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PROYECTOS COLECTIVOS PARA LA COHESIÓN SOCIAL

 

La creación de murales en espacios públicos fomenta el sentido de identidad y pertenencia cuando los planea y ejecuta la comunidad

 

►Por Martha Palma Montes
FOTOS: CORTESÍA DE ÓRBITA CENTRAL 

Los murales son considerados un instrumento de cohesión social que impulsa la cooperación e interacción entre las personas que desean embellecer su entorno, además de reflejar historias o tradiciones relevantes de una localidad. Adquieren relevancia porque favorecen el trabajo colaborativo y pueden mejorar la percepción de seguridad y confianza en su entorno.

La Fundación Botín, en España, declara que el arte aporta grandes beneficios a la sociedad porque cuestiona las normas sociales, promueve el diálogo intercultural y contribuye al desarrollo personal y emocional. En esa línea, en busca de contribuir al desarrollo integral de la comunidad, en Pachuca de Soto, Hidalgo, fueron creados alrededor de 50 murales en menos de seis meses. Este esfuerzo contó con la participación de artistas, empresarios, escuelas, sociedad civil y gobierno local, los cuales mantienen el compromiso de donar materiales, alimentos y otros insumos para dar continuidad al proyecto.

SALVAGUARDIA SOCIAL

Bajo el modelo denominado cocultura, el Instituto Municipal para la Cultura de Pachuca fomenta el sentido de pertenencia y la cohesión social por medio de la creación de murales, además de contar con una escuela especializada en muralismo bajo la dirección de Jesús Rodríguez Arévalo, donde la mayoría de los estudiantes son mujeres. "Los murales cambian el entorno en lugares donde antes no transitaban las personas, ahora son puntos de encuentro para contemplar las obras", explica Ángel Alberto Aguillón López, titular del instituto.

Agrega que el sentido de pertenencia surge cuando los vecinos participan en los talleres de la escuela municipal de muralismo para decidir el lugar y la temática de las obras, conforme a las historias de la comunidad. "La base de todos los proyectos es la ciudadanía que diariamente transita por los espacios. La percepción de seguridad aumenta debido al embellecimiento del entorno por medio de los murales. Pachuca ahora es una ciudad creativa que promueve la libertad de expresión a través de la cultura", enfatiza Ángel Aguillón.

Algunos espacios intervenidos son el mural del barrio de San Clemente, que retrata sus orígenes mineros y es cuna de beisbolistas; el del Callejón del Viento, que narra la leyenda de la Diosa del Viento y la llegada de la comunidad china, además de otros murales relacionados con festividades tradicionales. Las técnicas utilizadas incluyen el uso de fierro, cemento, pintura vinil y acrílica, y pigmentos naturales.

"Para nosotros el muralismo tiene la capacidad de integrar familias y a la sociedad en general; todas las intervenciones en la ciudad incluyen una faena de limpieza de los espacios, iluminación, y selección de colores brillantes, entre otras adecuaciones para que el espacio sea más amigable", afirma el funcionario, y hace una invitación a otros municipios a comprobar el poder transformador del arte "para cambiar radicalmente nuestros entornos".

ARTE COLABORACIÓN

Otra referencia de cohesión social a través de expresiones culturales está en San Simón Ticumac, con calles revestidas de murales que representan aspectos históricos y tradiciones de la comunidad. Esta localidad es uno de los 10 pueblos originarios de la alcaldía Benito Juárez en la Ciudad de México, donde los vecinos participaron en la creación de 13 murales.

Las obras fueron ejecutadas en el marco del festival Distrito de Arte Indeleble, presentado por WOMB México y Mezcla InSitu, un proyecto de intervención artística y urbana impulsado por la artista multidisciplinaria Joui Turandot y el muralista Dan Silva. A través del esgrafiado, una técnica que consiste en tallar o raspar la superficie de los muros, los artistas involucrados escucharon y estudiaron los relatos de los habitantes para plasmarlos en sus diseños.

El festival de muralismo Distrito de Arte Indeleble tardó cuatro años en materializarse debido a los trámites para solicitar apoyo económico ante fundaciones de Estados Unidos y subastas de obras de artistas de diferentes países. El proyecto surgió desde la iniciativa privada y contó con el apoyo de la mayordomía y la congregación de la Iglesia de San Simón. Los allegados a esta comunidad compartieron el objetivo de recuperar el espacio público como lienzo vivo y archivo de la memoria colectiva. "Existen estudios que comprueban que tener espacios públicos bonitos ayuda a disminuir los índices de violencia; además vivir la experiencia de trabajar día y noche en una calle para crear un mural de la mano de los vecinos es indescriptible", comparte Joui Turandot en entrevista para Alcaldes de México. El arte, refiere, tiene el poder de brindar felicidad y unir a las personas sin importar su nacionalidad o estrato social. Durante el festival, Distrito de Arte Indeleble también ofreció un seminario, dos conversatorios y talleres de fabricación de azulejos y objetos de barro, en los que participaron varias familias que disfrutaron del aprendizaje.
Ángel Alberto Aguillón López.              

Ángel Alberto Aguillón López.

FOTO: CORTESÍA DEL INSTITUTO MUNICIPAL PARA LA CULTURA DE PACHUCA

Joui Turandot.

 

 

 

 

 

 

 

Joui Turandot.

FOTO: CORTESÍA DE LA ORBITA CENTRAL