Rebasan fronteras con chicle mexicano.

Manuel AldreteCuando comenzó el proyecto del Consorcio Chiclero —conocido como el Consorcio Corporativo de Productores y Exportadores—, el chicle tenía un valor al productor de 2 dólares por kilo, y actualmente alcanza por lo menos unos 6 dólares. Así que subió 300 por ciento a lo largo de 16 años.

Actualmente estamos consolidando la goma de mascar en Europa, donde estamos en 14 países. También tenemos presencia en el Medio Oriente, en Líbano e Israel, y vamos a entrar al mercado de Estados Unidos.

Concluyendo esta etapa, impulsaremos un proyecto en el que ya estamos trabajando para el acopio, beneficiado y envasado de pimienta silvestre.

Ya se produce pimienta a granel, aunque un poco desorganizado, pero el Consorcio tiene una empresa filial en Europa y es muy fácil juntar todos los productos derivados de la selva en esta plataforma. Como los productores se dedican a la miel y la pimienta de manera simultánea, es muy fácil para nosotros desarrollar un sistemapara que salgan a los mercados.

En las cooperativas tenemos 2 mil socios, aunque no todos trabajan durante todo el año, ya que como cooperativados son dueños de su producto y trabajan conforme a sus necesidades y a la temporada.

Por lo general, el productor se dedica al chicle en temporada de lluvia, que es agosto, pero alternadamente va produciendo leguminosas, maíz, frijol, arroz y frutas. Algunos tendrán algo de ganado, otros se dedicarán al curtido de la piel y a la madera, van combinando la actividad del chicle con otras actividades productivas en el campo.

CocinandoEl Consorcio Chiclero funciona tal cual sería una integradora: una empresa que opera por cuenta y orden de una serie de socios que la constituyen. Está conformado por 42 cooperativas de Campeche y Quintana Roo, creadas por ejidatarios que están organizados dentro de su comunidad.

Básicamente, la actividad que se realiza es el acopio, transformación y distribución de chicle natural y goma de mascar orgánica, y ofrece a todos sus socios un portafolio de servicios muy amplio: desde capacitación, asesoría, desarrollo y transformación de productos, de tecnología, asistencia técnica, administración, contabilidad, promoción comercial, ventas, asesoría legal, etcétera.

CRISIS Y RECUPERACIÓN.

En 1993 hubo una gran crisis social, de confianza, en la actividad chiclera en los estados de Quintana Roo y Campeche, que fue provocada por una situación interna en el país. Las empresas para estatales se desconcentraron y la actividad chiclera dependía comercialmente de una paraestatal, de Bancomext (Banco Nacional de Comercio Exterior).

Entonces los productores quedaron sueltos, y al desconcentrarse el negocio del chicle ya no fue lo que era en la época de oro. Por ejemplo, durante la Segunda Guerra Mundial se llegaron a vender aproximadamente, 2,500 toneladas de chicle natural al año, —ahorita llegamos cuando mucho a 200 toneladas.

Así las burocracias campesinas se apoderaron del control y eso generó una crisis grave de credibilidad, una crisis política y social en el sector, porque los cambios no fueron programados o regulados. Entonces, el gobierno de Quintana Roo contrató a un grupo de consultores —el líder del proyecto era yo— y propusimos salvar las cooperativas, su estructura original, darle vida y poner a trabajar a la gente.

La consultoría terminó en marzo de 1994, y en ese momento, como muchos grandes proyectos gubernamentales, se detuvo el trabajo.

Sin embargo, nosotros les propusimos a los productores asociarnos y llevarlo a cabo. Así se dio una relación orgánica, todos aportamos nuestros ahorros y capital a esta nueva iniciativa que después de 16 años es una realidad.

POLÍTICA, FUERA DEL JUEGO.

LibrosEl factor de éxito fue la propia iniciativa de los productores. Si éstos no hubieran creído en el proyecto no habría caminado. Las estructuras clásicas de las grandes asociaciones campesinas se corporativizan y se politizan, en el sentido peyorativo; pero si a una organización le quitamos este carácter político y armamos una estructura incluyente, y la gente empieza a ver que su bolsillo responde mejor, las personas confían y trabajan.

En un principio el proyecto se llamó Plan Piloto Chiclero y se empezó a operar con sólo seis cooperativas. Poco a poco se fueron sumando otras organizaciones, cuando veían que bajo el viejo sistema no lograban vender la producción y les pagaban mucho menos.

Después de ir sumando y consolidando la estructura se creó la Unión de Productores de Chicle Natural, y llegó un momento en que participaron todos los de la vieja Federación de Quintana Roo, las cooperativas que habían sobrevivido en Campeche y nuevos grupos creados que estaban ya todos funcionando bajo el mismo esquema, fue entonces cuando se creó la Unión de Productores de Chicle Natural, y posteriormente el Consorcio Chiclero.

INNOVACIÓN Y DESARROLLO

Ya consolidado el mercado del chicle natural, los últimos siete años nos la hemos pasado investigando y desarrollando una goma de mascar orgánica, de la que hace dos años hicimos la primera prueba comercial en Europa. Fuimos a Inglaterra, hicimos los primeros rastreos, los ensayos comerciales, nos empezó a funcionar muy bien el modelo y abrimos una filial allá.

Actualmente tenemos una especie de club en Europa, vamos una vez al año a Nurenberg, a la feria Biofach, donde hacemos una reunión y tenemos un día de trabajo completo con todos los socios europeos. Hablamos de las estrategias para ser más agresivos en el mercado, con menos dinero, con mayores innovaciones.

EscalandoHemos tenido una suerte enorme porque ha habido personas a nivel global que se han vuelto aliadas naturales de nosotros y han cooperado para que este proyecto siga y crezca hacia el futuro.

También estamos trabajando en otro proyecto para crear harina del árbol del Ramón, es una harina que es altamente nutritiva, que los mayas ya utilizaban en su alimentación. Ya tiene cierta aceptación, así que hay que trabajar más sobre éste y otros productos.

Actualmente se producen 100 toneladas al año de goma de mascar, y pretendemos que en un par de años a más tardar estemos en las 200. El 100 por ciento de lo que se produce de goma de mascar se va a Europa, Líbano e Israel. El chicle como materia prima se exporta a Corea y Japón.

Y estamos desarrollando tecnología para que la gente ya no invierta las cuatro horas que tarda para cocinar el chicle, así tendrán tiempo para otra actividad y van a mejorar su salud. Esa es una de las cosas que estamos desarrollando, tecnología para mejorar las condiciones de las personas y no sólo para aumentar la productividad.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: