{"id":16325,"date":"2015-05-01T03:01:05","date_gmt":"2015-05-01T03:01:05","guid":{"rendered":"https:\/\/www.alcaldesdemexico.com\/revista\/sin-categoria\/presupuesto-base-cero-una-esperanza-y-muchas-dudas\/"},"modified":"2022-06-29T22:22:17","modified_gmt":"2022-06-29T22:22:17","slug":"presupuesto-base-cero-una-esperanza-y-muchas-dudas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.alcaldesdemexico.com\/revista\/columnistas\/presupuesto-base-cero-una-esperanza-y-muchas-dudas\/","title":{"rendered":"Presupuesto Base Cero: una esperanza y muchas dudas"},"content":{"rendered":"<table width=\"90%\" cellpadding=\"15\">\n<tbody>\n<tr>\n<th scope=\"col\"><a href=\"https:\/\/www.alcaldesdemexico.com\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Norma-Perez-Vences.fw_.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-21915 size-thumbnail\" src=\"https:\/\/www.alcaldesdemexico.com\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Norma-Perez-Vences.fw_-150x150.png\" alt=\"Norma Perez Vences.fw\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<a href=\"mailto:nperez@alcaldesdemexico.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">nperez@alcaldesdemexico.com<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<a href=\"https:\/\/twitter.com\/npvences\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@npvences<\/a><\/p>\n<\/th>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p><a href=\"https:\/\/www.alcaldesdemexico.com\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/Presupuesto-e1413818744963.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-medium wp-image-15901 alignleft\" src=\"https:\/\/www.alcaldesdemexico.com\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/Presupuesto-300x223.jpg\" alt=\"Presupuesto\" width=\"300\" height=\"223\" \/><\/a>No se puede evitar. El Presupuesto Base Cero provoca posiciones encontradas. El solo concepto significa, por un lado, la esperanza de que el pa\u00eds al fin se encamine hacia un ejercicio eficiente y transparente del gasto p\u00fablico; pero por otro, la incertidumbre de que el Gobierno Federal est\u00e9 siendo realista, al imponerse la apresurada obligaci\u00f3n de entregarlo en septiembre pr\u00f3ximo e implementarlo en 2016. El gran riesgo es que, con tan poco tiempo de por medio, el nuevo esquema se apruebe con inconsistencias en su contenido y en las herramientas para su ejecuci\u00f3n.<\/p>\n<p>Veamos reverso y anverso de esta moneda, que est\u00e1 en el aire desde el 30 de enero pasado, d\u00eda en que el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, anunci\u00f3 que en adelante el dinero p\u00fablico se gastar\u00e1 de una manera distinta.<\/p>\n<p>A partir del a\u00f1o entrante, un Presupuesto Base Cero determinar\u00e1, con base en el logro de objetivos y resultados, montos y partidas que ir\u00e1n para las distintas dependencias y programas. El presupuesto ya no aumentar\u00e1 inercialmente; ahora cada entidad deber\u00e1 demostrar que el dinero que se les asigna impacta favorablemente en el bienestar de la poblaci\u00f3n y en las causas para las que fue destinado.<\/p>\n<p>Es un hecho que el incremento inercial que el gasto p\u00fablico registra a\u00f1o con a\u00f1o no ha ayudado al crecimiento econ\u00f3mico, ni ha disminuido la pobreza. Tambi\u00e9n es una realidad que el gobierno ha gastado mucho y mal.<\/p>\n<p>Nadie duda que ese dinero hace mucho m\u00e1s falta para elevar los est\u00e1ndares de nuestros sistemas de salud y educativo, por mencionar s\u00f3lo un par de ejemplos.<\/p>\n<p>As\u00ed que cualquier medida que reduzca el dispendio y elimine el uso superfluo de recursos p\u00fablicos debe ser aplaudida. Lamentablemente, este gobierno que propone dise\u00f1ar un presupuesto que priorice programas sociales y que por primera vez asigne montos s\u00f3lo a programas y dependencias que demuestren resultados transparentes, es el mismo al que se le adjudica el mayor nivel de gastos de viaje y representaci\u00f3n en d\u00e9cadas, el que obtiene casas en forma poco clara, el que se sirve de insumos p\u00fablicos para uso privado y el mismo que en sus escasos tres a\u00f1os de gobierno, ha decidido suspender intempestivamente grandes proyectos de inversi\u00f3n en infraestructura, que de haber continuado, habr\u00edan sido un motor para generar una mayor actividad econ\u00f3mica, m\u00e1s empleo y, en consecuencia, m\u00e1s ingresos para el gobierno.<\/p>\n<p>En vez de ello, nos encontramos frente a una advertencia en la que \u201credistribuci\u00f3n del gasto\u201d tal vez signifique recortes severos.<\/p>\n<p>En M\u00e9xico, el gobierno es un gran consumidor, por lo que seguir la ruta de los recortes s\u00f3lo acentuar\u00e1 la desaceleraci\u00f3n econ\u00f3mica que ya vimos en 2013 y 2014. Est\u00e1 en riesgo el empleo, la sobrevivencia de una extensa red de proveedores y la preservaci\u00f3n del ingreso familiar. Construir un buen ambiente para negocios, particularmente medianos y peque\u00f1os parece no ser tan importante para esta administraci\u00f3n.<\/p>\n<p>El borr\u00f3n y cuenta nueva sobre el presupuesto nacional no puede sino tomarse con reservas, debido, adem\u00e1s, a la complejidad t\u00e9cnico-financiera (deben revisar con detalle el desempe\u00f1o de casi 900 programas en muy poco tiempo), jur\u00eddica (por las regulaciones que deber\u00e1n adecuarse para el nuevo ejercicio), pero sobre todo pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Una haza\u00f1a como la que se propone el Presupuesto Base Cero implica sendas negociaciones y consensos. Convencer a sindicatos, gobernadores, alcaldes y a toda la intrincada red que compone la administraci\u00f3n p\u00fablica federal no ser\u00e1 f\u00e1cil.<\/p>\n<p>Cierto que el Presupuesto Base Cero es una excelente oportunidad para que el gasto p\u00fablico sea m\u00e1s eficiente, pero la duda de que Hacienda y los legisladores sean eficaces al dise\u00f1arlo, prevalecer\u00e1 hasta que nos demuestren lo contrario.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No se puede evitar. 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