ESPACIO PÚBLICO / Salamanca, Gto.

 

LUGARES DE ENCUENTRO Y RECREACIÓN

 

La transformación del espacio público responde a la necesidad de crear comunidad y promover estilos de vida saludables mediante la convivencia

 

FOTO: CORTESÍA DEL GOBIERNO MUNICIPAL DE SALAMANCA

Julio César Ernesto Prieto Gallardo

PRESIDENTE MUNICIPAL DE SALAMANCA, GTO.

Por Enrique Antonio Martínez García

El gobierno municipal de Salamanca, Guanajuato, ha emprendido una transformación de fondo que sienta sus bases en la reconstrucción del tejido social, por medio de actividades educativas, deportivas y recreativas.

Diversas dependencias están enfocadas en atender las necesidades de la comunidad, poniendo atención en la prevención del delito y en brindar opciones de convivencia sana para todos sus habitantes, sin importar edad y condición.

“Nuestro objetivo es desarrollar e impulsar programas que ofrezcan a niños y jóvenes alternativas reales para su crecimiento personal y profesional, promoviendo así una Salamanca más segura, justa y con mejores oportunidades para todos”, explica el Presidente Municipal, Julio César Ernesto Prieto Gallardo, sobre el eje de su política social.

Problemática
En Salamanca, como en gran parte de Guanajuato, la violencia vinculada a la delincuencia es percibida como el principal problema. El estado lleva años encabezando los primeros lugares a nivel nacional en delitos de alto impacto y, en el municipio, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), solo el 13 por ciento de los hombres y el 8 por ciento de las mujeres se sienten seguros.

El alcalde explica el impacto que ha tenido el fenómeno de inseguridad en la población más joven del municipio: “La falta de oportunidades ha llevado a que muchos niños y jóvenes se vean orillados a unirse a grupos delictivos o a incurrir en actividades ilícitas. Esta no es una elección voluntaria, sino el resultado de un entorno social adverso que limita sus opciones y expectativas de vida”, sentencia Prieto Gallardo.

Los datos del Inegi muestran que el 24 por ciento de la población de Salamanca tiene entre 10 y 24 años de edad. Ese sector de la sociedad se expone a la inseguridad en espacios públicos abandonados. La actual administración municipal reconoció que la mayoría de los lugares recreativos y unidades deportivas municipales se encontraban en desuso, con instalaciones deterioradas y equipo obsoleto que dificultaban la práctica adecuada de cualquier actividad física, social y recreativa.

“A esta situación se sumaba la ausencia de espacios públicos dignos que promuevan la sana convivencia, el esparcimiento y el desarrollo comunitario. La falta de áreas recreativas y de integración social ha limitado significativamente las oportunidades de convivencia y participación activa de la ciudadanía”, reconoce el Director de Bienestar y Desarrollo Social municipal, Carlos Alberto Mercado Gómez.

Frente a esa realidad, el gobierno municipal ha asumido con responsabilidad la misión de transformar una de las ciudades más importantes de Guanajuato, mediante planeación estratégica, coordinación intermunicipal y trabajo conjunto con autoridades estatales y federales.

“Esta situación evidenció la necesidad urgente de intervenir y rehabilitar los espacios públicos, no solo como infraestructura, sino también como centros de encuentro comunitario que promuevan estilos de vida saludables y fortalezcan el tejido social. Por ello, uno de nuestros principales compromisos ha sido recuperar y dignificar estos espacios para ponerlos verdaderamente al servicio de los salmantinos”, afirma Prieto Gallardo.

Los espacios públicos rehabilitados estaban identificados como puntos rojos de inseguridad y eran utilizados como basureros.

Los objetivos de Corazones Comunitarios son fomentar la convivencia entre los salmantinos y constituir entornos seguros.

Corazones Comunitarios beneficia diariamente a 2,200 personas y su presupuesto anual es de 17 mdp.

FOTOS: CORTESÍA DEL GOBIERNO MUNICIPAL DE SALAMANCA

Espacios renovados
Salamanca inició el rescate de espacios públicos identificados como puntos rojos de inseguridad y utilizados como basureros. Estas áreas fueron intervenidas con infraestructura adecuada y vigilancia permanente. Su transformación se orientó a la restauración efectiva y sostenible del tejido social con un componente primordial: tomar en cuenta la voz de la gente.

“Entendimos que recuperar los espacios públicos no era únicamente una tarea de obra pública, sino un proceso profundo de reconstrucción del tejido social. Involucramos a vecinos, colectivos y asociaciones en el rescate de plazas, parques y unidades deportivas, generando así un sentido de pertenencia y una participación activa”, considera el edil.

Y destaca que antes de iniciar cualquier rehabilitación se realizan visitas a la zona para conocer de primera mano las necesidades específicas. Este acercamiento permite identificar prioridades y diseñar acciones acordes al contexto de cada comunidad.

Una vez definido el plan de intervención, se informa a los vecinos sobre las actividades que se llevarán a cabo y se les invita a participar desde el inicio del proyecto.

Cuando los espacios públicos han sido rehabilitados, se promueven en ellos actividades deportivas, culturales y recreativas que fomentan la sana convivencia. Su seguridad se refuerza con operativos coordinados con autoridades estatales y federales.

“Todas nuestras acciones han tenido como objetivo devolver a las familias salmantinas la confianza de salir, convivir y sentirse seguras. Poco a poco, la ciudadanía ha vuelto a apropiarse de las plazas y a reencontrarse con sus vecinos”, dice con orgullo Mercado Gómez.

Vecinos y colectivos participan en el rescate de plazas, parques y unidades deportivas, lo que genera un sentido de pertenencia

Corazones Comunitarios
En la política de restauración del tejido social para Salamanca destaca el proyecto Corazones Comunitarios, espacios públicos que ofrecen talleres y diversas actividades sociales, deportivas y recreativas para toda la ciudadanía.

Su propósito es fomentar el reencuentro entre los salmantinos, generando entornos seguros, incluyentes y participativos donde la comunidad pueda convivir, colaborar y fortalecer sus lazos.

“Buscamos promover la sana convivencia y recuperar el sentido de pertenencia. Estos espacios son una invitación permanente a que la ciudadanía vuelva a encontrarse, a compartir y a construir juntos una mejor Salamanca”, destaca el Presidente Municipal.

Los Corazones Comunitarios se instalaron estratégicamente en zonas con mayor índice de violencia e inseguridad. “Podemos afirmar que la incidencia delictiva ha disminuido considerablemente en los puntos que estamos interviniendo”, explica el Director de Bienestar y Desarrollo Social.

Hasta el momento se han construido y rehabilitado ocho Corazones Comunitarios, en los cuales se desarrollan más de 70 actividades que benefician directamente a dos mil 200 personas cada día.

“Los Corazones Comunitarios ofrecen una amplia variedad de talleres diseñados para atender los intereses y necesidades de distintos sectores de la población”, menciona el alcalde.

Entre las actividades se encuentran: acondicionamiento físico, acompañamiento psicológico y tanatológico, activación física, actividades lúdico deportivas, alfabetización, baby ballet, básquetbol, bisutería, box, breakdance, crossfit, crochet, danza folclórica, danzas polinesias, dibujo, ejercicio funcional, estilismo, flores eternas, futbol, baile hawaiano, inglés, juegos tradicionales, manualidades, masajes, artes mixtas, taller de piñatas, regularización para adultos y niños, clases de tejido, bordado, uñas, yoga y zumba.

La diversificación de actividades responde a la política de inclusión del gobierno municipal y a las propuestas hechas por la propia ciudadanía.

“Escuchamos a los jóvenes, les preguntamos qué les interesa, y con base en sus respuestas, implementamos actividades que realmente les motivan”, explica Prieto Gallardo.

El municipio cuenta con un presupuesto de 17 millones de pesos, en 2025, para impulsar su estrategia de atención a las causas y recomponer el tejido social. El siguiente paso es consolidar lo construido hasta ahora para generar un impacto positivo y sostenible en la vida de los salmantinos.