidad real de un Presidente Municipal", afirma.

Mauricio Trejo Pureco.        

Mauricio Trejo Pureco.

Presidente Municipal de San Miguel de Allende por tercera ocasión. Encabezó el gobierno municipal de 2012 a 2015 y nuevamente de 2021 a 2024. Actualmente cumple su tercer periodo, correspondiente a 2024-2027. Es empresario con más de 25 años de experiencia en los sectores hotelero, inmobiliario, de telecomunicaciones y agrícola.

De acuerdo con el Segundo Informe de Gobierno 2024-2027, el modelo integra planeación estratégica, cercanía ciudadana, patrimonio, desarrollo económico, seguridad, sostenibilidad, transparencia y evaluación permanente. Más que garantizar la permanencia de una política, propone construir, de manera gradual, una forma de gobernar con visión de largo plazo.

CIUDAD CON ESTRATEGIA

Uno de los principales aprendizajes de Trejo Pureco es que ninguna dependencia puede resolver por sí sola los problemas urbanos si trabaja de manera aislada. Una decisión de vivienda repercute en agua, vialidades, movilidad, seguridad y servicios; una inversión industrial requiere conectividad e infraestructura, y el crecimiento turístico exige conservación patrimonial, ordenamiento urbano y servicios.

En palabras del alcalde: "Si cada dependencia trabaja por su lado, el gobierno termina resolviendo problemas por separado. Cuando conectas agua, territorio, vivienda, movilidad, seguridad, servicios y economía, empiezas realmente a construir ciudad".

Esta visión plantea un esquema de transversalidad en el que las dependencias coordinan esfuerzos y desarrollan acciones conjuntas, bajo el principio de que "la ciudad es una sola". El Modelo San Miguel coloca así a las personas en el centro, con la consigna de planear antes de actuar, preservar la identidad y el patrimonio, promover una economía que genere bienestar, garantizar la seguridad y administrar los recursos con responsabilidad y visión de futuro.

La actualización del Programa Municipal de Desarrollo Urbano y Ordenamiento Ecológico Territorial, con horizonte a 2050, representa una de las expresiones más claras de esta perspectiva. El instrumento busca definir dónde y bajo qué condiciones podrá crecer el municipio, considerando vivienda, industria, densidades, agua, infraestructura, servicios y sostenibilidad. "Si sabemos que San Miguel va a seguir creciendo, tenemos que dejar desde ahora las reglas y las herramientas para tomar mejores decisiones. No podemos esperar a que llegue el problema para empezar a pensar cómo resolverlo", reflexiona el edil.

BASES ADMINISTRATIVAS

La planeación de largo plazo implica destinar recursos y capital político a decisiones cuyos resultados completos quizá serán visibles hasta después de concluida una administración. "No todo lo importante se inaugura. Hay decisiones que consisten en dejar un plan, una infraestructura, una regla o un sistema que quizá otro gobierno va a utilizar. Eso también es gobernar", enfatiza.

La priorización de proyectos estratégicos considera el impacto social, la viabilidad técnica, la sostenibilidad financiera y su utilidad futura. Agua, saneamiento, movilidad, infraestructura vial, seguridad, vivienda, equipamiento urbano y ordenamiento territorial forman parte de esta lógica.

La vivienda ofrece un ejemplo concreto. La administración trabaja en la recuperación de 543 mil 555 metros cuadrados de reserva territorial para futuros proyectos habitacionales y ha avanzado en un proyecto de 1,200 viviendas de interés social. La apuesta, sin embargo, no consiste únicamente en construir casas, sino en integrarlas a un entorno con agua, vialidades, movilidad y servicios. "No sirve construir vivienda si después no sabemos de dónde va a salir el agua, cómo se va a mover la gente o qué servicios va a tener. La vivienda tiene que ser parte de la planeación, no un problema que la ciudad tenga que resolver después", explica.

TRABAJO DE UNA DÉCADA

La región vitivinícola permite observar cómo una política pública puede requerir años para madurar. En 2012, San Miguel de Allende contaba con dos viñedos y alrededor de 15 hectáreas cultivadas con vid. Para 2026 registra 14 viñedos y 300 hectáreas, lo que representa un aumento de 600 por ciento en el número de proyectos y de 1,900 por ciento en la superficie cultivada.

El resultado fue producto de inversión, nuevas plantaciones, la llegada de productores, promoción, vendimias, gastronomía y experiencias turísticas que terminaron por articular una nueva cadena de valor. "El vino es un buen ejemplo porque demuestra que hay decisiones que no puedes medir al año siguiente. Primero tienes que generar condiciones y después dejar que productores, empresarios y sociedad hagan crecer una actividad", destaca Trejo Pureco.

En paralelo, el municipio comenzó a desarrollar una estrategia para atraer industria y diversificar la economía sin desplazar al turismo. "San Miguel siempre va a ser turístico y tenemos que cuidar esa fortaleza. Pero una ciudad que depende de una sola actividad es más vulnerable. Por eso desde hace años empezamos a pensar también en industria, vino, campo, comercio y nuevas inversiones", señala.

La intención es ampliar las fuentes de empleo y generar nuevas oportunidades a partir de las actividades y capacidades que ya existen en el municipio. "Nunca se trató de dejar de ser turísticos. Se trató de preguntarnos qué otras oportunidades podíamos construir alrededor de lo que ya somos fuertes y qué otras fuentes de empleo podíamos generar para las siguientes generaciones".

IDENTIDAD Y PATRIMONIO

Aprovechar el posicionamiento turístico sin convertirlo en dependencia y, al mismo tiempo, evitar que la diversificación económica termine modificando aquello que hace atractivo al municipio, es todo un desafío.

Turismo, industria, vino, campo, comercio y emprendimiento funcionan como motores complementarios de una misma economía. El patrimonio histórico, las tradiciones, los espacios públicos, las comunidades y el paisaje forman parte, además, del valor diferencial de San Miguel. "Nuestro patrimonio no es un obstáculo para el desarrollo. Es uno de nuestros principales activos. El reto es crecer sin destruir aquello que precisamente hace diferente y valioso a San Miguel", subraya Trejo Pureco.

El gobierno aplica la misma lógica al turismo. Durante el periodo reportado por la administración municipal, San Miguel de Allende recibió 2 millones 267 mil 687 visitantes, con una derrama económica estimada de 8 mil 900.98 millones de pesos. "A mí no me sirve presumir cuántos turistas llegaron si ese turismo no genera empleo, compra productos locales, llena restaurantes, contrata servicios y termina beneficiando a las familias sanmiguelenses".

El objetivo es aumentar la permanencia, el consumo local y la participación de empresas y productores del municipio. La actividad vitivinícola vuelve a conectar ambas estrategias al vincular campo, gastronomía, hospedaje y experiencias fuera del Centro Histórico.

Diversificación económica, crecimiento ordenado, seguridad, agua, turismo y servicios públicos forman parte de una estrategia que busca conservar la identidad del municipio y atender las necesidades futuras

FORTALEZA INSTITUCIONAL

La continuidad de la estrategia municipal combina profesionalización, equipamiento, tecnología, prevención y coordinación, con el propósito de dejar capacidades instaladas. "La seguridad no puede depender de quién sea el secretario o quién sea el presidente municipal. Tiene que depender de policías profesionales, procedimientos, capacitación, tecnología y coordinación. Cuando dejas eso instalado, estás construyendo institución", considera el edil.

La administración 2021-2024 fortaleció estas capacidades y la Secretaría de Seguridad Ciudadana obtuvo la acreditación internacional de la Comisión de Acreditación para las Agencias de Seguridad Pública (CALEA, por sus siglas en inglés). El municipio reportó además el cumplimiento total de los compromisos estatales en materia de seguridad durante 2022, 2023 y 2024. "Un operativo puede resolver un problema hoy. Una institución fuerte te permite resolver problemas durante años", resume el alcalde.

ANTICIPAR NECESIDADES

El agua representa quizá el ejemplo más claro de la necesidad de gobernar más allá del presente. Cada nueva vivienda, hotel, empresa o desarrollo aumenta la demanda sobre el sistema; por ello, disponibilidad, infraestructura, saneamiento y ordenamiento territorial deben formar parte de una misma decisión. "El peor momento para empezar a resolver un problema de agua es cuando ya no tienes agua. La obligación de un gobierno es anticiparse", afirma.

El crecimiento económico también obliga a establecer límites. "No estamos en contra del crecimiento; estamos a favor del crecimiento ordenado", subraya. La pregunta, agrega, no es solamente si alguien puede construir, sino si la ciudad tiene capacidad para soportar esa construcción. De ahí que el horizonte 2050 busque reducir la improvisación en decisiones sobre densidades, vivienda, industria, agua y servicios. "Mi obligación no es facilitar cualquier crecimiento. Mi obligación es cuidar que San Miguel siga siendo habitable dentro de 20 años".

Sin embargo, la planeación de largo plazo requiere capacidad financiera, por ello, para el Presidente Municipal, las finanzas sanas son la condición para invertir, responder ante contingencias y conservar margen de decisión. "Las finanzas sanas no sirven para presumir una cuenta bancaria. Sirven para tener capacidad de decidir, invertir y resolver", explica.

La responsabilidad financiera tiene además una dimensión intergeneracional: "Un presidente municipal puede quedar muy bien gastando dinero que no le va a tocar pagar. Eso no es buena administración. Hay que cuidar que las decisiones de hoy no le quiten capacidad al gobierno que viene".

PRESENTE Y FUTURO

La visión de largo plazo no puede ignorar que la ciudadanía vive el presente. Durante su segunda administración, el municipio otorgó 6,669 consultas médicas con medicamentos gratuitos, 2,924 becas y 673 mil 539 desayunos escolares, además de acciones de infraestructura, servicios públicos y atención comunitaria. "No puedes decir que estás construyendo la ciudad del futuro si las familias no sienten que su gobierno les resuelve hoy", señala Trejo Pureco.

Después de más de una década al frente del ayuntamiento en distintos periodos, el edil no presenta el Modelo San Miguel como una obra terminada. El reto es que la continuidad no dependa de una persona. "La continuidad que necesita San Miguel no es continuidad de partidos ni de personas. Es continuidad de lo que funciona. Si un proyecto es bueno para la ciudad, no debería importar quién lo empezó", enfatiza.

En esa lógica, el legado no depende únicamente de las obras, sino de las capacidades: planeación, instituciones profesionales, información y procedimientos; capacidad financiera y una economía diversificada capaz de conservar la fortaleza turística mientras genera nuevas oportunidades. "Si dentro de 20 años un presidente municipal encuentra mejores herramientas para gobernar que las que yo encontré, entonces hicimos algo bien", afirma.

El desafío del Modelo San Miguel es convertir la experiencia acumulada desde 2012 en instituciones, reglas y capacidades que permanezcan cuando cambie el gobierno. "A mí me gustaría que un gobierno se midiera precisamente por eso: qué problemas resolvió, qué oportunidades creó y qué tan preparada dejó a su ciudad para lo que viene".

Si el Modelo San Miguel consigue trascender a quien lo impulsó, la continuidad dejará de depender de una persona y comenzará a depender de una forma de gobernar. "Los presidentes pasamos. San Miguel se queda. Nuestra responsabilidad no puede terminar el día que termina nuestro periodo", concluye Mauricio Trejo Pureco.