Lo nuevo en reciclaje

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Papel Soluciones par el medio ruralReincorporar los residuos sólidos urbanos (RSU) a la economía se ha convertido en un reto, tanto para el sector gobierno como para las industrias, ante la escasez y encarecimiento mundial de materias primas nuevas. En este contexto, México ha dado pasos hacia adelante para cuidar el ambiente y hacer de los desperdicios un buen negocio.

Nuestro país reporta un porcentaje bajo de reciclaje. La Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) estima que sólo se reutiliza 14 por ciento de los RSU que se generan al año —47.8 millones de toneladas en 2011—, sin embargo, materiales como el papel, cartón, vidrio, plástico y los metales son los desechos que tienden más a ser reciclados.

Las estadísticas refieren que la lata de aluminio se recupera en 95 por ciento; le siguen el vidrio, con 45; el papel y cartón, con 40; en tanto que del PET se rescata 20 por ciento, tasa que aumenta o disminuye según el precio del producto, que actualmente es de 5 pesos por kilo.

Los envases de multicapas reportan un reciclaje de 11 por ciento. Otros materiales, como el plástico duro —que actualmente tiene mucha demanda para fabricar plastimadera— arrojan una tasa de 2 por ciento; mientras que el plástico suave —que se emplea en las bolsas de supermercado— se reutiliza en la misma proporción.

Todo esto comienza desde la separación que se hace de la basura. Se calcula que en México 80 por ciento de los materiales que se reciclan es de origen casero, 15 por ciento proviene de la industria y el otro 5 por ciento surge de otras fuentes.

Veamos algunos ejemplos de nuevas tecnologías para la reutilización de estos productos y algunos de los casos regionales más significativos.

DEL BASURERO AL HORNO

Qué es lo que tiramosEn entrevista con Alcaldes de México, el director general de la Asociación Nacional de Industrias del Plástico (ANIPAC), Luis Gerardo Álvarez, refiere que uno de los usos más novedosos que se le ha dado a este material derivado del petróleo es la generación de energía, lo que ya se hace en el país.

Debido a que mucho plástico se contamina desde los hogares con residuos orgánicos, como comida y aceite, es muy costoso limpiarlo y procesarlo para obtener plástico nuevo. Según Álvarez, empresas cementeras trajeron tecnología francesa que transforma los plásticos en energía calorífica para mover máquinas, con lo que sustituyen el diésel.

“La tendencia mundial está en el reciclaje para la generación de energía.

Principalmente Europa y Estados Unidos tienen grandes avances en este tema.

Los esfuerzos en México que comenzaron empresas como Apasco son un buen ejemplo de la oportunidad que existe. Al tratarse de un plástico que no es económicamente factible de reciclar, se puede usar como combustible”, explica Álvarez.

Gustavo SalazarEl director de Empresas de Reciclaje del Instituto Nacional de Recicladores (Inare), Gustavo Salazar, destaca que esta tecnología ha sido muy bien aprovechada debido al exceso de plástico contaminado que se encuentra en depósitos como el bordo de Xochiaca, en el Estado de México, el cual es imposible reutilizar nuevamente como materia prima.

“Esta tecnología es interesante y apenas se conoce en México. Se usan plásticos que tienen tierra o ya están degradados por factores naturales, lo cual hace muy caro procesarlos. Se debe aclarar que no se trata de una quema del producto que contamina el ambiente, sino que pasa por un proceso de transformación que utiliza todo el material como energía calorífica”, explica Salazar.

DE BOTELLA A BOTELLA

Gerardo Álvarez y Gustavo Salazar coincidieron en destacar los avances alcanzados con el PET, el material utilizado para envasar bebidas. Las inversiones de empresas como Coca Cola y, sobre todo, cambios en la legislación, han permitido que el reciclaje de este material sea de botella a botella.

Es decir, puede emplearse otra vez para guardar líquidos consumidos por la población.

Lo primero que se hizo fue modificar una norma que impedía la reutilización del PET para fabricar botellas. Al principio se llegó a un acuerdo para emplear 60 por ciento del material proveniente del reciclaje y el resto con material nuevo. Hoy el avance tecnológico es tal que puede reutilizarse y darle el mismo propósito. De igual forma se ocupa para envasar otro tipo de alimentos y fabricar textiles muy usados para confeccionar ropa deportiva, explica Álvarez.

El mismo destino tiene el plástico usado en las envolturas de golosinas o botanas, el cual se procesa para fabricar cajas o empaques que no tienen contacto con alimentos. Pero uno de los casos más novedosos es el del unicel, un material muy complicado de reemplear debido a su consistencia.

Ya hay esfuerzos en México para reciclarlo, también con el uso de tecnologías extranjeras. Su tratamiento requiere de un proceso de fundición, primero para extraerle el aire con el que se expande, y del material sobrante se hacen marcos para fotografías, reglas, útiles escolares, entre otros productos, detalla Álvarez.

El manejo de este material es tan complicado que en nuestro país apenas se recicla 2 por ciento, y en algunos ayuntamientos, como en Tepoztlán, Morelos, se ha prohibido tirarlo a la basura debido a lo costoso de su tratamiento.

Otra modalidad que tiene futuro es la plastimadera. Como su nombre lo indica, se trata de un material que sustituye a las tablas obtenidas de árboles por un producto reciclado de plástico duro. Hasta el momento dicha innovación se conoce poco en el país, debido también a que este tipo de plástico tiene apenas 2 por ciento de tasa de recuperación en México.

EJEMPLOS: DF, TEPOZTLÁN Y MÉRIDA

Arnold RicaldeSi bien tiende a avanzar el reciclaje de basura en territorio nacional, los grandes pendientes todavía son la separación y acopio de materiales. Arnold Ricalde, director de la asociación Organi-K y representante de México y Mesoamérica ante la Ecovillage Network of the Americas (ENA), refiere que el Distrito Federal tiene más experiencia en el tema, pues oficialmente más de 50 por ciento de los hogares separan su basura, lo que constituye el primer paso.

“Tan sólo en la Ciudad de México se logra entre 10 y 11 por ciento de recuperación de materiales, pero en otros lugares del país se llega apenas a 3 ó 7 por ciento.

En Alemania, 80 por ciento de los residuos se reciclan. Esto nos debe obligar a que tomemos actitudes conscientes para aumentar el reciclaje.”

Según Ricalde, “se necesitan programas de separación, que empiecen desde el ciudadano. En segundo lugar le toca al gobierno contar con programas, leyes, reglamentos e infraestructura para acopiar de forma separada y posteriormente que la iniciativa privada pueda reciclar estos materiales”.

El experto hace ver que en otras regiones del mundo, como Europa, empiezan a escasear las materias primas vírgenes, de ahí la necesidad de reciclar más. En el caso de México, existe actualmente la separación en dos grupos, basura orgánica e inorgánica, que se tardó 10 años en aplicar, aunque han comenzado a instaurarse programas piloto en algunas delegaciones del F para separar los residuos en seis grupos.

“De nada sirve separar tanto cartón si no existe la infraestructura para incorporarlo. Además, se importa mucho papel reciclado desde Estados Unidos. Hay muchas oportunidades que se desperdician porque no tenemos la información necesaria para conjuntar a los actores y lograr un mayor reciclaje”, destaca Ricalde.

Además del DF, el experto destaca el caso de Mérida, Yucatán, ciudad que se ha distinguido por implementar un buen manejo de la basura; pero en su opinión, el mejor ejemplo de todo el país es Tepoztlán, Morelos, el único municipio donde se separan los desperdicios en siete grupos, que a su vez se trasladan a un centro donde se reciclan prácticamente todos los materiales.

Gustavo Salazar comenta asimismo que Tlalnepantla, Coacalco, Tecámac y Nezahualcóyotl, todos ellos del Estado de México, son municipios que han desarrollado un buen manejo de RSU con amplia participación de las empresas de reciclaje.

Dichos ayuntamientos han formulado programas de reutilización en las escuelas, que promueven la separación de los desechos. Asimismo, iniciativas como el kilómetro del plástico, del papel, o del vidrio, han dado muy buen fruto.

LO PRIMERO: SEPARAR

Luis ÁlvarezAdemás de lo ambiental, los gobiernos locales deben considerar el beneficio económico de contar con políticas de reciclaje, las cuales comienzan con la recolección de los RSU, destaca Luis Gerardo Álvarez.

En su opinión, la industria puede generar empleos si los ayuntamientos son cuidadosos con el acopio de la basura, al respetar la separación que hacen los ciudadanos y no mezclar la basura al momento de dejarla en los depósitos finales.

“Las inversiones van en línea con la cantidad disponible de material que tenemos. Nuestro gran problema es el acopio, la mala separación de los residuos. Si aumentáramos el reciclaje, la industria del plástico puede usar varias veces el material sin necesidad de utilizar resina nueva o virgen, lo cual representa un fuerte ahorro para muchas empresas. También hay una mayor contribución de la industria al cuidado ambiental, porque reduce la cantidad de desechos y los costos que ello implica.”

Luis Gerardo Álvarez recomienda a los gobiernos ser más eficientes en la recolección, mediante programas de manejo de RSU más claros para el ciudadano. También debe aumentar la vigilancia hacia las empresas de limpia en las ciudades que, en muchos casos, no respetan la separación de desechos.

En tanto, el Inare se declara listo para orientar a los municipios a realizar un buen manejo de los RSU y canalizarlos con las empresas especializadas en la reutilización. Sólo se necesita mayor coordinación entre los gobiernos, quienes deben aprovechar los esfuerzos de los ciudadanos y escuchar las opiniones de grupos ambientalistas.

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