GUARDIA CÍVICA / Querétaro, Qro.
CORPORACIÓN PARA LA PAZ COMUNITARIA
Ante la incidencia de faltas administrativas que atentan contra la cultura cívica, surgen agentes mediadores que promueven la convivencia pacífica
FOTO: CORTESÍA DEL GOBIERNO MUNICIPAL DE QUERÉTARO
Felipe Fernando Macías Olvera
PRESIDENTE MUNICIPAL DE QUERÉTARO, QRO.
Por Enrique Antonio Martínez García
El municipio de Querétaro, Querétaro, tiene más de un millón de habitantes, distribuidos en una extensión territorial de 690 kilómetros cuadrados. Su centro histórico, reconocido como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), es uno de los núcleos urbanos más relevantes del país por su diversificación económica.
En esta zona urbana dinámica surge un cuerpo de seguridad pública distinto. Cada vez son más las personas que hablan e identifican a la Guardia Cívica, la recién creada institución de seguridad pública municipal que se posiciona como referente por su innovación y visión.
La Guardia Cívica es una política pública de seguridad integral basada en un diagnóstico que responde a demandas específicas de la población queretana. El Presidente Municipal, Felipe Fernando Macías Olvera, es el impulsor de esta corporación y la define de una manera clara y directa: “La Guardia Cívica es una evolución del modelo de Policía de proximidad. Los elementos no son policías, son agentes de seguridad facultados para el uso legal de la fuerza pública no letal en funciones de alta demanda dentro del municipio”, comenta el alcalde.
Aunque la Guardia Cívica está adscrita a la Secretaría de Seguridad Pública municipal, su operación es independiente y diferente a las tareas tradicionales de la Policía local, con la promoción de la civilidad y la convivencia pacífica como función principal.
Atribuciones
La primera diferencia con los policías municipales es que los elementos de la Guardia Cívica no van armados, ya que su labor se enfoca en responder a faltas administrativas y cívicas, no a delitos de alto impacto como homicidios, robos, secuestros, extorsión y otras acciones ilegales con alto grado de violencia. “Esto nos trae como consecuencia división y especialización en el trabajo para que la Policía atienda de manera primordial los delitos y la Guardia Cívica aquellas faltas administrativas o algunos otros reportes”, explica el Secretario de Seguridad Pública municipal, Juan Luis Ferrusca Ortiz.
La función de los guardias cívicos se sustenta en un diagnóstico elaborado por el gobierno municipal a partir de fuentes internas y externas, incluyendo las encuestas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi): la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) y la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE), además de estadísticas de autoridades estatales y municipales de Querétaro. A esta información se añadió la opinión ciudadana, recabada directamente, así como un análisis pormenorizado de las llamadas de emergencia al 911 en la ciudad.
“En el municipio de Querétaro, las incivilidades representan la mayor carga de trabajo para las instituciones de seguridad, además de ser un factor que incrementa la percepción de inseguridad entre la población”, afirma Macías Olvera.
La Guardia Cívica entró en operación en abril de este año. Un centenar de elementos, hombres y mujeres, recorren las calles de la capital que alberga más de un millón de habitantes, la cual es uno de los puntos estratégicos para la conexión y movilidad de las exportaciones e importaciones vitales para la economía mexicana.
“Personas con actitud sospechosa, gente intoxicada con alcohol u otras sustancias, hechos de tránsito sin lesionados, conductores que manejan a exceso de velocidad, personas con actitud agresiva en la vía pública, violencia familiar, ruido excesivo y acumulación de basura en las calles” son las principales situaciones que atienden los guardias cívicos, detalla Juan Ferrusca.
La corporación se divide en tres áreas para responder a las necesidades de la ciudadanía del municipio: La Guardia Cívica que se encarga de generar los convenios conciliatorios de cualquier problema entre particulares, la Guardia Cívica Vial que es la responsable de intervenir en todos los eventos de tránsito en la vía pública donde no hay lesionados, y la Guardia Cívica Auxiliar cuyo encargo es hacer presencia en espacios públicos como jardines, plazas, escuelas y en aquellos lugares donde la gente solicita rondines y que no necesitan específicamente a un policía.

La presencia de 100 elementos de la Guardia Cívica ha disminuido en 10% la incidencia delictiva en solo tres meses.


La corporación está equipada con bodycams y tabletas electrónicas, herramientas que permiten monitorear su desempeño.
FOTOS: CORTESÍA DEL GOBIERNO MUNICIPAL DE QUERÉTARO
Sustento legal
La puesta en marcha de la Guardia Cívica está respaldada en el Reglamento Orgánico de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal de Querétaro, instrumento a través del cual se creó como unidad administrativa.
Asimismo, se rige por el marco jurídico en materia de seguridad, como es el Artículo 21 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública, la Ley de Seguridad para el Estado de Querétaro y los ordenamientos municipales.
Con ese marco legal, cada uno de los hombres y mujeres que integran la Guardia Cívica acreditaron un exhaustivo proceso de reclutamiento, selección, formación y evaluación en el que aprobaron filtros médicos, de control de confianza, toxicológicos, psicológicos y socioeconómicos.
A tres meses de su entrada en funciones, las mismas autoridades de Querétaro exponen una estadística que avizora resultados positivos en el corto y mediano plazo para la Guardia Cívica: “Han comenzado a bajar la incidencia delictiva, en lo que va del año comparativamente con 2024, hasta en un 10 por ciento”, informa el Secretario de Seguridad Pública.
El gobierno municipal afirma que la Guardia Cívica cuenta con el aval y el respaldo de la sociedad de Querétaro, así como de las autoridades de Seguridad Pública estatal y federal, por lo que puede replicarse en cualquier otra región del país.
La Guardia Cívica innova el modelo de proximidad social al atender disputas entre particulares y supervisar convenios conciliatorios
Adiestramiento
Los candidatos a formar parte de la Guardia Cívica reciben 600 horas de entrenamiento en el Centro de Capacitación, Formación e Investigación para la Seguridad del Estado de Querétaro, donde los futuros elementos desarrollan capacidades en técnicas de solución de conflictos como la mediación y en fomentar la civilidad, la convivencia pacífica y comunitaria.
Al poner en práctica sus conocimientos, el guardia cívico funge como mediador, da seguimiento a los casos con visitas de supervisión para evitar que los conflictos entre particulares escalen y se conviertan en delitos de oficio.
Si alguna de las partes incumple el convenio conciliatorio, la Guardia Cívica tiene la facultad legal de presentar a los implicados de la falta administrativa ante un juez cívico, quien puede ordenar su arresto, así como interponer una denuncia para abrir una carpeta de investigación ante la Fiscalía de Justicia estatal.
En cuanto a equipo, los guardias cívicos portan radio, bodycam, un bastón retráctil y una tableta electrónica para registrar la información obtenida en el ejercicio de sus funciones, misma que es usada para diseñar estrategias operativas y de prevención, además de que cuentan con dispositivos que permiten registrar en audio y video su actuación para brindar certeza y seguridad jurídica tanto a la ciudadanía como a los propios operadores, reitera el alcalde.
“El funcionamiento de la Guardia Cívica es evaluado de manera permanente a través del monitoreo y seguimiento del sistema informático, las grabaciones generadas por las unidades vehiculares y las bodycam, así como con la supervisión de sus mandos”, concluye.

