De destino turístico internacional a polo de inversión, negocios y relaciones globales, San Miguel de Allende atraviesa una transformación que comenzó hace más de una década.
Fotos: Cortesía del Gobierno Municipal de San Miguel de Allende.

El Alcalde de San Miguel de Allende, Mauricio Trejo sostiene que detrás del cambio constante del municipio existe una fórmula: continuidad, seguridad, confianza empresarial y coordinación con el Gobierno de Guanajuato.
Durante décadas, hablar de San Miguel de Allende era hablar inevitablemente de turismo; de sus calles, arquitectura, patrimonio, hoteles, gastronomía y de una comunidad internacional que convirtió a la ciudad en uno de los destinos mexicanos con mayor reconocimiento fuera del país.
Sin embargo; actualmente, San Miguel comienza a desempeñar un papel diferente dentro de Guanajuato: concentra turismo de alto valor, inversión, actividad industrial, encuentros empresariales, relaciones internacionales y decisiones estratégicas que rebasan las fronteras municipales.
Y ese cambio permite entender por qué el Gobierno de Guanajuato eligió precisamente el Parque Industrial Polígono Empresarial de San Miguel de Allende para presentar Guanajuato Suma, la nueva estrategia económica estatal.

UNA DECISIÓN TOMADA HACE MÁS DE UNA DÉCADA
Mauricio Trejo recuerda 2012 como un punto de inflexión.
Apenas comenzaba su primera administración cuando planteó, junto con empresarios, que el crecimiento económico de San Miguel necesitaba dejar de depender exclusivamente de su mercado local.
“La economía no puede ser ya local, tiene que ser una economía regional y tenemos que aprovechar al cien por ciento el potencial de cada uno de los municipios”.
La apuesta tenía una dificultad evidente. ¿Cómo desarrollar una nueva plataforma industrial dentro de un municipio cuyo principal activo económico era precisamente su patrimonio histórico y cultural?
La respuesta fue construir un modelo que permitiera sumar nuevas vocaciones económicas sin sustituir las existentes. El parque industrial terminó convirtiéndose en una de las expresiones más visibles de esa estrategia, para Trejo, su existencia demuestra algo más profundo que la llegada de empresas.
“Empezamos bajo el Modelo San Miguel a construir lo que diez o trece años después iba a ser prueba fehaciente de lo que siempre decimos nosotros: continuidad, buenas prácticas y trabajar de la mano de buenos gobiernos”.
Las ciudades difícilmente modifican su estructura económica durante un periodo de gobierno. Las inversiones necesitan infraestructura, seguridad, certeza, talento, conectividad y decisiones que sobrevivan a los calendarios electorales.

DE CIUDAD TURÍSTICA A ECONOMÍA DIVERSIFICADA
El cambio puede observarse en la cantidad de economías que actualmente conviven dentro del municipio.
Turismo cultural. Gastronomía. Hotelería. Industria. Desarrollo inmobiliario. Turismo de romance. Sector vitivinícola. Servicios especializados. Turismo de naturaleza. Economía creativa. Reuniones y negocios.
No se trata de abandonar el turismo, se trata de utilizar la fortaleza internacional de San Miguel para desarrollar nuevas actividades alrededor de él.
La ciudad llega a esta nueva etapa después de haber sido reconocida nuevamente por Travel + Leisure como la mejor ciudad del mundo, alcanzando el primer lugar por tercera ocasión consecutiva.
Pero Mauricio Trejo insiste en ampliar la lectura económica de ese reconocimiento.San Miguel, afirma, debe ser referente de turismo cultural, bodas y vino, pero también de turismo de negocios.
La dimensión de algunos de estos sectores permite entenderlo. Durante el último año, de acuerdo con cifras municipales, San Miguel recibió 937 bodas, una industria que moviliza hoteles, restaurantes, banquetes, floristas, transportistas, productores, diseñadores, recintos y decenas de servicios especializados.
En esta evolución aparece otro factor: la relación entre el municipio y el Gobierno del Estado.
La presentación de Guanajuato Suma en San Miguel adquiere relevancia precisamente por ello.
La estrategia encabezada por la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo plantea una nueva etapa para la política económica de Guanajuato, con inversiones anunciadas por 2 mil 558 millones de dólares y una visión que busca fortalecer competitividad, inversión y desarrollo regional.
Para San Miguel, la oportunidad está en convertirse en una de las plataformas desde las cuales esa estrategia pueda materializarse. Trejo reconoce en la gobernadora una aliada para llevar el proceso de diversificación económica a una siguiente fase.
La relación institucional entre Libia Dennise García y Mauricio Trejo plantea, además, una característica relevante dentro del contexto político contemporáneo: la cooperación por encima de las diferencias partidistas.

SIN SEGURIDAD NO HAY ECONOMÍA
Existe otro componente que San Miguel busca incorporar a su narrativa económica: seguridad. Durante mucho tiempo, turismo, promoción económica y seguridad fueron tratados como agendas independientes.
Trejo plantea exactamente lo contrario.
“La economía crece porque hay seguridad. No hay economía sin seguridad”.
La afirmación resume una lógica empresarial elemental.
Una empresa analiza infraestructura, ubicación, costos, disponibilidad de talento e incentivos antes de invertir. Pero también evalúa riesgos.
Lo mismo ocurre con un turista que decide un destino, una pareja que organiza una boda internacional, una compañía que realiza una convención o una familia que decide adquirir una propiedad.
Por ello, el gobierno municipal sostiene que la reducción de los delitos de alto impacto forma parte también de su estrategia de competitividad.
Trejo asegura que San Miguel ha llevado algunos indicadores de delitos de alto impacto a niveles comparables con los registrados hace dos décadas, resultado que atribuye a la coordinación entre municipio, Estado, Federación, Fuerzas Armadas y autoridades de procuración de justicia.
Porque el crecimiento también genera presión sobre vivienda, movilidad, servicios públicos, agua, territorio e infraestructura. El verdadero examen para el llamado Modelo San Miguel será demostrar que la expansión económica puede convivir con la conservación del patrimonio y con una mejor calidad de vida para quienes habitan permanentemente la ciudad.
Mauricio Trejo parece tener claro que la competencia ya no ocurre solamente entre municipios vecinos. Las ciudades compiten por talento, inversión, visitantes, eventos, proyectos y confianza.
Y San Miguel quiere competir desde una posición diferente. “Cuenta con San Miguel de Allende para seguir siendo punta de lanza en muchas cosas: inversión, turismo, generación de imagen, buen nombre”.
La frase sintetiza la evolución de una ciudad que durante años construyó una de las marcas turísticas más poderosas de México y que ahora pretende utilizar ese capital para algo mayor.









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