Estamos preparados, pero tememos a don Goyo.

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Tetela del volcánTetela del Volcán, Mor.- Vivir bajo el volcán Popocatépetl no es fácil, reconoce el presidente de este municipio, Jorge Hernández Mendieta. “Se vive con temor. Nos acostamos con la preocupación de qué va a pasar mientras dormimos.”

La cabecera municipal de Tetela del Volcán está ubicada a 21 kilómetros en línea directa de la boca del volcán, y sólo en la localidad hay cerca de 20 mil habitantes que se encuentran en esta zona de alto riesgo. En situación semejante se encuentran otros municipios cercanos al volcán, que son Ocuituco, también en Morelos; Tochimilco y Santiago Xalitzintla, del estado de Puebla; y Ecatzingo y San Pedro Nexapa, en el Estado de México.

El Popocatépetl comenzó a manifestar actividad en 1994, pero en 1997 se destruyó el domo que cubría la boca, lo cual dejó al descubierto una laguna de magma de 400 metros de diámetro, y a partir de entonces el volcán —también llamado Don Goyo— no ha dejado de liberar energía.

Las exhalaciones reportadas en lo que va de 2012 se han incrementado considerablemente, lo que ha causado preocupación.

“Esta actividad que ha tenido ha sido mucho más fuerte que en otras ocasiones”, asegura el gobernante local.

Jorge HernándezEl Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) transmite diariamente a todos los municipios y localidades de la zona una serie de tres boletines en la mañana, tarde y noche.

Al cierre de esta edición, el semáforo de riesgo de la zona se encontraba en Amarillo Fase 3, es decir grave, pero no para desalojar. El siguiente nivel del semáforo es Rojo Fase 1, lo cual significa que la población debe empezar a movilizarse.

Ante la posibilidad de que cambie el semáforo, Hernández Mendieta asegura que los habitantes de Tetela están listos para responder ante cualquier eventualidad y que tardarían máximo una hora en desalojar.

Explica que regularmente se organizan simulacros de evacuación, junto con el Ejército Mexicano, además de que el sistema de transporte público se encuentra listo para trasladar a la gente en caso de desastre.

Asimismo, se realizan campañas de información en escuelas, además de que se reparten cubrebocas y planos de evacuación. Los adultos que no estudian se informan cuando sus hijos les llevan los folletos a sus casas “o de alguna otra manera”, comenta el munícipe. Sin embargo, Hernández Mendieta aclara: “No podemos ir más allá de esta información porque sería irresponsable de nuestra parte”.

En una visita que hizo este reportero a Tetela del Volcán, a finales de mayo, se dio cuenta de que la carretera principal —a donde desembocan las dos vías de evacuación de la localidad— se encontraba en obra desde hace más de un mes, de modo que si Don Goyo hiciera erupción, la mayoría de los habitantes de la cabecera municipal quedarían atrapados o tendrían serias dificultades para avanzar hasta las afueras de la localidad. La otra opción sería transitar por las calles sin pavimentar a riesgo de perderse entre casas y árboles.

OBSTÁCULOS EN EL CAMINO

Como esEl municipio cuenta con dos rutas de evacuación: la Ruta 1, por la localidad de Hueyapan; y la Ruta 2, por Tlalmimilpan y Yecapixtla. los caminos comunican a Cuautla y Cuernavaca, Morelos.

Las obras en la carretera se financian con recursos del Gobierno Federal, que ha invertido 18 millones de pesos (mdp). La idea es que la carretera quede terminada antes del 31 de diciembre, cuando concluye la administración. “Esa es la meta, terminar esa obra lo más pronto posible porque es nuestra ruta de evacuación”, dice el alcalde.

Para colmo, algunos anuncios de las rutas de salvamento tienen grafitis y otros sirven para colgar publicidad de los candidatos locales a puestos de elección popular. No obstante, los habitantes de Tetela no le tienen miedo al Popocatépetl, ni siquiera ahora cuando está más alborotado.

“Esta noche va a caer ceniza”, dice muy tranquilo Jesús —un empleado de la presidencia municipal—, al tiempo que mira al cielo donde las fumarolas de Don Goyo se acumulan y forman nubes grises.

En las mantas con las advertencias sobre una posible erupción, que están colocadas a la entrada del municipio, las imágenes reflejan un volcán tranquilo, lleno de nieve, como una foto de postal que no inspira miedo.

Pero cuando se ve la boca del volcán por encima de una ladera, mientras lanza fumarolas, la impresión es distinta, esa imagen sí que mueve al susto. “En las noches, cuando no hay ruido del pueblo, se oyen las explosiones y se ve la lumbre”, cuenta una habitante de Tetela del Volcán a este reportero.

SIN RECURSOS ADICIONALES

Jorge Hernández Mendieta es profesor de primaria y se postuló a la presidencia municipal apoyado por una coalición de los partidos Acción Nacional (PAN) y Social demócrata (PSD).

La administración arrancó en noviembre de 2009 con el volcán dormido. Ahora el panorama es totalmente distinto y el plan de gobierno cambió de un año a la fecha. La prioridad es brindar protección civil, para lo cual se trabaja en la construcción de 250 techos de losa, y van por 100 más, con un presupuesto de 2 millones 100 mil pesos.

El municipio no cuenta con recursos adicionales en caso de una contingencia, solamente trabaja con su presupuesto anual —cerca de 50 mdp anuales—, lo que incluye dinero del Ramo 33, que se utiliza para obras menores como reparación de banquetas. “Yo creo que lo debe tener contemplado la Federación, porque a nosotros no nos han hecho llegar recursos extraordinarios para ese tipo de casos”, comenta el alcalde.

En colaboración con la Congregación Mariana Trinitaria, el gobierno municipal trabaja para cambiar techos de cartón por lámina de fibrocemento.

AGUA Y CULTIVOS CON DAÑOS

La ruta de los conventosHernández Mendieta comenta que todavía existen lugareños que le rinden culto al Popocatépetl, quienes suben al volcán bajo su propio riesgo. “Se juntan gentes de muchos municipios, incluso de otros estados. Nosotros sólo les decimos que nos avisen cuándo van a subir para montar una guardia de protección.”

Sin embargo, también existe gente que por ignorancia no hace caso de las medidas de precaución. “Hay bastantes personas que no quieren salir, aunque el volcán esté explotando. Algunas se aferran a sus tierras, a sus pertenencias, no quieren dejar a sus animales”, refiere el alcalde.

La actitud de los pobladores no es para menos, ya que durante siglos las aguas de los glaciares del Popocatépetl han enriquecido la superficie a su alrededor, lo que ha facilitado el cultivo de durazno, aguacate, pera, higo, flores y, en menor medida, frijol y maíz.

Sin embargo, las cenizas que arroja el volcán también han provocado pérdidas a los agricultores, ya que matan la producción, afectan la salud de los habitantes y contaminan el agua, por eso “hemos insistido y la gente está haciendo conciencia de la situación”, aclara el alcalde.

En diciembre próximo, el alcalde Jorge Hernández concluye su gobierno, y admite que hay cosas que se han quedado sin atender, por ejemplo, en materia de salud. “Desafortunadamente nosotros no tenemos una partida especial para atender todos los casos de cáncer y de riñón, por ejemplo. Lo que logramos hacer es comprar una unidad de pasajeros que diario traslada a gente con citas previas a la Ciudad de México y Cuernavaca, pero en el camino se nos han muerto varios.”

La educación también es una materia pendiente. En este municipio se encuentra el Centro Regional Universitario, que depende de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, donde se imparte una carrera que hace años se quería eliminar por ser poco útil: la carrera de Seguridad Ciudadana, y que es tan necesaria en estos momentos. “Quién se iba a imaginar”, concluye el alcalde.

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