Apuntes comunicativos sobre las elecciones 2018

El 14 de diciembre fue el banderazo oficial de las llamadas precandidaturas rumbo a la elección presidencial 2018, actualmente somos testigos del bombardeo mediático que estos procesos traen consigo.

Sin embargo, esta llamada spotización no es algo nuevo, desde la llamada reforma electoral del 2007 el modelo de comunicación política sufrió una drástica transformación, al destinar el tiempo que tiene el Estado en los medios tradicionales de comunicación (radio y televisión), a los partidos políticos para que puedan difundir sus diferentes propuestas a la ciudadanía.

Este modelo de comunicación política por una parte evita que cualquier persona pueda disponer o contratar espacios para la promoción y denostación de algún aspirante o fracción política. Sin embargo, como es típico en la política mexicana, los partidos políticos, y por supuesto los aspirantes a diferentes espacios de gobierno, siempre buscan algún hueco en la ley para continuar con la promoción de su imagen con miras a la siguiente elección.

Ante tal situación, los políticos vieron con grandes ojos el uso de las redes sociales para promoverse, sobre todo cuando en el 2008, el entonces candidato del Partido Demócrata, Barack Obama, lograba ganar la presidencia de los Estados Unidos, y muchos expertos señalaron que gran parte de su triunfo se debió a la promoción y uso que le diera a las redes sociales; Obama y equipo conectaron su discurso a la perfección con los jóvenes.

De esta forma, surgiría el interés por el uso de estos espacios en nuestro país, más cuando este no tiene regulación alguna, o por lo menos no la tenían hasta la aprobación de la llamada “Ley Mordaza”.

Hemos visto que desde la elección presidencial de 2012, estos espacios han sido de gran relevancia en la vida de los diversos políticos de nuestro país y por supuesto de la ciudadanía, la cual ha encontrado el espacio ideal para criticar y exigir a sus autoridades un mejor ejercicio del poder, además debemos sumar la crisis de credibilidad que actualmente vive la televisión pública, producto de su acercamiento con los partidos en el poder.

Es por ello que en este 2017, y con el inicio de las precampañas, los ciudadanos además de escuchar los miles de spots en radio y  televisión ahora también serán bombardeados con miles de mensajes en las redes sociales, sobre todo de los precandidatos a la presidencia de la República.

Ante este escenario, el proceso de convencimiento de los ciudadanos, se ha tornado mucho más complejo, la sociedad actualmente vive un descontento generalizado contra los partidos políticos, derivado de los malos resultados que estos han ofrecido en su ejercicio y por las constantes crisis que azotan los bolsillos de los millones de mexicanos.

Es por esto que las ofertas comunicativas de los precandidatos y partidos políticos deben ser realizadas con gran astucia y profesionalismo, para hacer de estas un gran argumento que logre persuadir a la ciudadanía, pero sobre todo a los indecisos, los cuales son los que tendrán en sus manos, como en cada elección, decidir quien nos gobierne por los próximos seis años.

Es por ello que una mala estrategia comunicativa en redes sociales o en los demás espacios de difusión podría significar miles o porque no millones de votos perdidos, y en algunos casos si se cuenta con una buena estrategia comunicativa, esto podría convertirse en la suma de miles o millones de votos, así como el triunfo en la próxima justa electoral.

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