Datos masivos para nuevos desafíos locales

Por Omar Escobar Castellanos

Para problemas complejos como la pobreza, se pueden recopilar grandes cantidades de datos y canalizar los recursos hacia las personas que verdaderamente lo necesitan.

Durante el siglo 20, las administraciones públicas se concentraron en construir andamiajes jurídicos que permitieran, en primer lugar, garantizar la soberanía de sus habitantes y, en segundo, garantizar servicios y derechos humanos, sin embargo, el crecimiento de la población dio lugar al crecimiento desmedido de estructuras burocráticas, así como de la información que recopilaban, sin darle estructura, forma ni orden.

México forma parte de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, la cual es una hoja de ruta para erradicar la pobreza, proteger al planeta y asegurar la prosperidad para todos sin comprometer los recursos para las futuras generaciones. Lograrlo implica un enorme reto, porque estos desafíos son cada vez más complejos de resolver, y que no podremos resolver con las herramientas convencionales.

Al día generamos en el mundo alrededor de un quintillón de bytes de datos, y esta información sigue aumentando, estos datos los dejamos registrados al momento de realizar pagos, entrar a internet, revisar nuestras redes sociales o al hacer una búsqueda.

Big data se refiere a la recopilación de estos datos masivos, para brindarles un tratamiento, y usarlos para una mejor toma de decisiones, que de otra forma sería imposible su manipulación

El sector privado se ha beneficiado enormemente de esta herramienta, y esta no debería estar alejada tampoco del sector público, que con la cantidad de información que es capaz de recopilar, puede ser manipulada para brindar más y mejores servicios públicos, por ejemplo, para problemas complejos como la pobreza, se pueden recopilar grandes cantidades de datos y canalizar los recursos hacia las personas que verdaderamente lo necesitan.

También podríamos realizar análisis predictivos en materia de seguridad, analizar las tendencias del uso de servicios públicos, gestionar de una forma más eficiente los residuos sólidos urbanos, mejorar el servicio de transporte público etc, el big data es una amplia gama de opciones, que bien canalizados nos pueden ayudar a mejorar la calidad de vida de la población.

De lo que se trata entonces, es de implementar una nueva forma de escuchar a la ciudadanía, mediante la interpretación de sus datos, romper los paradigmas de la administración pública tradicional y diseñar políticas públicas centradas en las necesidades ciudadanas.

En un futuro próximo la cantidad de información que generamos seguirá creciendo, los gobiernos tienen que adaptarse a los cambios, y aprovecharlos, y comenzaremos a ver una nueva ola de soluciones mediante el uso de big data, es por eso que es el mejor momento para estar preparados.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: