75% de la IED, en 4 entidades

Chihuahua, Nuevo León, el Estado de México y el DF concentran tres cuartas partes de los 354 mil mdd que ingresaron al país de 2000 a la fecha, pero 16 estados no captaron individualmente ni siquiera 1% de la inversión extranjera directa en los últimos 14 años

Maria Fonseca Paredes

María Fonseca Paredes.

Las reformas estructurales aprobadas en los dos últimos meses podrían derivar, en el mediano y largo plazo, en la captación de 40 mil millones de dólares (mdd) por año de inversión extranjera directa (IED), lo que implicaría un crecimiento de 100 por ciento respecto a los 20 mil millones de pesos (mdp) que se han promediado durante la última década, según estimaciones de ProMéxico.

De esta manera, el país podría consolidarse como uno de los principales imanes de capitales en América Latina, sólo superado por Brasil, que en los últimos años ha captado, en promedio, inversiones por arriba de los 65 mil mdd anuales.

Si bien las reformas en sectores como el energético y el de telecomunicaciones abrirán oportunidades de inversión, esos beneficios podrían concentrarse en sólo algunas entidades federativas y repetirse la historia de los últimos 14 años, en la que sólo cuatro de las 32 entidades del país concentraron el 75 por ciento de la IED que ingresó al país de 2000 al primer semestre de 2014, según datos de la Secretaría de Economía (SE).

Por lo anterior, los estados —especialmente los del sureste— deben implementar una estrategia integral que incentive las inversiones, pues de lo contrario, se agudizará el rezago y las oportunidades que ofrecen las reformas estructurales serán desiguales, sostiene María Fonseca Paredes, directora del Centro de Investigación en Economía y Negocios del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) campus Estado de México.

ÉXITO LEJOS DE LA FRONTERA

A partir de la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), en 1994, México comenzó a figurar dentro de los destinos de los grandes inversionistas. Resultaba muy atractivo instalarse en territorio mexicano con bajos costos de operación y exportar mercancías libres de aranceles al principal mercado del mundo, Estados Unidos.

Estados Unidos. Por lo anterior, entidades como Chihuahua, Nuevo León y Baja California se convirtieron en el principal destino de las inversiones por su estratégica posición geográfica. Posteriormente, otras entidades lograron “subirse al barco de la inversión”, entre otras cosas, por albergar grandes ciudades. El Estado de México, Jalisco, Puebla y el Distrito Federal son algunos ejemplos.

Pero 16 estados no captaron individualmente ni siquiera el 1 por ciento de los 354 mil mdd que ingresaron al país en los últimos 14 años. En el extremo están Chiapas, Hidalgo y Campeche, que no figuran, pues según datos de la SE captaron cero por ciento.

Sin embargo, en años recientes, el destino de la IED ha registrado movimientos interesantes. Algunos factores, como la disposición de los proveedores, mano de obra calificada, infraestructura y seguridad han disminuido la influencia de la posición geográfica de los estados.

Tamaulipas y Guanajuato son un ejemplo. Mientras que el primero captó 4.7 por ciento de la IED que ingresó en 1995, en el primer semestre de este 2014 apenas atrajo 1.6 por ciento; mientras que el segundo —ubicado en la zona centro del país— subió de 0.07 a 4.9 por ciento en el mismo periodo. Lo anterior demuestra que la cercanía con la frontera norte ya no es el único ni el más determinante factor para invertir en el país.

APROVECHAR LA VOCACIÓN

Enrique Dussel Peters, coordinador del Centro de Estudios China-México de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), coincide en que la cercanía con la frontera norte ya no es el único condicionante para que los estados del país puedan atraer inversiones.

Enrique Dussel Peters.El experto sostiene que la ubicación geográfica se puede contrastar con una infraestructura eficiente, como es el caso de Guanajuato, donde se construyó un puerto seco que cuenta con una zona de parques industriales, una aduana, una terminal especializada de carga ferroviaria y un aeropuerto internacional. Se trata de uno de los centros logísticos más importantes en América Latina.

Otro elemento a tener en cuenta es la disposición de mano de obra competente. Según el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco), en las tres entidades mejor calificadas en materia de competitividad —el Distrito Federal, Nuevo León y Baja California Sur—, 35 por ciento de la población económicamente activa (PEA) cuenta con bachillerato. Este nivel contrasta con el 17 por ciento que registran los tres estados peor calificados: Guerrero, Chiapas y Oaxaca.

La proveeduría es un factor más; desde la más básica hasta la altamente tecnificada, pues la falta de materias primas puede ser un argumento para que una empresa decida instalarse en otra región. Asimismo los estados, especialmente los del sureste, pueden aprovechar su capacidad productiva. En ese sentido, el sector alimentario tiene un potencial grande.

“Hay una idea errónea de los años de 1940 a 1960 de que todos los territorios tienen que industrializarse y entonces el sector agrícola sale sobrando. Eso es falso. Pareciera que en la sierra de Oaxaca todos deberían de traer una planta de alta tecnología de semiconductores. Eso no es así”, comenta Enrique Dussel, quien destaca la necesidad de crear políticas para generar un impacto económico real en los territorios donde se instale la IED.

El Gobierno Federal, a través de su agencia de promoción económica ProMé- xico, mantiene una estrecha relación con distintas entidades, a efecto de incentivar la atracción de IED.

Inversion Extranjera
“Tanto a nivel central como por medio de nuestras oficinas estatales procura mos identificar oportunidades de inversión con alto potencial; asimismo, hay una intensa relación con la Asociación Mexicana de Secretarios de Desarrollo Econó- mico para apoyar a los gobiernos estatales organizando sus agendas de negocios cuando efectúan viajes de promoción fuera del país”, explica Carlos Fuentes Arriaga, director Ejecutivo de Promoción Internacional de ProMéxico.

María Fonseca refiere que una alternativa que deben implementar los estados es ofrecer incentivos fiscales y no esperar a que la promoción la realice solamente la autoridad federal. Asimismo, añade, bajo un estricto criterio de trasparencia y legalidad, alcanzar acuerdos con las empresas para garantizar su participación en alguna compra o licitación de gobierno.

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