SUPERVISIÓN DEL ABASTO HÍDRICO EN TIEMPO REAL

 

El C4 del Agua de La Paz registra y ordena la distribución del recurso para garantizar que llegue a todas las familias

 

Por Diana Pinedo Ortega
FOTOS: CORTESÍA DEL GOBIERNO MUNICIPAL DE LA PAZ

El gobierno municipal de La Paz, Baja California Sur, transformó la gestión del recurso hídrico con la creación del Centro de Monitoreo del Agua, un sistema que opera las 24 horas para detectar fugas, combatir el "huachicol" del agua y optimizar el funcionamiento de la red de distribución en uno de los municipios con el clima más árido del país.

Durante décadas, el organismo operador de agua de La Paz actuó de forma reactiva: atendía fallas cuando ya habían dejado sin servicio a familias enteras, sin capacidad para anticiparlas. Este modelo cambió en 2021, cuando la administración encabezada por la Presidenta Municipal, Milena Paola Quiroga Romero, asumió que administrar el agua requería, antes que nada, medirla. Bajo esa premisa surgió el Centro de Monitoreo del Agua, conocido como C4 del Agua, un modelo pionero para la administración del recurso hídrico. "El C4 del Agua tiene un propósito claro: que el agua que se extrae para las familias realmente llegue a sus hogares y no se pierda por fugas, fallas, desorden o robo", explica Amor Fenech Montaño, Presidenta Municipal en funciones de La Paz.

La filosofía que guio la creación del sistema plantea que la gestión del recurso debe ir más allá de perforar más pozos o responder a fugas. "Era necesario conocer y ordenar lo que ya teníamos, primero necesitábamos saber cuánta agua se extraía de cada uno de los pozos, cómo se distribuía a través de la red y cuánta de esa agua llegaba a los usuarios", detalla Fenech Montaño.

De acuerdo con autoridades municipales, la inversión total asciende a 5 millones 834 mil pesos, ejercidos entre 2021 y 2026 con recursos propios del organismo operador y programas federales como el Fondo para la Infraestructura Social Municipal (FISM), el Fondo para la Infraestructura y Aportación (Fiapo) y el Programa de Devolución de Derechos (Prodder). Con estos recursos, el municipio rehabilitó la instrumentación y comunicación de seis pozos, tres puntos de macro medición y siete tanques.

Para maximizar resultados con un presupuesto limitado, el organismo aprovechó talento interno y desarrolló soluciones propias. Integró la plataforma OpenRemote a su sistema de gestión, creó una aplicación para el seguimiento de valvuleros, incorporó módulos de consulta de volúmenes en tanques y desarrolló nuevos tableros SCADA, lo que evitó la contratación de soluciones comerciales especializadas. Así, el sistema prioriza el uso más eficiente de cada litro de agua disponible.

Vigilancia 24/7

El Centro conecta y visualiza en tiempo real las variables más sensibles del sistema: producción de pozos, flujo en acueductos, niveles de tanques, estado de bombas y comportamiento de la red de distribución. La plataforma integra medidores ultrasónicos, sistemas de macromedición, sensores de nivel, presión y caudal, automatización de pozos y cámaras de videovigilancia, todo concentrado en tableros que el personal supervisa de manera permanente. "El monitoreo funciona de manera continua, con vigilancia las 24 horas sobre variables e instalaciones estratégicas", explica el arquitecto Abimael Ibarra Abundez, Director General del Organismo Operador Municipal del Sistema de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento de La Paz (OOMSAPAS).

Este seguimiento permite identificar variaciones entre el volumen extraído y el que llega a las colonias, lo que puede indicar fugas, fallas de presión o extracciones irregulares. El sistema analiza cada anomalía con un protocolo claro: primero descarta maniobras programadas; después cruza variables como caudal, niveles de tanque y consumo eléctrico; posteriormente revisa videovigilancia y, de ser necesario, envía personal a campo antes de clasificar el evento.

La inversión total en el C4 del Agua asciende a 5 millones 834 mil pesos, ejercidos de manera gradual entre 2021 y 2026
Las labores de monitoreo recuperan hasta 1.8 millones de litros diarios, el abasto equivalente a más de 1,600 hogares
El municipio visualiza en tiempo real el nivel de pozos, estado de las bombas y comportamiento de la red de distribución

"El C4 del Agua tiene un propósito claro: que el recurso realmente llegue a los hogares y no se pierda por fugas, fallas o robo."

Amor Fenech Montaño

Amor Fenech Montaño

Presidenta Municipal de La Paz, B.C.S.

Un equipo especializado opera el C4 y analiza el comportamiento de la red. Los operadores reciben capacitación en interpretación de variables hidráulicas, funcionamiento de infraestructura, lectura de tendencias, manejo de la plataforma, videovigilancia y protocolos de comunicación. En su jornada revisan el estado del sistema, supervisan la producción de pozos, vigilan niveles, verifican tandeos, clasifican alertas, se comunican, coordinan cuadrillas y documentan cada incidencia hasta su cierre.

Este esquema ya impacta los tiempos de atención: las incidencias de gran escala se resuelven en aproximadamente una semana, mientras que las fallas puntuales se atienden en uno a tres días. Antes, una fuga no visible podía permanecer durante semanas o meses sin identificarse por falta de información oportuna.

Golpe al "huachicol" del agua

Antes de la implementación del sistema, el robo de agua representaba un problema relevante. Autoridades documentaron intervenciones en acueductos mediante instalaciones conocidas como "garzas", desde donde se cargaban entre 38 y 150 pipas diarias en distintos puntos, hasta alcanzar 1.8 millones de litros sustraídos de la red pública.

En palabras de Fenech Montaño: "El agua se extraía de una red pública, entonces no llegaba a las colonias y posteriormente era vendida a las mismas familias afectadas. Por eso decimos que combatir el 'huachicoleo' es defender el derecho humano al agua".

Desde enero de 2026, el sistema permitió recuperar un volumen estimado de 1.8 millones de litros diarios, equivalente al abasto de más de 1,600 hogares. La instalación de cercos perimetrales y cámaras, junto con el monitoreo continuo, redujo el vandalismo y el robo de cableado que afectaba a los pozos antes de 2022. Aun así, las autoridades reconocen nuevos incidentes que obligan a reforzar la vigilancia física y la coordinación con seguridad pública.

Cobertura y visión a futuro

Actualmente, el C4 opera 34 macromedidores, 17 pozos con telemetría activa, 11 tanques instrumentados y 32 cámaras de videovigilancia. Esta red permite dar seguimiento a 66 colonias y fraccionamientos y beneficia a más de 110 mil habitantes. El organismo aclara que la cobertura varía: algunas zonas cuentan con monitoreo directo, mientras otras se supervisan de forma indirecta a través de la infraestructura que las abastece.

La siguiente fase contempla la expansión hacia cinco puntos prioritarios: tres calles, un libramiento y el Tanque Península Sur, lo que ampliará la medición en colonias como Miramar, Santa Fe, Villa Santa María y Fidepaz.

Para la ciudadanía, el cambio se nota en la respuesta ante reportes de falta de agua. "Ya no dependemos únicamente de una percepción o de una revisión aislada; podemos consultar la producción de los pozos, los niveles de los tanques y el comportamiento del sistema", señala la alcaldesa, quien reconoce que persisten retos, pero subraya el avance hacia una gestión basada en datos.

El objetivo de mediano plazo consiste en convertir el C4 en una plataforma integral de inteligencia hídrica capaz de anticipar fallas antes de que ocurran. La siguiente etapa integrará reportes ciudadanos y órdenes de trabajo en un mismo tablero de análisis, además de incorporar modelos históricos y predictivos para planear mantenimientos preventivos. "No se puede administrar lo que no se mide", resume Fenech Montaño, como mensaje para otros municipios del país. "Invertir en inteligencia hídrica no es un lujo tecnológico, es una herramienta para proteger el agua, reducir costos, mejorar el servicio y tomar decisiones con evidencia".