Tips de Gestión

PREVENCIÓN Y ADAPTACIÓN ANTE RIESGOS

 

El cambio climático obliga a los gobiernos municipales a priorizar la planificación y resiliencia para mitigar vulnerabilidades en infraestructura y garantizar el bienestar de los habitantes.

 

►Por Ilse González Ruiz
FOTO: CRISANTA ESPINOSA AGUILAR _CUARTOSCURO
En los últimos años quedó expuesta la vulnerabilidad de las ciudades ante los fenómenos naturales provocados por el cambio climático. Ante ello, sociedad y gobierno deben avanzar hacia un entorno de desarrollo sostenible y amigable con el ambiente.

Los riesgos antrópicos –aquellos que dañan el entorno por la negligencia humana–, se manifiestan en eventos sanitarios y químicos en zonas urbanas, derrames de sustancias peligrosas, explosiones, contaminación del aire y suelo, así como peligros derivados de la actividad en zonas industriales. Mientras que los riesgos naturales geológicos como sismos, deslizamientos, tsunamis y agrietamientos demandan planes de contingencia y adaptación porque, aunque no se pueden evitar, sí es posible controlarlos y mitigar sus efectos.

En tanto, los riesgos hidrometeorológicos, que van de la mano con el cambio climático, como huracanes, ciclones, inundaciones, sequías, ondas de calor, heladas y tormentas eléctricas, son agravados o intensificados por actividades industriales que elevan la cantidad de gases de efecto invernadero y la temperatura global.

RESILENCIA Y ADAPTABILIDAD

Rubén Isaí Ponce Barceló, consultor en sostenibilidad y gestión de riesgos climáticos, advierte cambios meteorológicos en los últimos años, principalmente en la capital del país, con lluvias y calor alterados en intensidad y temporalidad. "La Ciudad de México está preparada para sismos, pero no para inundaciones, porque nunca hubo planes para ese tipo de riesgos", señala en entrevista con Alcaldes de México.

En este sentido, comenta que la gestión municipal debe avanzar hacia la adaptabilidad con iniciativas de mitigación y resiliencia, pensando en que los eventos climáticos suelen ser impactantes. "Cuando hablamos de riesgo no es solo hablar del futuro, sino de cómo estamos construyendo el presente, porque el riesgo aparece cuando fenómenos naturales impactan ciudades vulnerables", advierte Ponce Barceló.

De acuerdo con el Panel Intergubernamental de Cambio Climático de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el riesgo climático es una combinación entre el peligro hidrometeorológico, la vulnerabilidad de las ciudades y la exposición a los riesgos, factores que, de acuerdo con el especialista, deben considerar los municipios para evaluar los riesgos más críticos y moderarlos según los diferentes escenarios. "Si bien existen ciertas localidades, como Baja California y Guerrero, donde históricamente hay buena respuesta a riesgos climáticos y están adaptadas para ciclones o huracanes, no están preparadas para la incertidumbre de los futuros cambios meteorológicos", puntualiza.

Al respecto, el ingeniero ambientalista resalta la importancia de generar estrategias de resiliencia multilaterales donde todos los niveles de gobierno y sectores estén involucrados para poder llevar una vida segura ante los fenómenos.

Considera esencial generar una cultura en educación ambiental y adaptar modelos de éxito como los de Colombia, donde se invierte en programas para mitigar la intensificación del cambio climático, así como en iniciativas de riesgo y protección civil orientadas a la reacción oportuna y coordinada con el sector salud. "México es uno de los países más expuestos al cambio climático por su ubicación geográfica; por ello, los gobiernos deben generar mayor conciencia y transitar hacia modelos más verdes", indica.

ACCIONES MUNICIPALES

En San José del Cabo, de octubre a mayo se intensifican los incendios urbanos y forestales debido a factores como la sequía, el uso de calentadores invernales y accidentes domésticos que elevan estos riesgos. El municipio también enfrenta una temporada de sequía y ha comenzado a registrar actividad sísmica recurrente. Omar Barreda Núñez, comandante del Departamento de Bomberos de San José del Cabo, explica que, históricamente, la localidad no había experimentado tantos sismos como en la actualidad.

Ante estos fenómenos, resalta que los elementos de Protección Civil trabajan en estrategias mediáticas de resolución y resiliencia, así como en una planeación anticipada. "Como municipio tenemos experiencia sobre los fenómenos que son comunes como los ciclones tropicales o los incendios. Tenemos experiencia sobre la evacuación y el trabajo directo con la población en la fase preventiva para anticipar la fase reactiva", detalla.

Cada año las brigadas comunitarias ofrecen capacitaciones preventivas y reactivas. Además, Protección Civil acude a escuelas para capacitar a docentes y alumnos, con el propósito de fomentar una cultura de prevención y respuesta ante riesgos, abunda el funcionario.

Para medir fenómenos como los ciclones, frecuentes en San José del Cabo, el municipio cuenta con un sistema de monitoreo en coordinación con la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y con plataformas internacionales conectadas a una base de datos satelital. "A través de nuestro Centro de Diagnóstico Meteorológico podemos determinar cuándo un fenómeno está lo suficientemente cerca y actuar de manera preventiva para evitar catástrofes y pérdidas humanas", expone.

Asimismo, el municipio mantiene un convenio con Microsoft para operar un sistema conectado que ayuda a prevenir fenómenos como ciclones y sismos. A través de una aplicación de la empresa, es posible detectar con anticipación los riesgos y activar los protocolos de emergencia establecidos.