Expediente Abierto
►Urbanismo
Ciudades de 15 minutos, un plan de largo plazo
Tener un modelo de ciudad en el que vivienda, centro de trabajo, servicios y espacios públicos estén a menos de un cuarto de hora de distancia puede ser el punto de partida del desarrollo urbano sostenible
►Por Lucero Almanza Escalante
FOTOS: DREAMSTIME
Las ciudades en México cuentan con el potencial de aplicar los principios básicos de la “ciudad de 15 minutos”: ecología, proximidad, solidaridad y participación, con el fin de lograr un desarrollo urbano sostenible, acorde con las necesidades y demandas de los ciudadanos.
“El concepto de ‘ciudad de 15 minutos’ es bueno para atraer la voluntad política que se necesita, para que las autoridades lleven a cabo las acciones adecuadas. Y para eso se tiene que planear a nivel de ciudad, zona metropolitana y región, con el apoyo de institutos de planeación y de la sociedad civil, con un plan a largo plazo”, destaca Louise David, Secretaria Técnica de la Comisión de Vivienda del Consejo Nacional de Desarrollo Urbano (CONARED).
La especialista indica que contar con espacios donde una persona pueda realizar sus actividades diarias en 15 minutos, implica una menor emisión de gases de efecto invernadero, así como una mayor proximidad entre vivienda, centros educativos, de salud, servicios y actividades recreativas, todo con participación social para la planeación y el desarrollo de cada zona urbana.
“Básicamente, si queremos adaptar un modelo de 15 minutos a ciudades grandes como las que conocemos en México, tendríamos que pensar en ciudades policéntricas —por ejemplo, la Ciudad de México o Tijuana— que tengan varios polos o zonas capaces de satisfacer las necesidades de las personas en 15 minutos”, explica.
Por su parte, Álvaro Villar López, Head de Ventas para WeWork LATAM, comenta que este modelo ha ganado terreno en los últimos años como una respuesta urgente a los desafíos urbanos, especialmente en ciudades latinoamericanas.
La creciente frecuencia de lluvias torrenciales, contingencias ambientales y eventos climáticos extremos en urbes como la Ciudad de México ha evidenciado la fragilidad de la infraestructura urbana y, sobre todo, la insostenibilidad de un modelo basado en traslados largos y centralización.
Entre las ciudades donde se ha aplicado el modelo destaca París, el caso más emblemático, que reconfiguró su estructura urbana para acercar los servicios esenciales a cada barrio. También se han implementado esquemas similares en Melbourne, Portland o Barcelona, bajo conceptos como vecindarios de 20 minutos, supermanzanas o distritos compactos.
“Lo interesante de estos casos es que han generado beneficios reales: reducción del tráfico, fortalecimiento del comercio local y mejora en la calidad de vida. No se trata solo de urbanismo, sino de devolverle tiempo y bienestar a las personas”, señala Villar López.
CÓMO APLICAR EL MODELO
Para establecer estas medidas de desarrollo urbano sostenible, Louise David destaca la necesidad de reflexionar, primero, sobre la política de producción de vivienda. Es necesario trabajar en la gestión del suelo, densificar zonas ya urbanizadas y generar espacios públicos, en coordinación con los tres órdenes de gobierno.
Mariana Flores García, Presidenta de la Comisión de Vivienda del CONARED, agrega que se requiere una visión integral y a escala de la vivienda, que garantice el acceso a servicios. “Esto está relacionado con la asequibilidad, la accesibilidad, la habitabilidad, la adaptación cultural, y el acceso al suelo”.
“Es importante planear con una base de suelo urbanizado, que permita justamente que esta proximidad se dé en torno a la vivienda, para adaptar el modelo de 15 minutos a las demandas de la población”, agrega.
En materia de movilidad, Louise David indica que los gobiernos locales pueden diseñar rutas de transporte público y no motorizado mediante institutos de planeación (Implanes).
En tanto, Flores García destaca que ciudades como la Ciudad de México, Zapopan o Guadalajara ya han establecido modelos de innovación a través de alianzas que integran sistemas alternos de transporte, incluyendo plataformas con componentes de seguridad y rutas inteligentes.
Álvaro Villar comenta que, para aspirar al modelo de ciudad de 15 minutos, es necesario considerar infraestructura de movilidad activa, como ciclovías, banquetas seguras y un transporte público eficiente. También se requieren espacios públicos de calidad, zonas verdes y áreas recreativas, además de conectividad digital y acceso a tecnologías que habiliten el trabajo remoto o híbrido.
Otros aspectos clave, de acuerdo con el directivo de WeWork LATAM, incluyen una red de espacios de trabajo flexibles distribuidos estratégicamente, así como vivienda asequible cercana al empleo.
Álvaro Villar López.
FOTO: CORTESÍA DE WEWORK LATAM
Mariana Flores García.
FOTO: CORTESÍA DE LA COMISIÓN DE VIVIENDA DEL CONARED
Louise David.
FOTO: ARCHIVO ALCALDES DE MÉXICO


