La creación de la Policía Ambiental se ha convertido en uno de los principales ejes de la estrategia de sustentabilidad impulsada por el Gobierno de Gómez Palacio. Más allá de la aplicación de sanciones, la administración municipal busca transformar la relación de la ciudadanía con el espacio público mediante acciones de prevención, vigilancia y educación ambiental.

Fotos: Alcaldes de México en Facebook.
Durante la emisión semanal de Soluciones para Gobernar, la alcaldesa Betzabé Martínez Arango explicó que la Policía Ambiental inició operaciones en mayo y, desde entonces, ha atendido cerca de mil reportes relacionados con contaminación, disposición inadecuada de residuos y afectaciones al entorno urbano.
De acuerdo con la Presidenta municipal, los elementos fueron capacitados en la legislación vigente para garantizar que sus intervenciones se desarrollen con pleno respeto a los derechos de la población.
«La Policía Ambiental fue capacitada con las herramientas y con las leyes adecuadas para poder ejercer su trabajo, sin hostigar absolutamente a nadie. Hoy estamos enfocados en generar disciplina y una cultura de la limpieza; conforme avance el tiempo podremos ampliar las tareas en las que se enfocará esta corporación», señaló la edil.
Entre las principales funciones de la corporación se encuentran la vigilancia de canales de riego utilizados como tiraderos clandestinos, la supervisión de establecimientos que generan descargas contaminantes y la atención de reportes ciudadanos relacionados con afectaciones ambientales.

Uno de los casos que ejemplifica el reto que enfrenta el municipio ocurrió en un canal de riego donde fueron retiradas más de 500 toneladas de basura. Sin embargo, apenas un día después de concluir los trabajos de limpieza, los residuos comenzaron a acumularse nuevamente, situación que motivó el reforzamiento de los operativos de vigilancia.
Martínez Arango enfatizó que el objetivo de la Policía Ambiental no es sancionar de manera indiscriminada, sino privilegiar la prevención y la concientización antes que el castigo.
«La característica principal de esta Policía Ambiental es que nadie afecte la salud de absolutamente nadie por una irresponsabilidad. No buscamos hostigar; primero privilegiamos la prevención, el diálogo y la conciencia, pero cuando alguien perjudica a toda una comunidad debe existir una consecuencia», afirmó.
Para finalizar, la alcaldesa detalló que esta política forma parte de una estrategia integral de sustentabilidad que también contempla el fortalecimiento de la infraestructura hidráulica mediante el “Plan Fluye”, con inversiones destinadas a la rehabilitación del drenaje y de las plantas tratadoras de aguas residuales para reducir la contaminación y garantizar un manejo más eficiente del agua.
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