COMUNIDADES PROTAGONISTAS DE LA OBRA PÚBLICA
El Banco de Materiales recupera el tequio para que gobierno y ciudadanía transformen juntos los espacios públicos
Por Sacnicté Montserrat Caballero Vázquez
FOTOS: CORTESÍA DEL GOBIERNO MUNICIPAL DE OAXACA DE JUÁREZ 2025-2027
El Banco de Materiales del Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez recupera una de las tradiciones comunitarias más arraigadas de la entidad para impulsar el mejoramiento del espacio público. Más que un programa para distribuir cemento, grava y arena, la estrategia retoma el tequio, una práctica ancestral de trabajo colectivo, para convertir a la ciudadanía en protagonista de la transformación de sus nueve barrios y 303 colonias. Su principio rector es claro: lo que las personas construyen con sus propias manos también lo cuidan y lo protegen.
Los resultados son visibles no solo en calles, banquetas y espacios públicos rehabilitados, sino también en comunidades que vuelven a organizarse, dialogar y colaborar para resolver problemas comunes. El tequio, del náhuatl tequítl, que significa tributo o trabajo, es una práctica basada en la cooperación, la solidaridad y el trabajo comunitario, reconocida en la Constitución Política del Estado de Oaxaca y en la Ley de Derechos de los Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas.
El gobierno municipal retomó esta tradición para integrarla a una política pública de participación ciudadana enfocada en el mejoramiento del entorno urbano. El programa Banco de Materiales, con un presupuesto de 17 millones de pesos para 2026, busca elevar la calidad de vida de los habitantes y fortalecer la cooperación vecinal.
El Presidente Municipal, Raymundo Chagoya Villanueva, explica que el objetivo principal del programa es hacer un uso más eficiente de los recursos públicos para beneficiar a un mayor número de colonias. "Logramos que el presupuesto que antes alcanzaba para pavimentar una sola calle hoy, gracias al trabajo en equipo con la ciudadanía, nos permite multiplicar la cantidad de espacios urbanos que podemos mejorar". El alcalde añade que este esquema también reconstruye la confianza ciudadana tras años de obras públicas inconclusas o retrasadas.
Trabajo organizado
A diferencia de la obra pública tradicional, sujeta a procesos administrativos, licitaciones y contratos previos, el Banco de Materiales entrega directamente los insumos para que las comunidades decidan, mediante el tequio, cuándo y cómo ejecutar las obras autorizadas.
El programa transforma así la manera en que se toman decisiones sobre infraestructura urbana. Antes de entregar los materiales, el ayuntamiento organiza reuniones con los habitantes para identificar las necesidades prioritarias de cada colonia o barrio. Las solicitudes pueden presentarse durante los Diálogos Vecinales, el programa Día del Pueblo, la Coordinación de Atención Vecinal o mediante agentes municipales y comités vecinales. El municipio evalúa cada solicitud según el número de personas beneficiadas, el tipo de obra, su ubicación y el compromiso comunitario para aportar mano de obra.
Hasta el momento, la administración local ha entregado 430 toneladas de cemento, 593 metros cúbicos de grava y 532 metros cúbicos de arena en las agencias del municipio. Además de estos materiales, el programa puede suministrar varilla, adoquín o pintura, según las necesidades de cada proyecto.
Más allá de la reducción de costos y del incremento en la participación ciudadana, la combinación del Banco de Materiales con el tequio fortalece la corresponsabilidad social. La comunidad deja de ser solo beneficiaria de las obras para involucrarse en su planeación, ejecución y conservación.
Proceso de ejecución
La agencia de Trinidad de Viguera ejemplifica este modelo. En un solo fin de semana, los vecinos participaron en un tequio para construir guarniciones, banquetas, rodacalles y pavimentar vialidades que históricamente resultaban intransitables, sobre todo durante la temporada de lluvias. El trabajo colectivo, respaldado por los insumos del Banco de Materiales, hizo posible esta intervención.
Antes de cada obra, el municipio elabora un proyecto técnico para determinar su viabilidad y calcular el material necesario. Durante la ejecución, directores responsables de obra brindan asesoría y supervisan que los trabajos cumplan con las especificaciones técnicas, mientras el municipio aprovecha el conocimiento de vecinos con experiencia en construcción.
La coordinación del programa involucra a distintas áreas del ayuntamiento, como Obras Públicas, Tesorería, Contraloría, Gobierno y Territorio, Atención Vecinal y la Secretaría Técnica, además de agentes municipales, comités vecinales, comités de obra y contralorías sociales.
El modelo también incorpora mecanismos de seguimiento y rendición de cuentas. Cada obra cuenta con un expediente técnico que integra el proyecto aprobado, la ubicación georreferenciada, el volumen de materiales entregados, evidencia fotográfica del antes, durante y después, y el número de personas beneficiadas. El municipio complementa este expediente con facturas, comprobantes de entrega y el acompañamiento de distintas dependencias para verificar el uso de los insumos.
"El trabajo en equipo con la ciudadanía nos permite multiplicar los espacios que podemos mejorar y agilizar la entrega de materiales."

Raymundo Chagoya Villanueva
Presidente Municipal de Oaxaca de Juárez, Oax.
El ayuntamiento no entrega los materiales a una persona para su resguardo; los distribuye directamente ante la asamblea comunitaria o el comité vecinal para su uso durante la jornada colectiva de trabajo. Este mecanismo permite que los vecinos presencien la entrega y supervisen el destino de los insumos, lo que fortalece la transparencia y la corresponsabilidad en la ejecución de las obras.
Con base en esta información, el municipio evalúa el impacto del programa en la infraestructura urbana y en la vida comunitaria. Para ello utiliza indicadores relacionados con la transformación del espacio público, el número de personas beneficiadas y la participación vecinal. El objetivo consiste en medir no solo las obras ejecutadas, sino también su contribución al fortalecimiento de la organización comunitaria y del sentido de pertenencia.
Encuentro intergeneracional
Convocar a un tequio no solo organiza una obra; también reúne a vecinos que, en muchos casos, apenas se conocían. La dinámica favorece el diálogo, la colaboración y el encuentro entre distintas generaciones.
Niños, personas mayores, mujeres y personas con discapacidad identifican, desde su propia experiencia, dónde hacen falta rampas, pasamanos, mejor iluminación o cruces peatonales cercanos a escuelas y espacios públicos.
Aunque podría pensarse que las personas mayores quedan excluidas por tratarse de actividades físicamente demandantes, la realidad demuestra lo contrario. Muchas de ellas apoyan preparando alimentos, distribuyendo agua, organizando la logística o cuidando a niños mientras madres y padres participan en los trabajos.
El tequio funciona así como un espacio de convivencia que trasciende la construcción de infraestructura y refuerza el tejido social. El resultado es un espacio público recuperado que, al ser utilizado y cuidado por la comunidad, reduce el riesgo de abandono. Quienes participan en la obra mantienen el lugar en buenas condiciones porque representa horas de esfuerzo compartido.
Chagoya Villanueva resume el alcance del programa: "El Banco de Materiales, por tanto, va mucho más allá del cemento, la grava o la arena; también entrega herramientas de esperanza para mejorar la calidad de vida y construir una mejor ciudad. Hacia un municipio más unido, participativo y con objetivos compartidos".