Tips de Gestión
URBES MÁS FRESCAS CON MEJORES DATOS
Los gobiernos locales pueden acceder a herramientas que identifican con precisión dónde intervenir para reducir el calor urbano y orientar mejor la inversión municipal
►Por Ian Sebastian López Solís
FOTO: ©MARIANODENISENKO/ DREAMSTIME.COM
El calor extremo dejó de ser únicamente un problema ambiental. Hoy también representa mayores riesgos para la salud, incrementa la presión sobre la infraestructura urbana, eleva el consumo de energía y aumenta los costos de los servicios públicos.
Gorka Zubicaray, Coordinador de Desarrollo Urbano del Instituto de Recursos Mundiales (WRI) México, explica que el calentamiento global y la expansión urbana intensifican este fenómeno: "La temperatura en todo el planeta está aumentando y, además, los periodos con altas temperaturas son cada vez más extendidos. El segundo factor es el crecimiento de las ciudades, con zonas rurales urbanizadas, pérdida de bosques y ecosistemas frescos que son cubiertos por superficies como el concreto y el asfalto, que absorben el calor".
Entre 2000 y 2019, el calor provocó alrededor de 489 mil muertes cada año en el mundo, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS). Este panorama confirma que las olas de calor requieren estrategias permanentes de adaptación y no únicamente medidas de atención temporal.
Ante este desafío, WRI México y Google desarrollaron Cool Cities Lab, una plataforma que genera mapas de alta resolución sobre temperatura superficial, cobertura vegetal, confort térmico y escenarios de intervención urbana. Su objetivo es aportar evidencia para orientar la planeación urbana, priorizar inversiones y diseñar estrategias de adaptación climática.
INFORMACIÓN MÁS PRECISA
Cool Cities Lab integra información de más de 25 ciudades en cinco continentes, entre ellas Ciudad de México, Monterrey y Hermosillo. La plataforma pone a disposición de gobiernos, instituciones académicas y sociedad civil mapas detallados para analizar las condiciones térmicas y evaluar las distintas alternativas de intervención.
Gorka Zubicaray indica que los mapas alcanzan una resolución de hasta un metro cuadrado, superior a la de otras plataformas, que generalmente trabajan con imágenes de aproximadamente 30 metros. Este nivel de precisión permite identificar con exactitud dónde conviene plantar árboles, instalar sombra, construir parques o modificar los materiales del espacio público para reducir la absorción de calor.
El potencial de la plataforma va más allá de la planeación urbana y ofrece herramientas para la toma de decisiones en distintas áreas de la administración municipal. "Para dependencias como las secretarías de Obras, Medio Ambiente, Protección Civil o Salud puede resultar favorable; estos datos permiten decidir dónde reforestar, qué espacios públicos requieren intervención, qué zonas conviene conservar por los servicios ambientales que prestan e incluso qué modelos de crecimiento urbano generan menor acumulación de calor", subraya el Coordinador de Desarrollo Urbano de WRI México.
EXPERIENCIA LABORAL
De acuerdo con WRI México, la experiencia más avanzada en México la tiene Hermosillo, Sonora, una de las ciudades con mayores temperaturas del país y donde los termómetros pueden superar los 46 grados centígrados durante el verano. Precisamente por esa condición, la ciudad fue seleccionada como una de las 25 participantes del proyecto piloto a nivel mundial.
Cool Cities Lab revela que más de la mitad de Hermosillo cuenta con una cobertura vegetal inferior al 10 por ciento y que, en las zonas con mayor exposición, la sensación térmica puede alcanzar hasta 62 grados centígrados. Esta información permitió identificar con precisión las áreas prioritarias para intervenir.
Gorka Zubicaray destaca la colaboración entre el equipo técnico y el gobierno municipal: "Desde el comienzo del proyecto estuvieron trabajando de forma muy colaborativa con nosotros. La información que íbamos generando se la proporcionábamos y ellos empezaron a detectar zonas de crecimiento urbano donde eran necesarios nuevos parques".
El especialista también señala la importancia de evaluar los resultados de cada intervención: "Es fundamental utilizar la información no solamente para planear antes de hacer las cosas, sino también para medir los efectos y los impactos de las actuaciones después de implementarlas".
La red internacional de Cool Cities Lab también documenta experiencias en Campinas, Brasil, donde incrementar en 20 por ciento el arbolado en calles residenciales podría reducir la sensación térmica entre 1.7 y 8 grados centígrados; en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, donde la combinación de árboles y techos reflectantes prácticamente duplica el efecto de enfriamiento respecto a aplicar una sola medida; y en Atlanta, Estados Unidos, donde los análisis sobre techos fríos contribuyeron al desarrollo de una ordenanza municipal para disminuir las temperaturas urbanas.
Gestionar el calor urbano exige abandonar una lógica reactiva y adoptar políticas públicas sustentadas en evidencia. En un escenario donde las olas de calor serán cada vez más frecuentes e intensas, contar con información precisa permitirá a los gobiernos locales invertir mejor, priorizar intervenciones y construir ciudades más resilientes.

