TURISMO RELIGIOSO / Gustavo A. Madero, CDMX
RUTA DE FE Y DESARROLLO ECONÓMICO
Con el proyecto Camino de Juan Diego, la alcaldía busca mejorar el recorrido y la estancia de más de 12 millones de feligreses, además de impulsar la economía local
Janecarlo Lozano Reynoso
ALCALDE de GUSTAVO A. MADERO, CDMX
Por Alejandro Durán
FOTOS: CORTESÍA DEL GOBIERNO MUNICIPAL DE ZITÁCUARO
La Alcaldía Gustavo A. Madero, localizada en el nororiente de la Ciudad de México, tiene una población que oscila el millón 200 mil habitantes. Sin embargo, cada 12 de diciembre, se convierte en la sede del mayor flujo de peregrinos a nivel mundial, debido a la celebración de la Virgen de Guadalupe. Esta festividad implica la llegada de más de 12.3 millones de visitantes al santuario mariano.
Al respecto, el alcalde Janecarlo Lozano Reynoso explica que: “Más allá de las religiones, hoy estamos viendo la oportunidad de un modelo de desarrollo económico que traerá modernidad y empleos en la zona norte”. En ese sentido, la alcaldía trabaja en el Plan Maestro Camino de Juan Diego.
Turismo religioso con impacto social
A nivel mundial, el turismo religioso se ha consolidado como un motor económico para las comunidades anfitrionas. Algunos ejemplos son La Meca, en Arabia Saudita; Jerusalén, Israel; Prayagraj, India, y por supuesto, la celebración del Día de la Virgen de Guadalupe. De acuerdo con estimaciones del gobierno de la Ciudad de México, en su edición 2024 esta festividad atrajo a 12.3 millones de visitantes, quienes generaron una derrama económica de 20 mil millones de pesos (mmdp), cifra que equivale a seis veces la inversión destinada a la remodelación del Estadio Azteca para la Copa Mundial 2026 (3 mmdp).
Esta tradición es comparable con el Camino de Santiago de Compostela, al norte de España y occidente de Francia, una red de rutas de peregrinación cristiana que lleva a los fieles al sepulcro de Santiago el Mayor, uno de los apóstoles de Jesucristo. Se estima que, en 2024, alrededor de medio millón de creyentes completaron el trayecto, que puede alcanzar hasta 930 kilómetros, dependiendo de la ruta elegida.
Por ello, el gobierno de la Alcaldía Gustavo A. Madero reconoce el impacto social y económico de la tradición guadalupana, que según la fe católica surgió en diciembre de 1531, cuando la Virgen de Guadalupe se le apareció a Juan Diego en el cerro del Tepeyac, al norte de lo que entonces era Tenochtitlán.
La aparición ocurrió durante los recorridos semanales que realizaba a pie el campesino chichimeca desde Cuautitlán (en la zona noreste del Valle de México) hasta la Parroquia de Santiago Apóstol, en Tlatelolco, donde había recibido el bautismo. Desde entonces, millones de peregrinos han replicado este trayecto para dirigirse del norte del Valle de México hacia la Basílica de Guadalupe.
Ante esta tradición, la actual administración está materializando el desarrollo del proyecto que implica un corredor turístico de más de 73 kilómetros que conectará diversos puntos clave, desde la Casa de Juan Diego (El Cerrito, municipio de Cuautitlán, Estado de México) hasta la zona norte de la Ciudad de México.
“Hoy no solamente somos la capital de la transformación, sino también la capital del turismo religioso. El objetivo es convertir esta ruta en un destino turístico religioso de talla internacional, similar al camino de Santiago de Compostela en Europa, para detonar el desarrollo económico, cultural y de movilidad en la zona norte de la ciudad”, afirma el alcalde Janecarlo Lozano Reynoso.

La celebración del 12 de diciembre implica el arribo de más de 12.3 millones de visitantes a la Basílica de Guadalupe.

La celebración del 12 de diciembre implica el arribo de más de 12.3 millones de visitantes a la Basílica de Guadalupe.

La alcaldía estima una inversión de 400 mdp, dividida en tres fases para el cumplimiento del plan y proyectos estratégicos.
FOTOS: CORTESÍA DE LA ALCALDÍA GUSTAVO A. MADERO
¿En qué consiste el Plan Maestro?
Tan solo el 12 de diciembre, la Basílica de Guadalupe recibe al 60 por ciento de los 20 millones de peregrinos que la visitan cada año. El resto de los feligreses llega en otros meses, lo que confirma que el flujo de visitantes es constante.
Por esta razón, el Plan Maestro Camino de Juan Diego es una estrategia integral que implica la modernización de zonas marginadas para convertirlas en polos económicos, así como la creación y rehabilitación de espacios dignos para todas las personas que viven alrededor o tienen un negocio independiente, e impulsar estratégicamente las rutas que usan los peregrinos que, año con año, visitan el recinto mariano.
El proyecto conectará las alcaldías Gustavo A. Madero y Cuauhtémoc, además de municipios del Estado de México como Ecatepec, Cuautitlán Izcalli y Coacalco, entre otros. Se han contabilizado mil 139 colonias involucradas, abarcando más de 73 kilómetros de trayecto, lo que convierte al proyecto local en metropolitano, con un impacto estimado de cuatro millones 703 mil 99 habitantes.
Debido a su magnitud, se prevén desafíos en la adecuación vial, ordenamiento territorial y gestión ambiental, por el flujo masivo de personas. Para ello, se realizará una coordinación entre distintos órdenes de gobierno y la ciudadanía.
“La propuesta de intervención —explica el alcalde Janecarlo Lozano Reynoso— incluye cruces seguros prioritarios que permitan el tránsito fluido y seguro de los peregrinos en intersecciones grandes o conflictivas. Asimismo, se contemplan áreas de descanso sombreadas, arboladas y pavimentadas, con módulos de servicio que incluyen bebederos, sanitarios y área de primeros auxilios.”
También se instalarán tótems de ruta en las esquinas para indicar continuidad o giros en el trayecto. Y se sumarán cédulas informativas con datos relevantes sobre los puntos de interés a lo largo del recorrido.
El plan incluye adecuaciones viales, ordenamiento territorial, gestión ambiental y coordinación entre los distintos niveles de gobierno y la ciudadanía
Líneas de acción del proyecto
La metodología para desarrollar el proyecto tendrá una duración de 16 semanas, que, a su vez, contempla siete etapas: levantamiento y recopilación de información; análisis de información y elaboración de diagnóstico integral; elaboración del Modelo Estratégico; propuesta de estrategias territoriales y cartera de proyectos; desarrollo de proyectos estratégicos; proceso participativo, y la elaboración del material para resumen ejecutivo y estrategia de comunicación.
En cuanto al monto de recursos inyectados, se estima una inversión total de 400 millones de pesos (mdp), divididos en tres fases para el cumplimiento del proyecto: en la primera fase la inversión será de 80 mdp para el mejoramiento de imagen urbana, los estudios y proyectos ejecutivos. La segunda, contempla una inversión de 200 mdp para el mejoramiento de sección de calle, cruces seguros y accesibilidad universal, mobiliario e iluminación y módulos de servicio. Y por último, en la fase tres, la inversión será de 220 mdp destinados a la construcción de proyectos estratégicos.
Destino de talla internacional
Dado que se trata de un proyecto de gran escala que involucra diferentes órdenes de gobierno —Estado de México, Ciudad de México, municipios mexiquenses, alcaldías capitalinas y Federación—, se espera que quede concluido en un plazo de cinco años.
Se estima que la mejora en accesibilidad, seguridad y equipamiento permitirá que el Camino de Juan Diego se consolide como uno de los principales destinos turísticos de América Latina, con más de 16 millones de visitantes anuales entre 2025 y 2030, durante las celebraciones decembrinas.
“Eso provocará una derrama económica nacional de 47 mil millones de pesos al año”, destaca el alcalde Janecarlo Lozano Reynoso.

