ILUMINACIÓN / Tlajomulco de Zúñiga, Jal.

 

CAMBIO DE LUMINARIAS EN TIEMPO RÉCORD

 

En solo seis meses y sin contratar deuda alguna, Tlajomulco renovó con tecnología LED el 100% del alumbrado público, mejorando la seguridad y la eficiencia

 

FOTO: ARCHIVO ALCALDES DE MÉXICO

Gerardo Quirino Velázquez Chávez

PRESIDENTE MUNICIPAL DE TLAJOMULCO DE ZÚÑIGA, JAL.

Por Diana Pinedo Ortega

En Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco, caminar por calles bien iluminadas ya no es un privilegio, sino una realidad construida en tiempo récord. Con el programa Iluminemos Tlajo, la administración encabezada por Gerardo Quirino Velázquez Chávez renovó el 100 por ciento del alumbrado público en apenas seis meses, sustituyendo más de 40 mil luminarias obsoletas por tecnología LED. De acuerdo con el gobierno municipal, el proyecto se financió con recursos propios, sin deuda y sin concesionar el servicio.

“Cuando llegamos al gobierno, un número importante de luminarias estaba apagado, vandalizado o simplemente obsoleto. Era una de las principales quejas ciudadanas. Tener buena iluminación pública es clave para la prevención y para que los tlajomulquenses caminen con más tranquilidad. Así surgió el compromiso de renovar todas las luminarias”, explica el alcalde. Para esta administración, encender cada poste fue mucho más que un tema de estética urbana: significó devolver seguridad y confianza a más de 720 mil personas.

Planeación a contrarreloj
La magnitud del reto exigía organización milimétrica: diagnóstico técnico, licitación abierta, acuerdos claros y ejecución sin titubeos. “El reto más grande fue el tiempo. Reemplazar más de 40 mil luminarias en seis meses parecía imposible. Pero nos arremangamos la camisa, hicimos un diagnóstico preciso, nos coordinamos con las áreas clave del gobierno y salimos a las calles a cumplir. No fue fácil, pero demostramos que cuando hay voluntad, hay resultados”, enfatiza Velázquez Chávez.

Todo inició con un censo georreferenciado de cada luminaria y poste, calculando el consumo de las que aún operaban. Luego, el municipio se dividió en cuadrantes, priorizando zonas con mayor densidad poblacional, niveles de inseguridad y consumo energético. Las cuadrillas trabajaron día y noche, sectorizando colonias y atendiendo primero avenidas primarias, zonas escolares y puntos de alta incidencia delictiva. La meta: que ningún parque, callejón, andador ni cancha se quedara en penumbra.

Disciplina financiera como bandera
Renovar toda la red de alumbrado costó 250 millones 893 mil pesos, cifra que normalmente llevaría a un municipio a buscar préstamos bancarios o concesión a 15 o 20 años. Tlajomulco lo hizo con recursos propios gracias a una disciplina financiera, control del gasto corriente, reingeniería administrativa y una recaudación eficiente.

Para Tlajomulco, este logro es un mensaje directo: se puede transformar lo esencial, con acciones básicas y sin comprometer el futuro.

La licitación pública permitió que la empresa ganadora ejecutara la renovación técnica, pero sin tomar control de la operación. “Ellos cambiaron las luminarias, pero el control, la operación y el mantenimiento siguen siendo 100 por ciento municipales. No concesionamos el servicio porque este esquema nos permite garantizar calidad, reducir costos y atender reportes con nuestro propio personal”, subraya Velázquez Chávez.

Se reemplazaron más de 40 mil luminarias en solo seis meses, con recursos propios, sin deuda y sin concesionar el servicio.
El cambio a tecnología LED permite ahorrar energía, reducir emisiones y mejorar la seguridad en colonias y espacios públicos.
Cada luminaria tiene monitoreo digital, y las brigadas municipales atienden reportes vía app, redes sociales o teléfono.
FOTOS: CORTESÍA DEL GOBIERNO MUNICIPAL DE TLAJOMULCO DE ZÚÑIGA

Impacto ambiental y ahorro
Cada luminaria LED consume hasta un 50 por ciento menos energía que una lámpara de vapor de sodio. Con más de 40 mil nuevas, se estima una reducción significativa en la factura eléctrica municipal y en la huella de carbono anual. La Comisión Federal de Electricidad (CFE) calcula que una luminaria LED de 80 watts sustituye de forma eficiente una de sodio de 150 watts, manteniendo la misma intensidad lumínica. Esa eficiencia energética libera recursos para otras obras.

Las lámparas instaladas tienen una vida útil de entre 50 mil y 100 mil horas, un grado de protección IP ≥ 65 contra polvo y agua, lo que garantiza una duración óptima, reduce los costos de reemplazo y reparación, y finalmente evita que se comprometa el presupuesto de los siguientes años.

Además, las lámparas adquiridas están hechas con materiales reciclables y libres de mercurio, para contribuir con el cuidado del medioambiente. De hecho, solo por la reducción en el consumo de energía, se estima que este proyecto reduzca las emisiones de CO2 en más de 1.5 millones de toneladas anuales.

La seguridad empieza con la luz
Los vecinos reportan calles antes oscuras ahora transitables a cualquier hora. Para la Policía municipal, una calle bien iluminada reduce puntos ciegos y facilita patrullajes nocturnos. “La iluminación es prevención. Una calle bien iluminada disuade el delito y genera una percepción de seguridad. Desde que arrancó el programa, la Policía patrulla de forma más eficiente”, señala el alcalde.

La iluminación también reactivó parques, canchas y jardines como espacios de convivencia. “Más luz significa más seguridad, más actividad y más cohesión social”, añade.

Para evitar improvisaciones, Tlajomulco implementó un sistema digital de monitoreo que supervisa cada luminaria en tiempo real. Las lámparas LED permiten un monitoreo y control a distancia. Y la ciudadanía también forma parte activa de la operación: “Creamos un sistema de gestión digital que permite monitorear al instante los reportes de funcionamiento de cada luminaria. Además, contamos con brigadas propias de mantenimiento preventivo y correctivo. Y la gente puede reportar fallas fácilmente a través de TlajoApp, llamada o nuestras redes sociales”, detalla Velázquez Chávez.

Con inversión propia y operación municipal, el programa Iluminemos Tlajo transformó miles de calles oscuras en espacios seguros

Modelo replicable
El programa Iluminemos Tlajo es parte de una estrategia urbana más amplia que incluye calles rehabilitadas, unidades deportivas, senderos seguros en escuelas y módulos de vigilancia. Todo bajo un mismo enfoque: invertir primero en lo esencial. El mensaje de estos proyectos, en voz del alcalde, es: “Que sí se puede. Que vale la pena invertir en lo esencial, en lo que toca la vida diaria de la gente. No hay transformación posible si no empezamos por garantizar servicios públicos dignos. Y hacerlo con recursos propios, sin deuda ni concesiones, es factible, si se gobierna con responsabilidad y cercanía”.

En un país donde muchos municipios arrastran rezagos históricos en infraestructura básica, Tlajomulco demuestra que las soluciones de alto impacto pueden hacerse bien, rápido y con eficiencia financiera. “La confianza de la gente se gana cumpliendo. Un gobierno que escucha y actúa rápido es capaz de transformar su municipio. Iluminemos Tlajo no fue solo cambiar lámparas: fue un mensaje claro de que este gobierno está cerca y trabajando siempre”, indica el alcalde.

Hoy, cada poste encendido es símbolo de confianza, prevención y voluntad política. Y para los vecinos, afirma Gerardo Quirino Velázquez Chávez, la luz es más que un servicio: es la certeza de que, en Tlajomulco, a nadie se deja en las sombras.