Expediente Abierto

►Participación Ciudadana ♦ Reportaje

Sociedad y gobiernos, sin brechas

 

Los consejos ciudadanos son una herramienta efectiva para vincular a la sociedad con las administraciones locales en la toma de decisiones

 

►Por Martha Palma Montes
FOTO: ISTOCKPHOTO

Las responsabilidades de los consejos ciudadanos no son menores, porque requieren de llegar a acuerdos, con base en la normatividad aplicable, y al mismo tiempo, respetar la autonomía de las instituciones.

En ocasiones, los tiempos que marcan ciertos procedimientos administrativos causan inconformidad en la población y esperan que los consejos actúen de facto, pero si el objetivo primordial es encausar acciones hacia resultados tangibles, los consejos requieren ser minuciosos en la formulación de sus propuestas.

“Hay que negociar en las mesas de trabajo con los actores involucrados e impulsar temas que realmente dejen un beneficio a la ciudadanía”, comenta Juan Adolfo Von Bertrab Saracho, Consejero Presidente del Consejo de Participación Ciudadana de la Secretaría Ejecutiva del Sistema Anticorrupción del Estado de Coahuila.

Los consejos ciudadanos tienen la facultad de promover recomendaciones o exhortos a las autoridades correspondientes, a partir de las denuncias e inconformidades de la comunidad.

En ese sentido, el Consejo de Participación Ciudadana del Sistema Anticorrupción de Coahuila, por ejemplo, da seguimiento a todo el proceso de denuncia hasta llegar a la sanción y verifica que ésta se ejecute conforme a la normatividad. Además, prepara un tablero de indicadores para evaluar el trabajo de las contralorías municipales, como parte de un proyecto de mejora continua, siendo cuidadosos en no trasgredir la autonomía de los gobiernos locales.

 

“La política estatal anticorrupción tiene más de 50 prioridades; como consejo, nuestro trabajo es arduo, cuando recibimos denuncias con pruebas documentales de actos de corrupción, damos acompañamiento al ciudadano para que acuda a la Fiscalía Especializada en Hechos de Corrupción, al Tribunal de Justicia Administrativa o ante el Órgano Interno de Control, según sea el caso. También revisamos los procedimientos de la dependencia que dio origen a la queja o denuncia para emitir recomendaciones y exhortos”, explica Juan Adolfo Von Bertrab.

La vocación de servicio es un requisito para quienes desean integrarse a un consejo ciudadano, porque en la mayoría de los casos no existe remuneración económica por participar y hay que sumar esa responsabilidad a las actividades de la vida cotidiana.

En Guadalajara, Jalisco, el consejo ciudadano asumió el compromiso de organizar a las 441 colonias y comunidades, con la finalidad de reforzar la comunicación con las autoridades municipales y resolver las problemáticas comunes en seguridad, suministro de agua y recolección de residuos sólidos.

“Elaboramos la Guía de Procedimientos para las Representaciones Vecinales, con la intención de formar comisiones en las colonias y así expongan sus necesidades, las cuales se registrarán en tiempo real en la plataforma Ciudapp, y a su vez, se entregarán a los regidores municipales y diputados de distrito, a través del presidente del consejo de zona correspondiente”, comenta Gabriel Gonzalo Noriega Michel, Presidente del Consejo Municipal de Participación Ciudadana de Guadalajara.

El propósito de la guía es tener un comisionado por cada dirección del gobierno municipal, por ejemplo, agua potable, parques y jardines, alumbrado público y seguridad, ya que, al repartir las responsabilidades que antes recaían en el presidente de la colonia, se logra mayor participación de los vecinos, añade.

SIETE PILARES DE LA PARTICIPACIÓN
Los consejos ciudadanos también fomentan la transparencia, la rendición de cuentas y el combate a la corrupción, al constatar que los programas sociales se ejecutan conforme a lo planeado, coincide Gabriel Noriega.

“Generalmente, escuchamos muchas quejas, pero nadie participa; si la ciudadanía se involucra, es posible resolver varios problemas, incluso aquellos de presupuesto para la ejecución de proyectos o programas, porque, con frecuencia, los recursos del ayuntamiento son insuficientes y, en mi opinión, los ciudadanos organizados pueden aportar un porcentaje del costo de la obra y así evitar que se posterguen.”

Cabe mencionar que el Consejo Municipal propuso 11 acciones como base de la Alianza por Guadalajara, Juntos por La Ciudad, donde solicitan al ayuntamiento que inicie un proceso de mejora y simplificación de los criterios para el otorgamiento de licencias de negocios; reactivar la publicidad de Hecho en México, Hecho en Jalisco o Hecho en Guadalajara, y promover el consumo de los productos por medio de las diversas plataformas de Internet; renovar la infraestructura de redes de agua potable y drenaje, que incluya la reconstrucción de calles y banquetas; cambiar los horarios de trabajo, en forma tal que el ingreso y egreso pueda hacerse escalonado, por zonas y giros, para reducir la contaminación del aire de la ciudad y ayudar a disminuir accidentes; colocar paneles solares, térmicos y fotovoltaicos, en casas y negocios, entre otras medidas.

Por su parte, el Ayuntamiento de Guadalajara impulsa una cultura participativa, logrando involucrar más de un millón de ciudadanos en los últimos seis años, además de crear las contralorías sociales dentro de los programas asistenciales para que los ciudadanos puedan medir y evaluar el funcionamiento de los mismos.

“Una participación ciudadana exitosa debe basarse en siete pilares: la voluntad política, un marco jurídico vinculatorio, organización ciudadana, capacitación constante a la población, socialización de las acciones de gobierno, vinculación funcionario-ciudadano y deliberación para construir acuerdos”, opina Diego García, Director de Participación Ciudadana y Gobernanza del municipio de Guadalajara y Copresidente del Consejo Directivo de la asociación internacional People Powered.

RETOS DE LOS CONSEJOS CIUDADANOS
Un reto permanente es darles valor y credibilidad a las aportaciones de los consejos ciudadanos, ya que algunas instituciones gubernamentales son renuentes en proporcionar la documentación que les facilite su labor, y al mismo tiempo, se enfrentan a la crítica social porque sus miembros son elegidos mediante convocatoria y no por voto popular.

“Cuando nos seleccionaron para integrar el consejo fuimos muy criticados, hubo un enojo de las organizaciones de la sociedad civil, pero al entender las instituciones que éramos aliados y el propósito es lograr pequeños avances que nos lleven al fin superior, que es erradicar la corrupción, en tres años pasamos de los señalamientos a forjar alianzas con instituciones como el Tec de Monterrey, la Universidad Iberoamericana, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) Saltillo y la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra)”, recuerda Juan Adolfo Von Bertrab Saracho.

Además, los consejos ciudadanos y cualquier otra figura de participación social requieren nuevos mecanismos más incluyentes y equitativos, que ayuden a las personas a superar crisis, como la actual emergencia sanitaria, y no verse condicionados por aspectos socioeconómicos o de acceso tecnológico, opina Heriberto Villarreal Flores, Coordinador General del Comité de Planeación para el Desarrollo Municipal de Durango (Copladem).

“Involucrar al ciudadano para orientar la política pública desde su definición, diseño, implementación, seguimiento y evaluación es fundamental; la sociedad busca resolver problemas y es obligación de los gobiernos fortalecer los vínculos de participación que contribuyan en transformar realidades”, concluye.

 

Juan Adolfo Von Bertrab Saracho.

FOTO: CORTESÍA DE LA SECRETARÍA EJECUTIVA DEL SISTEMA ANTICORRUPCIÓN DEL ESTADO DE COAHUILA

 

 

 

Gabriel Gonzalo Noriega Michel.

FOTO: CORTESÍA DEL AYUNTAMIENTO DE GUADALAJARA

 

 

 

Heriberto Villarreal Flores.

FOTO: CORTESÍA DEL AYUNTAMIENTO DE DURANGO