Tips de Gestión
BAHÍA QUE MUEVEN CIUDADES
Habilitar espacios exclusivos de carga y descarga puede reducir hasta 44 por ciento el tiempo de cada entrega y descongestionar vialidades, con beneficios directos para el comercio y la movilidad de los municipios
►Por Miguel Gastón Cedillo Campos y Roberto Aguarrebere Salido*
*Artículo elaborado en colaboración del Consejo Nacional de Desarrollo Urbano (Conared).
FOTO: ©BJÖRN WYLEZICH/DREAMSTIME.COM
Cada mañana, en las ciudades mexicanas de más de 200 mil habitantes, decenas de camiones de reparto compiten por unos cuantos metros de banqueta para descargar refrescos, pan, agua y abarrotes. El resultado es una escena cotidiana: caos vial, vehículos en doble fila, contaminación y pérdidas económicas. No obstante, este desafío tiene una solución probada, medible y replicable, cuya implementación depende en gran medida de los gobiernos municipales.
Cuando hablamos de logística urbana, es decir, del conjunto de operaciones que permite que las mercancías lleguen desde los centros de distribución hasta tiendas, restaurantes y oficinas, la atención suele centrarse en la llamada última milla, el tramo final del recorrido antes de que un vehículo de reparto llegue a su destino.
Sin embargo, una investigación realizada en el LogistiX-Lab, el primer laboratorio de logística urbana en tiempo real de América Latina, con sede en Querétaro, demostró que el verdadero cuello de botella no está en la última milla, sino en los últimos 50 metros, cuando el repartidor busca un espacio para estacionarse y realizar la descarga.
CUESTIÓN DEL LOGÍSTICA
Para agilizar las operaciones de carga y descarga, LogistiX-Lab, en colaboración con el gobierno municipal de Querétaro y cuatro empresas de alimentos y bebidas, desarrolló un experimento de campo en un kilómetro cuadrado del Centro Histórico del municipio.
El programa piloto consistió en que elementos de vialidad, previamente capacitados en logística, mantuvieran despejadas las zonas de descarga señalizadas. Los resultados demostraron la viabilidad de las bahías de carga y descarga: el tiempo de viaje por entrega disminuyó 39 por ciento; el tiempo de estacionamiento, 38 por ciento, y el tiempo total de permanencia de cada vehículo en la zona, un 44 por ciento.
Miguel Gastón Cedillo Campos, profesor de Texas A&M International University y desarrollador del estudio, explicó los beneficios del modelo tras observar cambios en la operación logística: "Cuando las bahías están disponibles y señalizadas, los choferes cambian su estrategia: se estacionan una vez y caminan hasta varios puntos de entrega cercanos. Esto reduce el número de arranques y frenadas, disminuye las emisiones de contaminantes y la probabilidad de accidentes y mejora la fluidez vial".
Durante el piloto, el equipo del proyecto capacitó a 20 policías viales en logística para hacer cumplir las normas de carga y descarga durante un mes. Esta intervención permitió generar datos concretos, convencer a las empresas y demostrar que la coordinación entre la autoridad y la industria produce resultados reales.
RESULTADO MEDIBLES
Municipios como León, Guadalajara, Puebla y Querétaro comenzaron a incorporar la variable logística en sus políticas de movilidad. No obstante, el modelo requiere un diagnóstico previo, un diseño adaptado al contexto local y un esquema de gobernanza que sostenga los resultados en el tiempo. "La gran mayoría de los municipios mexicanos no cuenta con un especialista en logística en su equipo técnico. Esa ausencia tiene un costo enorme para la fluidez del comercio local y la calidad de vida urbana", señala Roberto Aguerrebere Salido, Presidente de la Comisión de Movilidad y Transporte del Consejo Nacional de Desarrollo Urbano (Conared) y consultor independiente en movilidad y distribución urbana de mercancías.
MODELO DE COLABORACIÓN
Los especialistas coinciden en que la bahía de carga y descarga, con tecnología y una regulación adecuada, impulsa el desarrollo local. Este modelo requiere iniciar con un diagnóstico del problema en un polígono delimitado de la ciudad. La intervención en la distribución urbana de mercancías exige actuar en cuatro frentes: reglamentación clara y aplicada, infraestructura adecuada, capacitación del personal municipal y adopción de tecnología para monitorear y ajustar las políticas en tiempo real.
El valor diferencial del modelo probado con el LogistiX-Lab radica en su esquema de colaboración: academia, industria, gobierno y sociedad civil trabajan de manera conjunta en un entorno real, con datos verificables, para cocrear soluciones. Este enfoque, que Cedillo Campos denomina "inteligencia colaborativa en logística", permite desarrollar soluciones que garantizan su sostenibilidad en el tiempo.
Roberto Aguerrebere Salido. Presidente de la Comisión de Movilidad y Transporte del Conared
FOTO: CORTESÍA DE CONARED
Miguel Gastón Cedillo Campos. Profesor de la Texas A&M International University
FOTO: CORTESÍA DE CONARED

