Guadalajara es más que una palabra, más que un nombre, más que un lugar. Es una ciudad con raíces, llena de vida, historia y colores. Guadalajara es la estirpe de las y los tapatíos, la armonía vital entre sus calles y su gente. Llegar al gobierno hace dos años representó un privilegio y un reto de dimensiones extraordinarias, un reto que en el camino ha cambiado de rostro y lo ha vuelto aún más complejo. Dos años caminando juntos, una pandemia que nos ha robado mucho de lo que somos pero que nos ha obligado a reinventarnos para hacernos más fuertes como individuos y como ciudad. Un tiempo para resistir, crecer, levantarnos y conquistar sueños nuevos, porque Guadalajara sigue.
Guadalajara es más que una palabra, más que un nombre, más que un lugar. Es una ciudad con raíces, llena de vida, historia y colores. Guadalajara es la estirpe de las y los tapatíos, la armonía vital entre sus calles y su gente. Llegar al gobierno hace dos años representó un privilegio y un reto de dimensiones extraordinarias, un reto que en el camino ha cambiado de rostro y lo ha vuelto aún más complejo. Dos años caminando juntos, una pandemia que nos ha robado mucho de lo que somos pero que nos ha obligado a reinventarnos para hacernos más fuertes como individuos y como ciudad. Un tiempo para resistir, crecer, levantarnos y conquistar sueños nuevos, porque Guadalajara sigue.
Hace dos años que las y los tapatíos nos dieron su confianza para trabajar por Guadalajara. Nosotros teníamos clara nuestra visión para La Ciudad: el crecimiento económico, multiplicar la prosperidad y, ante todo, garantizar que el desarrollo se tradujera en el bienestar de todas las personas. Apenas han transcurrido dos años pero ha sido un camino largo.
Sabíamos que la aspiración urgente de la ciudadanía era ejercer su pleno derecho a vivir y desenvolverse en un entorno de paz y tranquilidad, por eso, apostamos a una política pública que sería el primer paso en el camino hacia esa ciudad que tanto anhelamos.

Entrega de despensas por parte del programa Despensa Segura.
El diagnóstico a fondo en cada colonia y la creación del Índice de Seguridad Ciudadana,vigilado por el Comité Académico Interinstitucional, se convirtieron en herramientas claves que han permitido articular las estrategias de todas las dependencias municipales, atendiendo las particularidades de cada colonia, para mejorar las condiciones de los espacios públicos y propiciar dinámicas de paz y sana convivencia.
Apostamos a la transformación de nuestra policía para convertirla en una policía cercana, cuyo eje rector de trabajo fuera conciliar, acompañar y coordinar a la comunidad. En estos dos años de gobierno, invertimos 533 millones de pesos para tener una policía capacitada y con los suficientes recursos materiales y humanos para atender cada una de las demandas de la ciudadanía. La adquisición de una patrulla para atender a cada colonia de Guadalajara fue un factor decisivo en esa aspiración de cercanía y capacidad de respuesta.
El acto de gobernar, asumirse en un cargo público de una ciudad como Guadalajara requiere no solo capacidad, requiere visión y demanda virtud, requiere aprender de su gente, sus necesidades y sus aspiraciones. Esa complejidad que con certeza asumimos no planteaba en un futuro cercano un escenario de pandemia para México y para el mundo entero. La prioridad imperativa este segundo año de gobierno ha sido preservar la salud y la vida de las personas, además de brindar una atención eficaz y oportuna ante la enfermedad.
La instalación del Gabinete Municipal de Contingencias Epidemiológicas, la reorientación de los recursos técnicos y humanos del municipio, la reconversión hospitalaria de los Servicios Médicos Municipales para atender pacientes de COVID-19, la limpieza y desinfección permanente de espacios públicos con nuestras brigadas de sanitización son solo algunas de las acciones que se han impulsado para hacer frente a una situación no esperada.
A la par del reto sanitario ha crecido la complejidad de la economía y los esfuerzos por preservar el empleo. El trabajo entre el gobierno, las y los ciudadanos y el sector privado ha sido esencial. Hemos invertido más de 300 millones de pesos en estrategias económicas y sociales, a través de programas como Cuidamos tu empleo y Guadalajara está contigo, otorgamos créditos a micro y pequeñas empresas con el propósito de conservar fuentes de empleo. Por otro lado, la iniciativa de La Ciudad te espera permitió establecer prórrogas en el pago de licencias y condonaciones en pago de permisos para tianguis, comercios en espacios abiertos y mercados.
Hoy, gracias a este trabajo en equipo, podemos decir que nuestra estrategia de protección al empleo está dando resultados: en la emergencia de salud Guadalajara sólo ha perdido el 3.41% de empleos, un registro menor que la cifra nacional y estatal; somos además el municipio con más empleos formales ante el IMSS en Jalisco con un 39% del total registrado, siendo esto un factor determinante para que nuestro estado se mantenga por debajo de la media nacional.
Sin dudas el COVID 19 ha afectado la vida de la sociedad de manera transversal, pero sabíamos que las y los más afectados serían los sectores más vulnerables. Por eso, se han entregado más de 120 mil despensas a través de los programas Despensa Segura y Primero Comer y 49 mil raciones de alimentos preparados por el DIF municipal.
Aún nos encontramos de cara a un importante desafío para recuperar paso a paso la prosperidad. En ese camino, será fundamental mantener el trabajo hombro a hombro con el sector económico y la ciudadanía. Actuar con contundencia y claridad con base a la ruta que hemos definido y que consta de 3 ejes estratégicos fundamentales: recuperar el empleo, detonar la actividad económica y fortalecer la economía de las colonias y barrios de la ciudad.
Para recuperar el empleo, activamos la plataforma Empleo cerca de ti. Para detonar la actividad económica, estamos invirtiendo 1,500 millones de pesos en obra pública que se van a traducir de inmediato en empleo y actividad económica en los lugares en que se ejecuta. Para fortalecer la economía en los barrios y colonias, estamos impulsando estrategias de colaboración entre los comercios de la zona.
La contingencia sanitaria nos ha permitido además fortalecer nuestro compromiso con el medio ambiente y la sustentabilidad, avanzar hacia una movilidad urbana apoyada en medios de transporte alternos a los vehículos motorizados; la proliferación de espacios verdes y la reducción de emisiones de carbono a través del modelo de separación de residuos base 0.
Esta reflexión no aspira a inventariar lo que hemos logrado, por el contrario, es un testimonio de todo el camino que nos falta por andar y de nuestro compromiso con Guadalajara, La Ciudad.
Es a su vez, una oportunidad para agradecer y reconocer a las y los tapatíos que son el corazón y pulso de Guadalajara, son ellos los que a pesar de la adversidad han logrado que esta ciudad siga viva, siga latiendo.
Es también un homenaje a todos los sectores de la vida social, cultural y económica de Guadalajara que se han sumado con esfuerzo y entrega a esta lucha por la salud y la vida. Hoy lo digo con profundo orgullo, somos una comunidad fuerte, sólida, de grandes convicciones, somos Guadalajara, somos La Ciudad.