MANEJO DE RESIDUOS SÓLIDOS SOSTENIBLE / San Luis Potosí, S.L.P.
LIMPIEZA URBANA PARA UN FUTURO SOSTENIBLE
La ciudad potosina logró una eficiente gestión de residuos al adquirir nuevos insumos y fomentar la educación ambiental con visión a largo plazo
FOTO: CORTESÍA DEL GOBIERNO MUNICIPAL DE SAN LUIS POTOSÍ
Enrique Francisco Galindo Ceballos
PRESIDENTE MUNICIPAL DE SAN LUIS POTOSÍ, S.L.P.
Por Diana Pinedo Ortega
San Luis Potosí registra un promedio diario de dos millones 24 mil 198 kilogramos de Residuos Sólidos Urba-nos (RSU) recolectados, de los cuales, un millón 493 mil 293 kilogramos son recogidos casa por casa, 400 mil 804 en un punto de recolección establecido y 130 mil 101 kilogramos en sistema de contenedores.
En la capital, la recolección diaria asciende a 688 mil 723 kilogramos, de acuerdo con el Censo Nacional de Gobiernos Municipales y Demarcaciones Territoriales de la Ciudad de México (CNGMD) 2023.
Sin embargo, hace apenas cuatro años, el municipio de San Luis Potosí enfrentaba un escenario crítico en la gestión de RSU, solo 57 trabajadores se encargaban de la limpieza de una ciudad con más de un millón de habitantes. La recolección era irregular, las rutas estaban desorganizadas y la infraestructura era obsoleta, lo que generaba acumulaciones constantes de basura en zonas habitacionales, mercados y espacios públicos.
Según el diagnóstico inicial del gobierno local —reelecto en 2024— había colonias donde los residuos no se recogían durante varios días. “Hubo un diagnóstico técnico, pero también uno social y humano. Nos dimos cuenta de que había zonas sin cobertura, muchas quejas por malos olores, fauna nociva y acumulación de residuos. También revisamos la infraestructura de disposición final y vimos que, si no actuábamos, íbamos a estar en una crisis como las que viven otras ciudades del país”, recuerda el Presidente Municipal, Enrique Francisco Galindo Ceballos.
Ante este panorama, la actual administración decidió atender el problema de raíz, bajo un diagnóstico certero. “Recorrimos las rutas, hablamos con vecinos, con los trabajadores. La basura no solo era un tema de imagen urbana, sino también un problema de salud pública que afectaba la calidad de vida de miles de potosinos cada día”, sostiene el edil. El reto era monumental, pero el gobierno municipal lo convirtió en una oportunidad.
Inversión sin deuda
Una decisión clave para atender la problemática de los RSU fue renovar la concesión con la empresa Red Ambiental, ahora bajo una nueva visión a largo plazo. Gracias a este acuerdo, se incorporaron más de 30 camiones nuevos, equipos de barrido mecánico conocidos como barredoras (que no se utilizaban en la capital desde hace 15 años) y contenedores modernos, sin comprometer recursos municipales de forma inmediata, lo cual representa un modelo innovador de eficiencia pública con colaboración privada.
La plantilla operativa también se multiplicó: pasó de 57 a más de 600 trabajadores, quienes ahora recolectan más de mil toneladas diarias de basura de manera organizada. Además, se firmaron convenios de colaboración con más de 20 municipios del estado para compartir equipo, experiencia y conocimiento. “San Luis capital ayuda, y eso también es gobernar con visión”, enfatiza el alcalde.


La concesión del servicio de recolección y disposición de basura hizo posible modernizar toda la infraestructura operativa.

Jornadas de limpieza del entorno, campañas y talleres de reciclaje refuerzan la cultura ambiental en la ciudadanía.
Planeación
Con el fortalecimiento operativo llegó la modernización del sistema, en ese sentido, Jaime Mendieta Rivera, Director de Gestión Ecológica y Manejo de Residuos, explica que una de las acciones más significativas fue rediseñar completamente las rutas de recolección. “Incorporamos tecnologías de georreferenciación y monitoreo en tiempo real, lo que permitió establecer rutas más eficientes, puntuales y con mejor cobertura. También se implementaron recorridos nocturnos, particularmente en zonas comerciales y en el Centro Histórico, y se aumentó la frecuencia en áreas de alta generación de residuos como los tianguis y mercados”.
Todo esto ha sido respaldado por un sistema de monitoreo satelital para todas las unidades, lo que permite tener un control prácticamente total de rutas, horarios y tiempos operativos, en tiempo real. Esto ha reducido las quejas, mejorado sustancialmente la limpieza y eliminado focos críticos de acumulación de residuos.
Sin embargo, la recolección no era el único reto, uno de los eslabones más débiles del sistema era el destino final de los desechos. De acuerdo con las autoridades, aunque existía un sitio concesionado, su operación era limitada y carecía de un control riguroso. Por ello, se reforzó la infraestructura del Centro Integral de Procesamiento de Residuos (CIPRES), en coordinación con Red Ambiental, a fin de alargar la vida útil del sitio mediante procesos de compactación adecuados, nuevas celdas de confinamiento cuya inversión asciende a 27 millones de pesos y la incorporación del sistema de contenedores soterrados para la separación de residuos.
“Esto no solo garantiza que la basura llegue a su destino, sino también que su disposición sea adecuada, conforme a las normas ambientales, con trazabilidad que nos permite auditar y rendir cuentas en todo momento”, explica Mendieta Rivera.
Solo la adición de los contenedores soterrados es una innovación que, además de mejorar la imagen urbana, reduce malos olores y ayuda a contener la proliferación de fauna nociva, como roedores. San Luis Potosí ha dejado atrás los tiraderos a cielo abierto y sitios mal gestionados.
El municipio usa tecnologías de georreferenciación y monitoreo en tiempo real para mejorar las rutas de los camiones recolectores
Corresponsabilidad
La tecnología, por sí sola, no basta. Por ello, parte esencial es involucrar a la ciudadanía a través de una estrategia integral de cultura ambiental. Desde la Dirección de Gestión Ecológica se han impulsado campañas de separación de residuos, talleres de reciclaje, composta y jornadas como Domingo de Pilas, donde la comunidad participa en la limpieza de su entorno y aprende sobre el manejo responsable de residuos.
También se impulsa el programa Pulmones Urbanos, que integra la gestión de residuos con la reforestación, recuperación de espacios públicos y la digitalización de árboles para monitorear su crecimiento.
Estas acciones se articulan con organizaciones recicladoras, promotores ambientales y empresas. Hay acciones dirigidas a escuelas, oficinas públicas, colonias y mercados, con el objetivo de formar una ciudadanía consciente desde edades tempranas. “Una ciudad limpia no solo se barre, también se educa. Por eso trabajamos especialmente con niños desde las etapas más tempranas”, enfatiza Jaime Mendieta. Y es que, como subraya el alcalde: “Si queremos ciudades limpias, tenemos que ser ciudadanos limpios”.
El edil agrega que el reto va más allá de la recolección: el objetivo es que San Luis Potosí transforme sus residuos en oportunidades.
El municipio ha sido galardonado dos veces con el Premio a la Trayectoria en la Gestión de Residuos y ha recibido dos Escobas de Platino por sus resultados tangibles: calles limpias, mercados sin acumulación de basura, colonias con servicios regulares de recolección y una mejora notable en la percepción ciudadana.
“Y cuando alguien de fuera lo visita, lo dice. Incluso artistas internacionales lo mencionan: San Luis es una ciudad limpia. Eso impacta en la salud, el turismo y en la autoestima urbana. Lo que antes era motivo de queja, hoy es motivo de orgullo”, destaca el Presidente Municipal.
San Luis Potosí demuestra que es posible enfrentar una crisis de residuos con innovación y visión a largo plazo. Su modelo combina inversión inteligente, tecnología, corresponsabilidad ciudadana y enfoque sostenible. “Los grandes problemas no se resuelven con ocurrencias, sino con planeación, alianzas, técnica y voluntad política. El reto es dejar estructuras que perduren, que sirvan a San Luis hoy y durante décadas”, concluye Galindo Ceballos.

