>

Combatir el tráfico de armas, decisión de la interparlamentaria

Publicado Por

CostalesLa 48 Reunión Interparlamentaria México-Estados Unidos, celebrada el 5 y 6 de junio pasado en Seattle, dejó, además del clásico sinsabor de escasos logros en materias de vital importancia para la relación bilateral —como la migración—, una luz al final del túnel: hubo una petición de la delegación mexicana para que los estadounidenses hagan valer las leyes que rigen en su propio territorio para frenar el ingreso indiscriminado de armas a tierra mexicana.

Legisladores de México y Estados Unidos se reunieron unas horas y, de entrada, colocaron el tema del tráfico de armas como uno de los más importantes en la relación. Al respecto y sobre todo, aceptaron la realidad que socava a los municipios mexicanos, cada vez más inundados con las armas con las que suelen contar los cárteles de la droga, pero que también empiezan a ser portadas por los ciudadanos en un vano intento por protegerse de esas mafias.

“Las participaciones relativas al tráfico de armas mostraron que de parte de los dos congresos hay un evidente sentido de corresponsabilidad, cooperación y reconocimiento de la necesidad de trabajar de manera conjunta y coordinada”, señala un informe en poder de esta revista.

El citado evento fue una interparlamentaria realizada en medio de la guerra que libra el gobierno mexicano contra el hampa de los cárteles de la droga, y que abordó los temas tradicionales que tienen que ver con el escenario del combate al crimen organizado. En éste, el problema del tráfico de armas fue impulsado por los legisladores mexicanos, entre los que se encontraba el coordinador de Convergencia en la LX Legislatura de la Cámara de Diputados, Alejandro Chanona Burguete. Su intervención tuvo eco. El senador Christopher Dodd aceptó, en su discurso de inauguración, que en su país está el mercado que consume las drogas ilícitas y que oferta tanto las armas como el dinero que fomentan la violencia.

Adicionalmente, en Seattle, cuna de uno de los ejemplos empresariales de más penetración en el mundo (Starbucks), también se destacó que ambos países han realizado progresos significativos para fortalecer la cooperación y coordinación en la atención de esos problemas.

En menos de un día que duró la interparlamentaria, los congresistas se dieron el tiempo de revisar una agenda compuesta por 16 temas, todos ellos importantes. En ese sentido, no pocos consideran que los resultados de este tipo de encuentros suelen ser actos mediáticos para la toma de la fotografía oficial, pues en ese tiempo es imposible concretar resultados reales. Lo anterior, sin tomar en cuenta que la delegación de senadores de Estados Unidos suele ser flaca, y sin representación, pues sólo acudió el senador demócrata Christopher Dodd.

Por otro lado, el presidente del Senado mexicano, Gustavo Madero, del Partido Acción Nacional (PAN), destacó el inicio de una nueva etapa en la que los derechos humanos se respeten puntualmente; que el combate al crimen organizado sea asumido plenamente como una responsabilidad compartida, y en la que haya entendimiento para arribar a una valoración conjunta, comprensiva y pragmática de la migración.

Recalcó que a México le preocupan los abusos y violaciones a los derechos humanos y laborales de las comunidades de connacionales que radican en Estados Unidos, así como el clima hostil a sus legítimas aspiraciones de trabajo y educación.

Por su parte, el senador Dodd emitió un reconocimiento al gobierno federal del presidente Felipe Calderón por el combate al crimen organizado.

LAS ARMAS: RESPONSABILIDAD MUTUA

ArmasEl trabajo se inició el sábado, a puerta cerrada, con la mesa denominada “Seguridad estratégica bilateral”, en la que se abordaron temas como la lucha contra el tráfico de drogas, lavado de dinero y crimen organizado; reducción del flujo ilícito de armas; el Plan Mérida, así como la seguridad fronteriza.

Según el documento Informe de la 48 Reunión Interparlamentaria México-Estados Unidos, enviado al Senado por la comisión de Relaciones Exteriores, América del Norte, que preside el panista Luis Alberto Villarreal, la delegación mexicana enfatizó la necesidad de que Estados Unidos aplique sus propias leyes para combatir el tráfico de armas. La delegación mexicana expresó también la necesidad de aprobar la Convención Interamericana contra la Fabricación y el Tráfico Ilícito de Armas de Fuego, Municiones,

Explosivos y otros Materiales Relacionados (CIFTA). Como esta fue considerada una importante herramienta de combate al tráfico ilícito de armas, la delegación estadounidense dio a conocer que buscaría empujar desde la

Cámara de Representantes la aprobación de dicha convención. Los legisladores mexicanos hicieron hincapié en aplicar la Ley Rico, que desde 1970 tipificó, por primera vez, lo que se entiende por conspiración, y la importancia de agregar el tema del tráfico de armas en la lista de delitos incluidos en esa ley, así como su aplicación para detener a personas involucradas en crímenes como narcotráfico y lavado de dinero, de acuerdo con la Gun Control Act de 1968, y la Arms Export Control Act de 1976.

En el encuentro también se abordó el asunto de la restauración de la iniciativa, de 1994, que prohíbe la venta de armas de asalto, cuya vigencia expiró en 2004. “En este tema se expuso la problemática que ambos países enfrentan, así como las consecuencias y cifras relativas a los decomisos de armas, particularmente las de asalto. Se hizo patente que existe un reconocimiento, por parte del Congreso de Estados Unidos, de esta grave situación; y un claro compromiso de buscar soluciones al mismo, aun cuando el tema es de alta sensibilidad para sus ciudadanos por ser un asunto incluido en la Segunda Enmienda de la Constitución Estadounidense. Asimismo, se expusieron las medidas que tanto el Ejecutivo como el Legislativo de México han tomado para enfrentar el problema del narcotráfico, los delitos conexos y la violencia”, manifiesta el documento.

En ese mismo sentido, se habló de la importancia de el Plan Mérida como un primer paso en la atención conjunta del crimen organizado, particularmente del narcotráfico, tráfico de armas y lavado de dinero, temas impulsados por el diputado federal del Partido Revolucionario Institucional, Edmundo Ramírez, quien echó en cara a los estadounidenses la desintegración familiar que se propicia cuando se deporta a un mexicano que, como padre de familia, deja desprotegidos a los suyos en una tierra inhóspita.

RELACIÓN CON GRAN POTENCIAL

Ambos congresos también aceptaron la importancia de crear un mecanismo de cooperación bilateral que permita establecer canales efectivos de intercambio de información, inteligencia, así como la transferencia de tecnologías, que de otra manera no pueden obtenerse. Un paso importante fue el señalamiento de la delegación estadounidense para incluir una enmienda y crear un grupo, similar al que tiene México, de seguimiento del Plan Mérida.

Entre las conclusiones, se destacó el interés por enfatizar que la relación bilateral entre ambas naciones no es monotemática, sino que tiene un gran potencial en diversas áreas para cooperar y trabajar de manera coordinada, a través de los canales conducentes, aceptando las responsabilidades mutuas, y respetuosa, en todo momento, de los procesos internos de ambos Estados.

Con el ímpetu por delante, los congresistas mexicanos no dejaron pasar la oportunidad de hacer su lista de buenos deseos. Expusieron la importancia de que una eventual reforma migratoria sea integral; pidieron revisar a fondo la ejecución del programa 278 (g), el que otorga a policías locales la facultad de aplicar leyes de inmigración, y que en algunos lugares ha servido de pretexto para llevar a cabo arrestos y acciones que violan los derechos de los migrantes. Además, señalaron la necesidad de contar con una frontera segura y eficiente, para lo cual será importante incrementar el número de puntos de cruce, invertir en infraestructura y tecnología, y “buscar acciones bilaterales coordinadas en lugar de construir muros”.

También hubo novedades, como la inclusión por primera vez del tema del medio ambiente y energías alternativas, impulsado por el diputado federal del Partido Verde Ecologista de México, Carlos Puente Salas.

Así, tuvo lugar otra interparlamentaria México-Estados Unidos, con pronunciamientos sin duda positivos, pero que habrá que seguir de cerca con el fin de confirmar su cumplimiento.

Deja un comentario

No Announcement posts

A %d blogueros les gusta esto: