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PRIORITARIO ELEVAR LOS INGRESOS PROPIOS MUNICIPALES

 

El Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2026 define el tamaño de la cancha en la que jugarán los gobiernos estatales y municipales este año: de los más de 10 billones de pesos del gasto total, 2.8 billones corresponden a estados y municipios.

El gasto federalizado sigue representando una parte sustantiva del flujo de recursos hacia las entidades y municipios, equivalente al 27.8 por ciento del gasto neto total estimado para 2026. Esa magnitud explica por qué cualquier cambio en la estructura de transferencias impacta directamente la capacidad operativa local.

Sin embargo, las cifras recientes reflejan un panorama desigual: los recursos federales pueden aumentar en términos absolutos, pero al mismo tiempo reducir partidas programáticas, reasignar fondos o recortar presupuestos en áreas clave como salud, seguridad y desarrollo social. La alta dependencia de los gobiernos locales hacia estas transferencias los mantiene vulnerables ante decisiones presupuestarias nacionales y ciclos políticos que no siempre responden a las prioridades locales. El paquete 2026 contempla montos per cápita de participaciones y aportaciones que promedian 19 mil pesos, aunque su distribución varía entre las distintas entidades.

Ante ese panorama, los gobiernos municipales enfrentan el reto impostergable de fortalecer sus ingresos propios mediante una mayor capacidad recaudatoria, la ampliación progresiva de la base tributaria y una gestión más eficiente del cobro de derechos y servicios. El Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco) advierte que, a nivel subnacional, los ingresos provenientes de fuentes propias apenas alcanzan el 15.5 por ciento del total, lo que confirma la necesidad de cambios estructurales de fondo.

La estrategia para contar con finanzas sanas requiere diagnóstico, voluntad política, capacidad técnica y diálogo social para robustecer la autonomía local. No obstante, la federación conserva la responsabilidad de garantizar recursos suficientes en salud, educación y seguridad.

El PEF 2026 confirma que el federalismo mexicano seguirá siendo esencialmente transferencial; por ello las administraciones municipales deben aprovechar este periodo para avanzar en la construcción de autonomía y resiliencia fiscal.

En esta edición analizamos las implicaciones del presupuesto federal para los gobiernos locales y destacamos la importancia de que los municipios mantengan finanzas sólidas a lo largo de su ejercicio fiscal, además de las estrategias necesarias para alcanzar ese objetivo.

Una gestión eficiente de las finanzas y del gasto público permite mejorar la inversión en mantenimiento urbano, espacios públicos, equipamiento y seguridad, temas que también abordamos en estas páginas.

Al comenzar el nuevo año, deseamos que los gobiernos locales aprovechen las herramientas y estrategias que compartimos cada mes en nuestra edición para fortalecer sus ingresos propios y proteger su patrimonio urbano y social. De este modo, la próxima ronda presupuestal será una oportunidad —y no una amenaza— para transformar la vida cotidiana de millones de mexicanos.

Que disfrute la lectura y tenga un próspero año 2026.

Los editores.