Conozca los árboles solares

Publicado Por

Rodrigo CalderónNo tienen hojas ni flores, pero sí ramas. No proporcionan oxígeno o frutos, pero sí dan luz. Nos referimos a los árboles solares que fueron “plantados” en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Técnicamente llamados Na2light —derivado de su nombre en inglés Natural Light—, estos artefactos funcionan como cualquier otra luminaria solar. La diferencia radica básicamente en su diseño y multifuncionalidad.

Según el número de ramas que tengan —de 6 a 11—, los Na2light miden alrededor de tres metros de ancho por cinco de alto. Son capaces de iluminar entre 10 y 18 metros a la redonda y sólo necesitan de una exposición promedio de seis horas a la energía solar para recargarse. Pueden alumbrar hasta por 10 horas continuas.

En los extremos de cada rama se ubican paneles solares que simulan hojas, las cuales recolectan la energía del sol y la convierten en energía eléctrica. La capacidad de carga de cada panel es de 165 watts por hora.

Cada rama también cuenta con una luminaria de 16 lámparas LED, mismas que al momento de encenderse gastan en conjunto entre 100 y 120 watts, “casi la misma cantidad de energía que consume un foco incandescente utilizado en un hogar”, comenta Rodrigo Calderón, director de Operaciones de Energetika Technologies, empresa mexicana.

Estas ramas están unidas con cables a la base o tronco, donde se ubica un dispositivo que puede almacenar la energía en una batería o bien enviarla a la red eléctrica de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). En el primer caso, las baterías tienen un controlador conectado directamente a los focos LED, para que no haya desperdicio de energía al momento de hacer la conversión a corriente alterna.

Sobre el segundo supuesto, Rodrigo Calderón explica que “todas las redes eléctricas funcionan como un circuito, y dado que la energía está en constante circulación, se puede inyectar energía al cableado que ya existe”.

La decisión de utilizar batería o conectar los árboles a la red eléctrica depende de cada situación en particular. Cuando ya existe un cableado en la zona o simplemente se van a reemplazar luminarias, conviene más conectar los árboles a la red para aprovechar la infraestructura y no desperdiciar recursos económicos. Cuando se trata de instalaciones nuevas y no existe cableado en el lugar, se recomienda utilizar árboles con baterías.

Los tres árboles instalados en las calles de Alhóndiga y Corregidora, del Centro Histórico de la Ciudad de México, cuentan con batería y están conectados también a la red. El encendido es controlado por un dispositivo que enciende y apaga la luminaria conforme a la cantidad de luz natural que haya en el entorno.

FUTURO: RECARGAR DISPOSITIVOS MÓVILES

Iluminación Árbol SolarLas posibilidades para el uso de los Na2light son muchas. Aunque por el momento únicamente alumbran las calles, en un futuro se pretende instalarles entradas para cargar celulares o enchufes para conectar laptops o cualquier otro dispositivo electrónico. Al tronco también se le pueden acondicionar bancas para sentarse o un rack para estacionar bicicletas.

La vida útil de los árboles solares es larga. Los focos LED tienen una duración de aproximadamente 10 años o 50 mil horas (lo que suceda primero). Los paneles fotovoltaicos fabricados de silicio monocristalino, con una operación diaria de seis horas promedio, tienen una duración de 25 años. En el caso de la batería, si calculamos una operación diaria de seis horas y autonomía de tres días, su vida útil es de cinco años.

IMPACTO SOCIAL

La instalación de estos árboles forma parte del programa de rehabilitación de la zona de La Merced, uno de los barrios más representativos del centro de la capital del país, impulsado por autoridades del gobierno del Distrito Federal (DF).

“En promedio las luminarias de alumbrado público están encendidas 14 horas, que multiplicadas por los 250 watts que gasta una luminaria normal a diario, por los 365 días del año, se estarían ahorrando aproximadamente 1 millón 277 mil watts anuales por árbol solar”, afirma Calderón.

Los artefactos no sólo conjuntan la tecnología con la arquitectura de los espacios, sino que además involucran al público con el funcionamiento de las ecotecnologías, gracias a la interacción de la comunidad con la luminaria.

Por la tecnología con la que funcionan los Na2light, un árbol de este tipo ahorra en promedio 0.31 toneladas de CO2 al año. Un dato interesante es que para la fabricación de las lámparas LED —diodos emisores de luz—, no se emplean contaminantes como el mercurio que sí está presente en los focos tradicionales.

Al tratarse de una propuesta sustentable, los árboles solares también tienen un impacto social, ya que algunos de ellos han sido fabricados de manera artesanal por internos del Reclusorio Oriente de la Ciudad de México, previa capacitación. El objetivo a mediano plazo es que los reclusos se hagan cargo de producir todos los árboles que vayan a ser instalados en el DF, comenta el directivo.

El precio de venta de los árboles oscila entre 70 y 80 mil pesos cada uno, según las ramas que tenga. Además de la Ciudad de México, existen otros proyectos en el país para adoptar este tipo de tecnología. Por ejemplo, se trabaja en un programa piloto para iluminar el Parque Fundidora de Monterrey, además de que hace unos meses se instaló otro equipo en el Deportivo Boulevares, del municipio de Naucalpan, Estado de México.

Deja un comentario

No Announcement posts

A %d blogueros les gusta esto: